En el nombre del padre

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17 de mayo de 2003  

"Loca por Lara" de Sergio García Ramírez. Intérpretes: Adriana Aizenberg y Alejandro Goldberg. Escenografía y vestuario: Sergio García Ramírez y Kado Kostzer. Iluminación: Pablo Estévez. Maquillaje: Juan Manuel Pont Ledesma. Asistente de dirección: Diego Namor. Puesta en escena y dirección: Kado Kostzer. En Foro Gandhi.

Nuestra opinión: regular

Una cantante, que dice ser hija no reconocida de Agustín Lara, se encarga diariamente de divulgar sus temas en la calle Florida a cambio de unas monedas que le permiten sobrevivir. Ella es descubierta por un joven pianista, enamorado también de ese mundo que creó el artista mexicano. Juntos inician una relación, conflictiva al principio, sólida después, que intenta valorar dos aspectos: por un lado, el reconocimiento de la relación filial de esa mujer y, por otro, fortalecer un vínculo artístico.

El espectáculo cruza las historias de estos personajes con las canciones de Agustín Lara en un juego delirante, por momentos, pero que todo el tiempo aparece quebrado por una estructura dramática muy endeble. Hay unas historias muy ricas en esos personajes, de dónde vienen, a qué aspiran, por qué esa necesidad de estar juntos, si apenas parecen dos despojos sociales. Pero Sergio García Ramírez, como autor, los utiliza como excusa para exaltar a Lara. Y ellos quedan ahí, muy solos, muy pobres como criaturas, mientras que el mismo Agustín Lara no consigue la trascendencia que se busca.

Problemas de puesta

Por otro lado, en la puesta de Kado Kostzer se hace mucho hincapié en valorar una estética kitch que tampoco contiene a estos personajes. Por el contrario, los oprime, los aleja de sus verdaderas necesidades personales.

Adriana Aizenberg se mueve con soltura en ese pequeño mundo que se construye escénicamente apelando sobre todo a su oficio, su histrionismo y su conocida capacidad de intérprete. Sus recursos, salvo en algunas interpretaciones musicales, son potentes. Alejandro Goldberg, cuando se trasviste, consigue una composición más interesante, pero no queda claro por qué necesita llegar a eso.

"Loca por Lara" es una experiencia de vitalidad dispar, que se quiebra constantemente y no posibilita introducirse con fuerza en la emoción de ese tiempo que busca construirse. Y no por desconocimiento, porque el programa de la función da muestras de una muy seria investigación. Pero es necesario que los personajes que introducen en ese tiempo sean mucho más enteros.

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