Dulce encanto de las biografías

Kafka y Lacan, Sarah Bernhard y Eleonora Duse, Einstein y Benjamin, Freud y Perón: la escena porteña retrata a personalidades muy potentes de la vida política y cultural; por qué nos atrae espiar la vida de las celebridades
Kafka y Lacan, Sarah Bernhard y Eleonora Duse, Einstein y Benjamin, Freud y Perón: la escena porteña retrata a personalidades muy potentes de la vida política y cultural; por qué nos atrae espiar la vida de las celebridades
Leni González
(0)
28 de julio de 2015  

Aunque los libros de autoayuda insistan en lo contrario, las vidas ajenas siempre parecen más interesantes que la propia. Pero cuando se trata de personalidades famosas, cualquier pequeño gesto puede devenir extraordinario; cualquier frase, una sentencia; una decisión, el punto de no retorno. Shakespeare estaría de acuerdo en que el teatro no podía perderse esos nombres nacidos para la historia y resucitados en personajes por la dramaturgia. Por lo tanto, si bien no es una rareza que la cartelera brinde una ola constante de obras inspiradas en biografías de celebridades, en este momento en Buenos Aires confluyen varios espectáculos con esas características, como si el filón nunca dejara de nutrir nuevas posibilidades: Franz & Albert, Despedida en París, Diario de Moscú, Encuentro de genios, Oh Sarah (París no era una fiesta) y La obra completa del doctor Lacan son algunos de estos ejemplos.

"Toda la vida de uno confluye en un punto. Por eso lo biográfico resulta muy teatral", dice Raúl Brambilla, autor y director de Despedida en París, una típica obra de encuentro entre dos pesos pesados. En una estación de tren parisiense en 1897, las divas Sarah Bernhardt y Eleonora Duse pasarán de la diplomacia inicial a las diferencias, los reproches, el estallido y, por último, una especie de conciliación al modo dos potencias que se saludan.

"Imaginé la charla a partir de que efectivamente se conocieron, ya que Dusse trabajó en el teatro Rennaisance de la Bernhardt. Eso me permitió una reflexión sobre el hecho creativo porque cuando se escribe sobre el pasado, lo hacemos con nuestra mirada, es nuestra construcción y funciona como metáfora", dice Brambilla, para quien no es fundamental si la gente sabe o no acerca de estas figuras, interpretadas por Fernanda Mistral y Stella Matute: "Lo que importa es que al rato se olviden y vean a dos mujeres como cualquier otra".

A la sorpresa por la reaparición en el escenario de Mistral se suma otra, la de la comediante Peggy Sol (radicada en Canadá durante 16 años), quien también, curiosamente, interpreta al mismo "monstruo sagrado" en Oh, Sarah (París no era una fiesta), del autor uruguayo Ariel Mastandrea y dirección de Hugo Gregorini, un unipersonal sobre la vida de la actriz parisina.

También es un encuentro registrado por la historia el del científico Albert Einstein y el escritor Franz Kafka cuando rondaban los 30 años, en 1911, en el salón literario de Berta Fanta, en Praga. Acerca de la posible conversación entre estos genios antes de convertirse en figuras del siglo XX trata Franz & Albert, de Mario Diament (autor de la premiada Un informe sobre la banalidad del amor, inspirado en la relación entre Martin Heidegger y Hannah Arendt), protagonizada por dos actores jóvenes no tan conocidos por el gran público, Miguel Sorrentino y Julián Marcove. "Los elegimos así porque así eran Kafka y Einstein en ese momento", dice el director Daniel Marcove, un experto en llevar pinceladas de grandes biografías a escena ( Van Gogh y El sable, con Rodolfo Bebán como Juan Manuel de Rosas, ambas de Pacho O'Donnell).

"Me gustan las obras con personajes históricos, crean la ilusión de lo posible y tienen una energía especial porque el teatro es vida y la vida es teatro", dice Marcove, que no le teme a la densidad de esos nombres: "Si bien en general el público ya tiene una idea, un estereotipo del personaje, no se trata de copiar porque nadie sabe cómo eran con exactitud. A los actores les pedí que leyeran, que se nutrieran pero como para tener un aroma, nada más, que lo histórico fuera un trampolín y no un ancla para la actuación".

Sin prejuicios

La psicología también ha dado mucha tela para cortar a las ficciones y, en especial, al teatro: reuniones entre desconocidos, conflictos, monólogos, intimidad, paranoias, en fin, una variedad de elementos aprovechables para batidos con más o menos efecto como Toc Toc o Bajo terapia. En ese mundo tan cercano a los porteños, los padres del psicoanálisis vienen a calzar justo como protagonistas con convocatoria asegurada. Un muy buen ejemplo fue, en 2012 y 2013, la obra del estadounidense Mark St. Germain, La última sesión de Freud, con dirección de Daniel Veronese y los enormes trabajos de Luis Machín como el medievalista y escritor C. S. Lewis y Jorge Suárez como el barbado analista.

Abordar la figura del otro gran teórico y docente, el francés Jacques Lacan, fue el desafío al que se animó otro psicoanalista, Pablo Zunino, también periodista, ex crítico teatral y autor de Las obras completas del doctor Lacan, que estrenó en 2012 y hoy continúa en su tercera versión que lo tiene además como el protagonista.

"Me basé en un dato apócrifo que dice que en 1969 Lacan no tuvo público para una de sus charlas por lo que se quedó hablando con su secretaria española (la actriz Silvia Armoza). Se trata de un personaje muy servido teatralmente, con mucha carnadura, y lo que traté es que no fuera sólo una obra discursiva sino con acción, que pasaran cosas, que tuviera humor", dice Zunino que no duda a la hora de explicar las razones de su elección: "La singularidad. Un nombre propio es un nombre propio, cada historia clínica es única. No es lo mismo una obra más sobre familias. Familias hay muchas, Lacan es único".

La magia del espectáculo lo hizo posible. En el departamento de Woody Allen en Nueva York se juntaron Freud, Lennon, Einstein y Perón. Y el escritor, actor y director debe decidirse por uno de ellos para escribir una biografía, por lo que cada uno tratará de mostrar sus luces y ocultar las sombras. La obra se llama Encuentro de genios y es el debut como autor teatral del periodista y conductor Beto Casella, a quien acompañan el director Roberto Antier y los actores Juan Palomino (Perón), Alejandro Fiore (Freud), Nicolás Pauls (Einstein), Pablo Novak (Lennon) y Gerardo Baamonde (Allen). "Es una comedia atrevida que se desprende la biopic y donde me hice cargo de mi propio Perón -reconoce Palomino-. Tuve que romper prejuicios porque no juzgo a los personajes, trato de entenderlos y mucho más si se trata de uno histórico. Un crítico ecuatoriano fue quien me dio el mejor elogio. Me dijo que lo había ayudado a entender al peronismo."

Otro tipo de propuesta es la de Damián Dreizik y Alfredo Allende, adaptadores de El diario de Moscú, del filósofo alemán Walter Benjamin, en el que describe su viaje a la Unión Soviética, en 1927, para observar el desarrollo de la primera experiencia marxista y de paso -¿por qué no?- encontrarse con la mujer que ama. Pero la desilusión es doble porque nada resulta como lo había soñado. "Este Benjamin surgió del mismo texto, de las descripciones, de los estados de ánimo. Era un tipo muy intelectual, al que le costaban las emociones, muy introvertido. Lo que contamos es una época, con proyecciones del cine mudo ruso de esos años, con el piano de Marcelo Katz y tres actores que escapan a lo discursivo", dice Allende, el director, al referirse a Dreizik, como Benjamin, Ramiro Agüero y Anita Gutiérrez.

A este diverso conjunto de propuestas, podrían mencionarse dos obras con varias nominaciones a los premios ACE que ya no están en cartel. Deshonrada, de Gonzalo Demaría y dirección de Alfredo Arias, sobre el interrogatorio del Capitán Gandhi (Marcos Montes) a Fanny Navarro (Alejandra Radano), y La bestia rubia, de Andrés Gallina, con el protagónico de Nelson Rueda, como el padre Carlos Mugica, y la dirección de Tatiana Santana.ß

Despedida en París

Viernes y sábados, a las 21.15, domingos, a las 19.

La Comedia, Rodríguez Peña 1062.

Franz & Albert

Sábados, a las 22.30, y domingos, a las 20.30.

El Tinglado, Mario Bravo 948.

Encuentro de genios

Jueves y domingo, a las 20, y viernes y sábados, a las 21.30 (hasta el 10 de agosto). Desde el 14, en el Tabarís, de miércoles a domingos.

Teatro 25 de Mayo, Triunvirato 4444.

Tabarís, Corrientes 831.

Las obras completas del doctor Lacan

Sábados, a las 18.

La Comedia, Rodríguez Peña 1062.

Diario de Moscú

Viernes, a a las 21.

Anfitrión, Venezuela 3340.

Oh Sarah (París no era una fiesta)

Funciones, viernes a las 21.

Teatro del Artefacto, Sarandí 760.

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.