Se estrena un texto de Dalmiro Sáenz

"Las boludas", en el teatro El Nudo
Alejandro Cruz
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16 de marzo de 2006  

Mañana se estrenará "Las boludas", del siempre efectista (en todos los sentidos) y controvertido Dalmiro Sáenz, en el teatro El Nudo. Con las actuaciones de Viviana Conti y Fernando Suredai, este texto que ya tuvo su versión cinematográfica en 1993, ahora llega al teatro de la mano de Guillermo Asencio, director teatral y régisseur.

La obra trata fundamentalmente sobre la pelea entre lo masculino y lo femenino. A primera vista, habla de las mujeres tratándolas, sencillamente, de boludas. Pero para el director no es así. "De última, habla de la boludez como tal. Pero por debajo de eso, el texto gira alrededor de una cacería, del vínculo entre un cazador y su presa que, a último momento, revierte su situación."

-¿De alguna manera, considerás que es una vuelta de tuerca dramática de Tato Pavlovsky?

-No, no lo creo. "Las boludas" es un texto muy lúcido que apela a un lenguaje procaz, duro y fuerte. Dalmiro dice en la obra que un buen cazador nunca se enamora de su presa, que sólo deber enamorarse de la cacería. Bajo esta premisa, lo interesante en todo esto es la lucha entre estos dos personajes. Y para sostener esa lucha inventan otros personajes para poder sobrevivir.

-¿Por qué te metiste con un texto que, en su versión cinematográfica, fue duramente criticado?

-Es que la película fue un error porque no entendió la gracia de la obra, que consiste en la búsqueda de la supervivencia de lo sexual a través de las palabras.

Guillermo Asencio leyó el libro apenas salió publicado, en 1988. "Es una obra muy complicada de abordar, muy literaria. Con los años siempre me quedó dando vueltas hasta que me di cuenta de que habla de una cacería, ahí se me aclaró todo." Coherente con esa visión, la pieza comienza con la voz de Dalmiro Sáenz contando cómo se caza a un tigre. "En esto lo importante no es quién caza a quién. Lo fundamental es qué lugar de poder se da cada ser humano cuando se siente en el lugar de cazador o de presa", interpreta Asencio que, entre otras cosas, es psicoanalista y tiene toda la pinta de serlo.

¿Un talento mal vendido?

Sobre el autor, si bien se considera un fanático, tiene sus reparos en la forma que se presenta ante los medios. "Está muy mal vendido y con eso se desvirtúa su lenguaje provocador en la literatura. Lo más interesante es cómo escribe y no su manera de hablar. Lo suyo es un teatro que no se está haciendo porque últimamente se busca mucho la metáfora o se busca al autor extranjero para decirnos cosas. Pero hay cosas que sólo nosotros sabemos cómo decirlas y Dalmiro sabe de eso", considera.

Pero más allá de la lectura que hace de la obra o de la imagen pública del controvertido autor de "Carta abierta a mi futura ex mujer", con "Las boludas", Guillermo Asencio, de extensa trayectoria como puestista de ópera, dice identificarse plenamente. "Es como yo quiero decir las cosas, me resuena todo el tiempo. En lo personal, me representa. Es lo que pienso que tengo que hacer en términos sociales. Hasta creo que está muy bien estrenar «Las boludas» en estos momentos."

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