Ricardo Darín, feliz por "Nueve reinas"

El film llegó al millón de espectadores
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30 de octubre de 2000  

USHUAIA.- Por obra y gracia del cine, los habitantes de Ushuaia acaban de tener a Ricardo Darín por partida doble: mientras en la sala de la ciudad más austral del país se exhibía "Nueve reinas", a pocos metros de allí el actor filmaba "La fuga". Enterados de ello, varios espectadores se acercaron al rodaje para conocer de cerca a uno de los estafadores callejeros (el otro es Gastón Pauls) del largometraje de Fabián Bielinsky, que ya llevó un millón de personas a los cines. Darín, ahora convertido en Domingo Santaló, el jugador de póker que recrea en la nueva película de Eduardo Mignogna, devolvió los saludos y elogios con una sonrisa que revelaba la satisfacción del objetivo cumplido.

La escena, con mayor o menor cantidad de fans, se repite cada vez que el actor abandona el set de filmación (la cárcel de Ushuaia, que para la ficción de "La fuga" será el penal de Las Heras, de donde escapan los presos de esta historia ambientada en 1928). "Es maravilloso lo que está pasando con "Nueve reinas" -dice Darín-. Nosotros contamos un cuento -chico, una fábula, si se quiere- con mucho trabajo y respeto por lo que estábamos haciendo. Lo hicimos muy entusiasmados. Pero no teníamos otra pretensión que la de contar una historia. Y es grandioso lo que ocurrió después, que a la gente le guste tanto y se convierta en promotora del film. Porque eso es más que cualquier publicidad, es la posta: el destinatario final de toda la movida no sólo disfruta de ella sino que además es su principal promotor. Eso es casi un milagro."

En la ciudad fueguina Darín pasa buena parte del día vestido de presidiario y encerrado en el penal, donde también filman algunos de sus compañeros de "La fuga" (Miguel Angel Solá, Gerardo Romano, Alejandro Awada, Vando Villamil, el español Alberto Jiménez, Oscar Alegre y Antonella Costa). Entre una toma y otra, el traje a rayas azules y amarillas de Darín dispara bromas de un extra, que imagina otro final para Marcos, el inescrupuloso personaje del actor en "Nueve reinas": "Después de aquel afano, lo encanaron acá", dice el desconocido disfrazado de guardiacárcel.

Una grata sorpresa

Darín celebra las bromas. Y desde luego, también el éxito. "Pero más que la cifra de espectadores, lo que me encanta es que la película guste, que la gente la recomiende, hable bárbaro de todos los trabajos, del guión, de la dirección, de los roles secundarios, de que está todo cuidado. La película es una conjunción de elementos que suman y ayudan. Pero después se tiene que producir el milagro de que, además, todo eso sea valorado y de que el público sienta como suya una propuesta. Creo que ése fue el toque que le agregó un plus a "Nueve reinas", analiza el coprotagonista del largometraje estrenado hace ocho semanas.

Darín, que los fines de semana viaja al interior con "Art" (la obra que coprotagoniza junto a Germán Palacios y Oscar Martínez), es un testigo directo de las reacciones que despierta en el público el largometraje de Bielinsky. "Los espectadores me hacen todo tipo de comentarios -cuenta el actor-. Es como si tuvieran todos los elementos técnicos en la mano como para hacer una evaluación muy seria del film. Me sorprendió la cantidad de gente que me habló de lo bien construido que está el guión; de qué buena es la dirección, porque "precisamente no se nota". Otros me dijeron que los roles secundarios están muy bien interpretados. Se trata de cosas que decimos los actores y que normalmente no forman parte del verbo utilizado por el espectador. Esto es motivo de orgullo para todos en la película. Porque hasta el que tenía el personaje más chico dentro de esa estructura se siente orgulloso de haber formado parte de ella y se siente valorado en el trabajo."

Disfrutar del éxito pero no dejarse empalagar por él es la consigna de este actor que, desde la televisión y con "Mi cuñado", hizo trepar las mediciones del rating a picos infrecuentes. "Yo no soy garantía de éxito. Percibo que algunos productores consideran -erróneamente- que lo soy. Pero va en uno creérsela o no. Si esto me pasara a los 22, a lo mejor se me mueve el piso y creo que soy Brad Pitt. Pero ahora es un poco difícil que me ocurra. Ya pasé por todos esos chamuyos de ganar los mercados internacionales. Creo que hay que hacer los trabajos bien. Cuando cada uno hace lo suyo profesional y seriamente, las cosas funcionan. Y creo que ése es uno de los secretos de la repercusión de "Nueve reinas", concluye Darín.

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