Mariano Grondona conducirá su propio programa de radio

Desde mañana hará "Las claves del día"
Desde mañana hará "Las claves del día"
Marcelo Stiletano
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27 de enero de 2002  

Dice que en la década de 1980 hizo mucha radio, junto a nombres por los que tiene un especial reconocimiento, como Nelson Castro y el recordado Daniel Mendoza, y junto a exitosos productores, como Fernando Marín en su paso por El Mundo. Y que se vio casi obligado a dejar ese medio durante los últimos doce años, absorbido sobre todo por su actividad televisiva.

Ahora, Mariano Grondona prepara su regreso en plenitud al dial, con un programa titulado “Las claves del día”, que se pondrá en marcha mañana y que podrá escucharse por La Red, de lunes a viernes, de 17 a 19.

Este retorno tuvo un aperitivo a lo largo de las dos últimas temporadas: los microprogramas que Grondona hizo para Radio Continental (uno a la mañana y otro a media tarde), en los que analizaba el tema más importante de cada jornada. Lo había hecho a partir de una sugerencia de Oscar Gómez Castañón, por entonces gerente de programación de Continental y conductor del ciclo matutino “Tiempos modernos”, por esa emisora.

Este año, Gómez Castañón pasó a La Red para hacerse cargo de “Día a día”, la propuesta de la emisora para la llamada “segunda mañana” (el horario que va de 9 a 13, en la jerga radiofónica). Aquí, alrededor de las 10, Grondona tiene en cada jornada una intervención en la que comenta la actualidad. Dos de sus compañeros de tertulia en esas apariciones, Carlos Ulanovsky y Gisela Marziotta, también lo acompañarán en su nueva aventura vespertina, junto al comentarista deportivo Guillermo Salatino.

“Antes tenía un micrófono en mi hogar y las apariciones radiales se acomodaban a mi vida, porque yo trabajo en casa casi todo el día. Pero a fin del año pasado La Red me tentó con algo más osado. Y se acabó la mala crianza, porque ahora voy a estar instalado cada tarde en los estudios de la radio”, comenta Grondona.

Una idea, varios abordajes

El conductor de “Hora clave” aspira a consolidar desde la radio una sinergia entre los distintos espacios desde los cuales sigue y analiza la realidad. Con ese propósito convocó a Pablo de Francesco, uno de los productores de su espacio televisivo, para cumplir con la misma función en esta nueva propuesta radiofónica, a la que Grondona define como una de las “conmociones” que tiene que experimentar cada persona de tanto en tanto en su vida para evitar la caída en una planicie de creatividad.

“Soy uno de los pocos –ilustra– que hacen simultáneamente periodismo gráfico, radio y TV, a lo que hay que agregar mi trabajo en la universidad. Esto último me obliga a leer mucho, con palpitación periodística. Y de una idea que tomo para preparar una clase también puede surgir una idea para el programa de radio.”

En las vísperas de su vuelta en plenitud al dial, Grondona quiere trasladar también a este medio la idea de que ningún tema está prohibido: “La cuestión es cómo se toma y cómo se trata. A veces el mayor riesgo que entraña la radio es quemar los temas, agotarlos precipitadamente. Por eso convoqué a Ulanovsky, para tener otro reflexólogo con el cual cotejar ideas e intercambiar puntos de vista no siempre coincidentes, y abrirme a otras visiones. No se olvide de que yo tengo una formación política: cuando yo veo un partido de fútbol, lo primero que hago es asociar la camiseta con la Bandera. Por eso me gustaría que no todo girara alrededor mío: quiero conducir un verdadero equipo”.

Grondona se suma a una temporada en la que la programación vespertina crecerá en nombres y en propuestas periodísticas. A nombres clásicos del horario del regreso, como Pepe Eliaschev (Nacional), se sumarán Magdalena Ruiz Guiñazú (Mitre) y Fernando Bravo-Alfredo Leuco (Del Plata), entre otros. “Lo que creo es que con todos estos colegas habrá competencia y no la habrá, porque el oyente va buscando un perfil y cada programa le ayuda a conseguirlo y a encontrar afinidades. En este sentido, veo la tarde como una opción pluralista”, observa el periodista.

El lugar de los oyentes

Y a propósito de la participación de los oyentes –insoslayable en cualquier programa periodístico de la radio y mucho más en estos tiempos, en los que la necesidad de opinar es tan fuerte–, Grondona defiende la posibilidad del diálogo con la audiencia, en vivo y sin red. “Vale más el diálogo con un oyente en vivo que la lectura de 18 mensajes grabados. Lo que más me gusta es que el oyente llame y uno ni siquiera sepa qué va a decir. Todo a suerte y verdad. Algunos dicen que se corren grandes riesgos, pero creo que no hay que subestimar a la gente, que cuando tiene la responsabilidad de salir al aire se pone a tono.”

En la apertura del ciclo, Grondona se propone hacer un primer programa como tal. “Por eso –apunta– es muy bueno empezar en el medio del verano. Aunque con las cosas que pasan parece que estuviéramos en plena temporada alta.” En cada jornada habrá algunos muy breves comentarios musicales (“que servirán sólo como cortinas”, precisa) y no faltará un comentario editorial, que no irá al comienzo sino bien adentrada la emisión.

“No me parece adecuado hacerlo de entrada –concluye Grondona–, porque puede dar la impresión de que el programa ya terminó. A lo que aspiro, en definitiva, es a ir acompañando a una radio que está en pleno crecimiento, y a volver a un medio en el que uno se siente muy bien, que es sinónimo de espontaneidad, de tiempo real. Y en el que, además, ni siquiera hay que maquillarse.”

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