Actores jóvenes que no le temen a Moliére

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9 de diciembre de 2001  

"El chancho burgués". Versión muy libre de "El burgués gentilhombre", de Moliére. Libro: Enrique Molina y Claudio Gallardou. Intérpretes: Javier Niccela, Carolina Touceda, Sol Alegre, Jimena La Torre, Lizardo Castro, Bernardo Sabbioni, Julián Limeres, Romina Polnoroff, Mariano Vricella. Marcelo Coscia y Martín Acosta. Puesta acrobática: Gustavo Pando. Vestuario: Ana Clara Fuica Fisman. Asistente de dirección: Enrique Molina. Puesta en escena y dirección general: Claudio Gallardou. En el Centro Cultural Recoleta, Patio del Aljibe.

Nuestra opnión: bueno.

El mundo del emblemático señor Jourdain, protagonista de "El burgués gentilhombre", de Moliére (un ricachón sin clase que a toda costa busca alcanzar los medios para integrarse a un círculo social que desconoce y ante el que no puede más que tornarse ridículo), servirá a estos egresados del Conservatorio de Arte Dramático para construir un espec- táculo singular.

En la escena, un grupo de bufones se dispone a contar esa historia y lo hace con la torpeza, la grosería, el delirio y, sobre todo, el humor que les son permitidos a este tipo de criaturas.

Es cierto que algunos aspectos del drama de Moliére quedan fuera de esta representación, pero también debe reconocerse que los personajes, en especial, resultan más patéticos. Y ahí, en última instancia, está el eje de esta propuesta: sacar a la luz el costado más oscuro del ser humano de todos los tiempos.

Y es que Claudio Gallardou, el director, propone quebrar el estilo de la comedia francesa del siglo XVIII, y traslada a la calle la historia de Jourdain. Así, los intérpretes se transformarán en acróbatas, malabaristas y narradores. Tomarán de distintos hechos y acontecimientos cotidianos todo aquello que les sirva para burlarse y esto aportará una riqueza extra a la experiencia.

Riqueza generacional

Si bien el elenco es bastante heterogéneo en cuanto a lo interpretativo, muestran una fuerte disposición a integrarse al juego y a potenciarlo continuamente. Y en más de una oportunidad es allí donde lograrán destacarse con mucha fuerza. Así consiguen completar una experiencia que se destaca sobre todo por su frescura.

El protagonista, Javier Niccela, cumple una labor sobresaliente, porque logra no sólo imponerse como actor, sino que a la vez tiene los recursos necesarios como para provocar a sus compañeros en las distintas situaciones y tornarlos mejores cómplices de sus intrigas.

En este sentido, resulta importante destacar que estos cruces que está proponiendo el Conservatorio de Arte Dramático al ligar a un creador destacado dentro del panorama de la generación intermedia, como lo es Claudio Gallardou, con alumnos recién egresados da por resultado experiencias muy vitales.

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