Su fama crece día tras día

Por Walter Malosetti Para LA NACION
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16 de mayo de 2003  

Un recuerdo imborrable surge, nuevamente, de 1953. Comenzaba mi carrera como músico profesional, una noche de mayo en un boliche de Buenos Aires, junto a los músicos Carlos Constantini en contrabajo, Mario Tejón en guitarra rítmica y Armand Bery en violín estábamos esperando la segunda entrada de la noche y nos enteramos con sorpresa del fallecimiento de nuestro referente e inspirador Django Reinhardt. Con gran congoja volvimos a tocar rindiendo espontáneamente un pequeño tributo a su música y legado.

Jean Baptiste Reinhardt (1910-1953) nació en Bélgica, de familia gitana radicada en Samois, al sur de París.

Django tenía arraigada la música gitana pero lo conmovió el jazz como todos los jóvenes de su época. Junto al violinista Stéphane Grapelli comenzaron a tocar en dúo y durante los años treinta eran profesionales de renombre que ocasionalmente acompañaban a cantantes de moda. Para 1934 formaron el Quinteto Hot Club de Francia, icono indiscutido de un estilo. Hoy es obvio hablar del virtuosismo de Django, creador de una original técnica, motivada por la disminución física de su mano izquierda. Su gran amigo Grapelli comentó al respecto: "Eso hizo que Reinhardt se convirtiera en uno de los guitarristas más extraordinarios que el mundo ha conocido por su genio improvisador y su emotividad desenvuelta e ilimitada".

Por eso prefiero referirme a algunos elementos de su musicalidad. Django, por supuesto, escuchaba a Louis Armstrong, Duke Ellington, Bix Beiderbecke, el guitarrista Eddie Lang y el violinista Joe Venutti, de tal forma que es notable en su estilo la influencia de estas grandes figuras del género, con el agregado de sus aires gitanos, tan característicos en sus frases improvisadas como en sus composiciones como "Nubes", "Sweet Chorus", "Minor swing", "Daphne". Actuó y grabó con grandes músicos como Coleman Hawkins, Benny Carter, el mismo Duke Ellington y Jack Hilton, entre otros. Importantes músicos que admiraban su talento han compuesto a su memoria hermosas obras como "Django", de John Lewis; "For Django", de Joe Pass. A modo de humilde homenaje personal compuse "Para Django", en 1963, y "El minuto de Django", este año.

A 50 años de su desaparición física, su fama y popularidad crecen día tras día, probablemente por la mayor comprensión del jazz en el mundo. Esa música que representa a negros, blancos, gitanos, judíos, italianos, etcétera y que, como escribió Julio Cortázar refiriéndose al jazz, "es inevitable, es la lluvia y el pan y la sal, algo absolutamente indiferente a los ritos nacionales, a las tradiciones, al idioma, al folklore, una nube sin fronteras".

Jazzología

  • El ciclo Jazzología del Centro Cultural San Martín dedicará la función del martes, a las 20.30, a recordar al gran Django Reinhardt. Será en la sala AB del San Martín con la presencia de los guitarristas Walter Malosetti, Ricardo Pellican, Ricardo Lew, Néstor Gómez, Walter Coronda, Chachi Zaragoza, los violinistas Sergio Poli y Héctor López Furst y el contrabajista Mariano Otero, entre otros. La entrada es gratuita.
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