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Susana Baca, el alma del Perú negro

La intérprete presentará sus últimos trabajos el domingo próximo en San Telmo.
Gabriel Plaza
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28 de agosto de 2000  

Susana Baca conserva un registro borroso de sus antepasados. Sabe que su tatarabuela fue esclava y llevaba el apellido del amo. "Pero no hay registros de los miles de esclavos que ingresaron en el Perú de forma clandestina, porque hasta eso nos quitaron", dice a La Nación la cantante limeña que proyectó la cultura afroperuana al mundo.

Dedicada a rescatar las raíces musicales del Perú negro (trabajo que reforzó con la creación del instituto Negrocontinuo hace cinco años), la intérprete que se transformó en la heredera natural de Chabuca Granda actuará en La Trastienda el próximo domingo.

Fuera de su geografía cotidiana en el barrio de clase media de Chorrillos, donde vive sus días golpeada por la brisa marina del Pacífico, Susana Baca es más conocida como "la nueva diva de la world music", etiqueta que le causa mucha gracia. "No sé por qué te ponen esos letreros que son atroces. Yo diría que mi música es como esencial, es una expresión nueva de la música afroperuana, y no sé de qué otra forma llamar a eso", dice con ese tono aterciopelado que supo bañar de frescura a esos ritmos antiguos, mezcla de lo andino, español y africano.

Baca indagó en los rastros desaparecidos de los negros esclavos, que llegaron a su país en el siglo XV. La búsqueda la llevó a rescatar estilos como el festejo, golpe tierra, landó, zamacueca, alcatraz, valses o villancicos y tamizarlo con su voz hipnótica y nuevas sonoridades. La lectura de ese cancionero popular y anónimo sedujo al músico y productor David Byrne, que primero la incluyó en el compilado de Luaka Bop "The soul of Black Perú" (1994) y después editó sus discos solistas "Susana Baca" (1998) y "Eco de sombras" (2000).

En el teléfono, la voz de Baca resuena sensual, a pesar de sus "cincuenta y pico". Sólo se pone más tensa cuando habla de la situación actual de Perú. "Mucha gente se tiene que ir para buscar empleo y la pasa mal, porque son discriminados. Conozco historias muy tristes de peruanos en la Argentina", apunta sobre las noticias que leyó en diarios de su país. Tampoco derrocha elogios para Fujimori y Toledo. "Creo que tendría que haber entregado su tercer mandato. Aunque en Toledo no confío, porque no tiene un buen manejo de las masas."

Cuando habla de música su voz se vuelve serena, como la atmósfera que tienen las canciones tradicionales de su último disco, "Eco de sombras", producido por Craig Street (Cassandra Wilson), donde participaron los guitarristas Mark Ribot (Tom Waitts) y John Medeski (Medeski, Martin & Wood), el bajista Greg Cohen (John Zorn) y los músicos peruanos que la acompañan en sus giras.

-¿No hay un choque cultural entre los ritmos que rescata y ese sonido más nuevo que incorporaron los músicos?

-Creo tener en mí la raíz, porque crecí en ese medio, me he dormido de niña con esa música. Entonces, me pertenece y yo le pertenezco, pero nunca fui tradicionalista. Siempre busqué otros sonidos que me emocionaban. Viví entre dos generaciones de músicos. Los muy tradicionales, de los que aprendí mucho, pero con los que tenía que hacer folklore al pie de la letra. Y, por otro lado, los músicos de rock; era como demasiado cambio. Así que caminé así, al borde siempre.

-¿Como vive el hecho de que fue popular en Francia antes que en su propio país?

-Para mí era como un doble sentimiento. Era lo que yo había querido toda mi vida. Quería que mi radio de comunicación se ampliara más para poder dar a conocer esta música. Esto que son mis raíces y que están alimentadas por todo lo que oí.

-¿Recopilar todo ese material fue como abrir viejas heridas en la comunidad negra?

-Cuando yo comencé a investigar, muchas de esas cosas se habían perdido en el tiempo, porque murieron los viejos, porque los negros no querían recordar tampoco y porque era parte de una época terrible de la esclavitud. Entonces el olvido era como un bálsamo, un remedio para sufrir menos. Claro, que cuando empezamos a investigar la historia sobre el aporte de los negros a la formación de la música peruana, nuestra intención era darles datos a los herederos de esta cultura, por más doloroso que fuera, para que se se aceptaran como negros. Nosotros les queríamos decir: como negros hemos aportado mucho, tenemos razón de estar aquí.

-El público descubrió a través del compilado de Luaka Bop a muchos intérpretes afroperuanos ¿A que se debió la poca difusión de esta música en todos estos años?

-Pienso que ha habido mucho olvido desde nuestra parte. La gente en el Perú la dejaba de lado por ser una música cotidiana. Y se disfrutaba mucho en las colonias peruanas en el exterior, pero nunca se compartió esto. Recién ahora se está empezando a difundir.

-¿Estaba silenciada la cultura negra del Perú?

-Sí, salvo el intento de personas que me han precedido en esto, como Nicomedes Santacruz, bailarines, cantores, poetas, gente que salió del anonimato con la cultura afroperuana, la difusión era mínima. Se practicaba en las pequeñas comunidades peruanas, en algún otro festival por el mundo y punto.

-¿Y como se recibían estos ritmos afroperuanos desconocidos para el gran público?

-Todavía me siguen invitando a festivales de jazz y de world music, porque no saben bien dónde ponerme. Pero eso no me preocupa mientras encuentren mi música. La gente se acerca con mucha curiosidad cuando escucha estos ritmos. Hasta se han comprado todos mis discos. Lo único malo es que yo me he detenido a pensar si ellos creen que así es el folklore peruano, y es sólo una muestra de las raíces con una visión diferente.

Ayuda del Norte

Susana Baca recuerda que antes de que David Byrne se cruzara en su camino "la pasábamos golpeando puertas sin que a nadie le interesara esta música". Su marido, el sociólogo Ricardo Pereira, harto de la indiferencia, fundó su propio sello. "Grabamos los recitales que hacíamos y los editábamos". El encuentro con David Byrne fue en 1995. "El quería hacer un compilado de música peruana, así que lo invité a comer a mi casa. Hice un pastel de choclo muy rico y quedó contentísimo. Hasta ese momento yo sólo sabía de él por su trabajo en las músicas de películas. Pero fueron los hijos de mis amigos los que me dijeron: "Es un hombre muy importante"."

-¿Le molesta que tenga que venir un músico extranjero a redescubrir la música de un lugar?

-Que vengan estos productores anglos es muy bueno. Pero es duro pensar que si no vienen estos señores no pasa con nuestra propia música.

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