El teatro del mundo se instaló en Rosario

Cuarta edición del encuentro Experimenta
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10 de diciembre de 2001  

ROSARIO.- El grupo porteño El Nudo, con su espectáculo "Mar de margaritas", inauguró, en Rosario, el viernes último, el cuarto encuentro Experimenta, que anualmente organiza el grupo El Rayo Misterioso, que dirige Aldo El Jatib.

En temporadas anteriores, Experimenta estuvo destinado a divulgar sólo experiencias de grupos nacionales. En esta oportunidad la convocatoria se amplió a compañías internacionales, y es así que hasta el jueves se podrán ver espectáculos provenientes de Alemania, Suiza y España, además de proyectos de Rosario, San Juan y Capital Federal.

A la programación de espectáculos se agrega una grilla diaria de talleres, mesas redondas, proyección de videos y encuentros, por ejemplo, de directores de revistas teatrales, directores de festivales y también críticos.

"Mar de margaritas" está dirigido por Mariana Trajtemberg y se presentó este año en la sala Templum. Integrada por egresados del Taller de Titiriteros del Teatro San Martín, la compañía El Nudo propone en su espectáculo un encuentro singular entre un muñeco y sus manipuladores. Una historia inconclusa de amor, sensualidad, sentimientos desencontrados. Aunque con una dramaturgia endeble, la propuesta resulta en varios momentos muy inquietante. Posee imágenes muy fuertes y varias situaciones de intensa potencia dramática.

Espacio para la reflexión

Desde su primera edición, Experimenta apunta a crear en Rosario un ámbito de reflexión sobre los diversos procesos de investigación teatral. En esta tarea está inmerso el grupo El Rayo Misterioso, desde hace siete años. En la última temporada, dos espectáculos, "Muz" y "Ram", les han posibilitado afirmar su tarea presentándose no sólo en Buenos Aires sino, además, en una gira, durante el mes de octubre, que lo llevó a España y Francia.

Aldo El Jatib, director de El Rayo Misterioso, es un rosarino que entre 1979 y 1989 se radicó en Buenos Aires, se formó en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, se trasladó luego a Europa, donde completó su formación, y finalmente volvió a su provincia, desde donde propone ahora una tarea que apunta, fundamentalmente, al entrenamiento del actor.

"Experimenta no es un verdadero reflejo de las tendencias del teatro contemporáneo -dice el creador y director del festival- porque nuestra infraestructura es bastante pobre (su espacio cuenta con tres salas, la Jerzy Grotowski, con capacidad para 60 espectadores; la Julian Beck, 100 espectadores, y Antonin Artaud, que se utiliza indistintamente como espacio de recepción, bar, lugar de encuentro y para espectáculos que requieran menor intimidad). Hay muchos grupos que están escondidos, en la Argentina y en el mundo, y no es fácil descubrirlos. Experimenta es un espacio donde se puede observar una zona alternativa de espectáculos que tienden a una búsqueda."

-A la hora de seleccionar una compañía, ¿qué es lo que más les interesa?

-Cuando observamos un trabajo tratamos de ver a un grupo, cómo trabaja, cómo funciona y después reparamos en el nivel de comunicación que existe entre ellos y con los espectadores.

-¿Cómo analizás hoy los espacios de búsqueda teatral?

-Son procesos que están muy detenidos. No pasa lo mismo que en otras épocas en las que había un fuerte espíritu de búsqueda. Ahora eso se ha perdido. Sin dudas es reflejo de la sociedad contemporánea. Esta situación de superficialidad en la que vivimos, la violencia a la que nos enfrentamos cotidianamente, nos ha llevado a perder ciertos intereses, ciertas capacidades de investigación.

-En Truenos, rayos y misterios, la revista de El Rayo Misterioso, es común encontrar continuas referencias a maestros como Antonin Artaud, Jerzy Grotowski o Julian Beck. Estos tiempos proponen regresar a lo que ellos planteaban.

-Creemos que es necesario volver a la fuente. Lo que hacemos es rever esas corrientes para beber de ellas y después encontrar nuestro propio camino. Lo nuestro es una búsqueda a partir de lo que somos, de la gente que está acá, a partir de Rosario. Hay una búsqueda intensa que tiene que ver con nuestra identidad, con lo que somos. En un comienzo hacemos una tarea muy individual y luego eso se proyecta hacia el afuera. Digo siempre que el entrenamiento no es sólo actoral, sino que está íntimamente ligado con las búsquedas personales. Entrenarse en la vida, en la forma de ver el mundo, de hablar, de conectarse con los demás.

-Aun con la fuerte crisis económica que vive el país, éste es el cuarto encuentro de estas características que se concreta este año en la Argentina (se dieron experiencias similares en Tucumán, Mendoza y Mar del Plata).

-Este tipo de encuentros son muy necesarios, indispensables, porque son el espíritu del teatro. Hay gente dispuesta a debatir, preocupada por el lenguaje, interesada en que se busque en otras direcciones. A estos espacios, indudablemente, hay que cuidarlos mucho.

-¿Cómo explicás que ante semejante crisis la producción teatral sea tanta?

-El interior sigue estando muy abandonado políticamente. Este es un cuento repetitivo. Cuando hay abandono, hay más conflicto, y entonces hay una respuesta. Y la va a seguir habiendo.

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