Suscriptor digital

Recuerdo de Cabezas

Rodolfo Braceli toma el símbolo para hablar de la memoria.
(0)
25 de marzo de 2000  

José Luis Cabezas murió el 27 de enero de 1997. El próximo viernes el fotógrafo asesinado resucitará gracias a la pluma de Rodolfo Braceli. Este día el autor de "Violeta viene a nacer" estrenará "El novio de la memoria (Una resurrección de J. L. Cabezas)".

"No es una biografía -anticipa el autor -. Tampoco es una investigación de su asesinato. La obra, desde la ficción teatral, muestra a un Cabezas que vuelve a vivir. El fotógrafo un día de enero despierta y se encuentra en el año 2000. Ya en la calle camina sin rumbo, y enseguida se sorprende al ver su propio rostro que lo mira desde los afiches. Sin pedir ni dar explicaciones emerge desde su oscura muerte y se suelta a vivir con la prepotencia de una alegría arrasadora." Esta es la síntesis de "El novio de la memoria" que será interpretada por Roly Serrano, un actor salteño que a través de un largo recorrido y crecimiento se acercó a la figura de Cabezas para sentir que la actuación es algo más que juego, también es un compromiso.

No está lejos de su actividad actoral el suceso de "Venecia", de Jorge Accame, que lo hizo merecedor a los premios ACE y Florencio Sánchez.

"Fue el comienzo de una nueva etapa -explica Serrano-. Una bisagra muy importante. Yo andaba necesitando hacer un taller de actuación, porque había venido trabajando sin parar. Los títeres por un lado, el teatro y el cine. Eran momentos muy vertiginosos. Sentí que necesitaba parar la pelota y ver dónde estaba parado con mi instrumento corporal. Justo surgieron dos obras: ´Paula.doc´, de Nora Rodríguez, dirigida por Hugo Urquijo, y ´Venecia´, de Jorge Accame, con dirección de Helena Tritek. Era hacer las dos obras al mismo y me pareció maravilloso, sumado a la filmación de ´Por el nombre de Dios´ y ´Alma mía´, y algunas entradas en la telenovela ´Campeones´. Si no podía hacer un curso regular, esto iba a ser el mejor entrenamiento acelerado."

Con el teatro a cuestas

Todavía recuerda cuando llegó a Buenos Aires procedente de Córdoba, siendo actor y titiritero, con los ojos llenos de asombro para encontrarse con un acontecimiento teatral en ciernes: Teatro Abierto 81.

"Empecé a estudiar con Rubens Correa en La Barraca -continúa-. En ese momento se estaba gestando Teatro Abierto. Le pedí a Rubens que me incluyera en la obra que estaba ensayando, pero no había lugar. La única posibilidad fue trabajar en carpintería. Como yo soy tornero matricero y buscavidas, acepté sin dudarlo. Fui el maquinista de Teatro Abierto 81. Fue el curso más maravilloso de toda mi vida."

Modesto y sencillo, este salteño ya aporteñado guarda en sus créditos títulos valiosos de la cinematografía: "Garage Olimpo", "Plaza de almas", "Bajo bandera" y "Mundo grúa", Pablo Trapero.

"Esta película nos llevó un año hacerla -explica el actor-. No teníamos la pretensión de que llegara a ser lo que fue. El arte sucede ´a pesar de´. Lo que uno pretende es simplemente crear, pero los hechos artísticos se producen por medio de una química que no se puede llegar a descifrar."

Aunque está ensayando vertiginosamente "El novio de la memoria", también está incluido en la tira "Cabecitas", que se emite por Canal 11, y en los proyectos cinematográficos de Javier Olivera y Fabián Bielinsky. " También me llamaron de Chile, pero no puedo aceptar porque la tira me lleva mucho tiempo y no me puedo ir. ¡Qué loco! Ahora estoy haciendo ´Cabecitas´ y Cabezas", refiriéndose a "El novio de la memoria".

Aunque es el único responsable actoral de la pieza de Braceli, la escena estará poblada de voces: Víctor Hugo Morales, Mercedes Sosa, María Rosa Gallo, Salo Pasik, Hugo Arana.

"Braceli toma a Cabezas como un símbolo, lo poetiza y lo utiliza para hacer un homenaje a la memoria. No lo represento a él en su forma física, sino en su contenido. Tomo su pasiones: la familia, el trabajo, los afectos, la fotografía. Era tan apasionado que le costó la vida. Braceli dice que si alguno se toma el derecho de matar, nosotros tenemos la obligación de resucitar. Es un hecho artístico, pero también un hecho humano."

La pieza, dirigida por Daniel Marcove, se ofrecerá viernes y sábados, a las 21, y domingos, a las 20, en el Cavern Club de La Plaza.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?