Melodrama y épica en tiempos de guerra en una efectiva ficción

Paula Vázquez Prieto
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16 de marzo de 2019  

Mi vida eres tú

Nuestra opinión: muy buena

(Vatanim Sensin, Turquía/2016-8). Dirección: Yagmur Tayland, Durul Taylan, Burak Arliel. Guion: Ali Aydin, Deniz Gurlek, Melih Ozyilmaz, Necati Sahin, Melek Seven, Uygar Sirin. Fotografía: Burak Kanbir. Elenco: Halit Ergenç, Bergüzar Korel, Boran Kuzum, Pinar Deniz. Disponible: en Telefe (de lunes a viernes, a las 21.30) y telefe.com.

La gloria del Imperio Otomano se encontraba en sus últimos días a comienzos del siglo XX. Las guerras balcánicas ya signaban su lugar de Viejo Mundo frente al embate de las fuerzas aliadas que buscaban una nueva hegemonía en el siglo de los Estados nación. En ese tiempo convulso y fascinante se ambienta Mi vida eres tú, impregnada de esa épica de los folletines como El conde de Montecristo, de Alejandro Dumas, que había cruzado amor y venganza con las contiendas napoleónicas. Aquí, Cevdet (Halit Ergenç) es un oficial de la infantería otomana que pelea por el honor y la patria; Azize (Bergüzar Korel), una enfermera de guerra con alma de heroína. Entre ellos, la Historia y la traición, un entramado de intereses que mueve ejércitos y lealtades en la conquista de esa última frontera entre Asia y Europa.

Mi vida eres tú no puede ser más efectiva en la construcción de su universo: más allá del cuidado puesto en su ambientación -pese a algunas debilidades en las escenas de riñas y batallas-, lo que captura es el espíritu de una época y el arte que la ha representado. ¿Qué mejor que la épica de aquellos folletines decimonónicos para condensar un espíritu de sacrificio y entrega más allá de todo realismo? La historia de Cevdet y Azize, marcada por una prolongada separación, por las mentiras del amigo traidor que engaña y dispara por la espalda, es también la de ciudades como Salónica y Esmirna, prendadas entre turcos y griegos, y es la de sus hijos y las nuevas generaciones, atrapados entre el deseo y el compromiso.

Las ficciones turcas que han triunfado internacionalmente, desde Las mil y una noches hasta El sultán, demostraron una consciente alquimia entre los mandatos del melodrama y las ambiciones del gran relato histórico. En este caso, con muy buenos resultados: el amor de Cevdet y Azize se consagra en el primer encuentro en pantalla, luego del fragor del campo de batalla y del peligro de la muerte, marcada por una conexión mágica, nacida de los ensueños del Romanticismo. Y es ese mismo instante el que se recrea siete años después, en un nuevo encuentro es Esmirna, luego del calvario de la prisión para Cevdet y la imposibilidad del olvido para Azize. Quien los separa ahora no es solo el peor de los villanos, la ocupación de los griegos o la amenaza de nuevas traiciones, sino esa amada Patria que antes los mantenía unidos.

Mi vida eres tú sorprende por el ajustado equilibrio que sostiene entre los hilos secundarios que se abren hacia la rebelión de los jóvenes turcos, los amores adolescentes prohibidos o el pasado que llevó a Cevdet a vestir el uniforme griego, y la historia principal que afirma la pasión de Cevdet y Azize sobre el territorio inestable de esa lucha histórica. Como en los mejores melodramas épicos, el camino de los héroes es siempre el de su propio sacrificio.

10,5

Puntos de rating

Anteayer, cuarto día de competencia con ATAV, Mi vida eres tú achicó la brecha a su mínima expresión hasta el momento: ocho décimas.

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