Elizabeth Vernaci: "A la gente le gustan las historias"

Tras ser despedida de Rock&Pop, se refugió en la TV; ahora regresa a la radio, en una nueva emisora
Sebastián Espósito
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7 de marzo de 2015  

"La Negra" Vernaci es mucho más que una voz icónica de la radiofonía argentina. Es una suerte de autoridad, con unas cuerdas vocales que han hecho tambalear a más de uno. En una tarde de verano templada, la conductora ingresa a uno de los estudios de la flamante Radio con Vos (89.9, ex Radio City) y poné el grito en el cielo por los detalles que cree que aún hay que ajustar. Es que el lunes vuelve a la radio después de un largo año de ausencia, en la franja de 10 a 14, y en compañía de Humberto Tortonese, y quiere que todo esté a la perfección. A "su" perfección.

Con esta emisora, la productora de televisión Endemol desembarca en la radio. La productora responsable de Tu cara me suena, entre otros programas, tentó a "La Negra" para sus mañanas y la rodeó de figuras que tienen más que ver con la pantalla chica que con el dial, como Marley y Mariano Iúdica.

-Cambian los hábitos de consumo, todos se suben a las redes sociales, pero algo tan añejo como la radio sigue atrayendo a nuevas generaciones. Y otra vez estás ante la situación de abrir una nueva radio, bautizarla.

-A la gente le gustan las historias. Escuchar historias. La mamá le cuenta a su bebe un cuento, si es una buena mamá, ¿no? Y las historias no se transmiten por medio de los libros, sino por tradición oral. La radio hoy es una gran bajada de línea, un montón de periodistas hablando de la actualidad, pero también es diversión.

-En los últimos años, la FM empezó a imitar a la AM. En Rock & Pop, sucedió con el envío deportivo de Mariano Closs, una jugada riesgosa que no prosperó.

-Ésa no fue una decisión muy acertada. Para mí, la radio es radio, por más que esté separada en frecuencias. La frecuencia modulada apareció para escuchar mejor la música, pero, en definitiva, hay muy poca gente que sólo quiere escuchar música cuando pone la radio. A la gente le gusta escuchar una voz reconocible, amiga, un referente que la acompañe.

-Estuviste más de un año sin hacer radio después de tu abrupta salida de la Rock & Pop.

-Siempre me tomé años de descanso. Desde que empecé a trabajar, de muy chica, siempre tuve la suerte de elegir y de tomarme tiempo, de parar y pensar qué quería hacer. Ésta fue una parada forzosa, pero la agradeceré todo el tiempo que sea necesario, porque me hizo superbien. Yo no me iba a ir de la Rock & Pop, porque era mi casa. Estaba cómoda, trabajaba con la gente que quería. No fue decisión mía, sino que me echaron. Nos cambiaban de lugar, nos mudaban, fue todo muy desprolijo, muy poco caballeroso, bastante hostil y ninguneante, y una experiencia por la que nunca había pasado. Trabajé para casi todos los dueños de radios y siempre fueron generosos, abiertos y directos conmigo. Esto fue una cosa calumniadora, sin pelotas. Después se produjo un quilombo mediático, algo que a mí nunca me interesó y me fui de viaje. Cuando nos quedamos sin trabajo con Lalo [Mir] en la época de Radio del Plata, yo tenía ganas de seguir trabajando y me fui al Sur, a Puerto Madryn. Estuve dos meses ahí porque quería seguir diciendo cosas. Esta vez no, no tuve la necesidad de decir nada.

-Pero estuviste en la tele, que siempre fue como tu lado B.

-¡Tal cual! El lado B de mi disco. Me encantó, si pudiera seguiría haciendo sólo eso. Si bien me gusta hacer radio y estoy reagradecida a los que me llamaron durante todo el año para ofrecerme trabajo, no tenía ganas hasta que apareció este proyecto de Martín [Kweller, de Endemol]. Ahora estoy más entusiasmada, pero no tengo ganas de trabajar. Me tendría que enganchar con un señor que me mantenga. Viste que las mujeres se definen de acuerdo con qué agujero ganan plata, y yo gano plata con la boca, cuando hablo, así que tengo que hacer radio. Y me da ganas el proyecto de Martín, el hecho de empezar de cero, armar el equipo.

-Ahora que pasó la tormenta, qué recuerdos te quedan de la Rock & Pop, de una radio en la que durante mucho tiempo prácticamente fuiste la única voz femenina.

-Todos y muy buenos, porque yo el conflicto lo tuve con dos personajes que hoy manejan radios y mañana pueden estar vendiendo pollos, siempre de la mejor calidad y auspiciados por el Gobierno y con la mejor publicidad oficial. Pero la Rock & Pop no son ellos. Yo adoro a la radio, quiero a los chicos, los voy a querer siempre y no tengo ningún conflicto con los empleados. Yo me hice en la Rock & Pop, ahí están mis amistades, mis afectos, parte de mi vida la pasé ahí adentro. Sería una necia si, por dos personajes, borrara toda mi historia. Pero no soy yo quien tiene que salir a ventilar los trapos sucios...

-¿Y volvés a la tele?

-Supongo que voy a hacer Tu cara me suena de nuevo. Si me convocan, por supuesto que voy a estar. Lo pasé fantástico y tuve un año feliz gracias a Endemol, a Telefé y a Marley. La generosidad de Marley es como su torpeza, no tiene límites. ¡Lo bien que se trabaja cuando no hay problemas de ego! Fue uno de los laburos más relajados que tuve. Me rompía las pelotas, sí, tener que vestirme, arreglarme, peinarme. A mi toda esa parte me molesta, pero logré incorporarla.

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