Actuar es una cuestión de sangre

Los hermanos Alexander y Bill Skarsgård interpretan a vampiros en diferentes series
María Fernanda Mugica
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30 de junio de 2014  

Stellan Skarsgård es un actor muy prolífico. Sobrevivió a trabajar no una, sino seis veces con el polémico director Lars Von Trier; actuó en películas de Hollywood como En busca del destino, Ronin, Piratas del Caribe: El cofre de la muerte, Mamma M ia !, Thor y La chica del dragón tatuado, entre muchas otras. Mientras iba construyendo una destacada carrera actoral, también se dedicó a formar una extensa familia: tiene seis hijos de su primer matrimonio y dos del segundo. Y sucede algo curioso con sus hijos mayores: de los seis, cuatro son actores. Y algunos de ellos ya son casi tan famosos como su padre.

"Es muy raro que la mayoría seamos actores porque no es algo de lo que habláramos mucho cuenta Bill Skarsgård a la nacion durante una visita al set de Hemlock Grove, la serie que protagoniza y cuya segunda temporada estará disponible en Netflix a partir del 11 de julio. Tal vez sea una especie de química de la familia. Mi papá pensaba que ninguno de nosotros iba a dedicarse a esto."

Bill es el cuarto hijo del actor sueco y su primera esposa, My Skarsgård, y el tercero en seguir los pasos de su padre.

En su incursión en una serie de producción norteamericana tienen que ver no sólo los antecedentes exitosos de su padre, sino también los de su hermano mayor Alexander, famoso por interpretar a un vampiro sexy en True Blood. La serie, cuya última temporada se emite actualmente por HBO, lanzó a la fama internacional al mayor de los Skarsgård, que le permitió protagonizar Battleship: Batalla naval, junto con Liam Neeson y Rihanna, entre otras películas.

La carrera de Alexander como actor empezó en su infancia. Tuvo su primer papel en cine cuando tenía 7 años, y a los 13 se hizo famoso en Suecia gracias a su trabajo en una producción televisiva. Pero la fama repentina fue demasiado para el adolescente y decidió abandonar la actuación. "Estaba muy paranoico con que la gente me reconociera ?explicó Alexander, en una entrevista con el diario británico Metro?. Empecé a actuar de nuevo a los 21. Ahora puedo manejar la fama de otra forma. Aprendí que hay que mantenerse lejos de la locura y conservar en el ámbito privado ciertos aspectos de mi vida. Eso era más difícil de distinguir cuando era chico."

Después de volver a actuar en Suecia, estudiar en Leeds y Nueva York, Alexander tuvo su gran oportunidad en los Estados Unidos cuando consiguió un papel en Generation Kill, aclamada miniserie de HBO sobre el ataque norteamericano a Bagdad de 2003. Su interpretación de Eric Northman, un vampiro nacido hace más de mil años como guerrero vikingo, en True Blood, despertó admiración tanto por su talento como por su aspecto físico. Desde la pantalla chica llamó la atención de Lady Gaga, quien lo reclutó para su video musical "Papparazzi", dirigido por Jonas Åkerlund, compatriota de Skarsgård. Luego, el actor, de 38 años, tuvo la oportunidad de actuar con su padre en Melancolía, de Lars Von Trier.

Este año se estrenará The Giver, film de Philip Noyce, en el que actúa junto con Meryl Streep y Jeff Bridges, y el año que viene se lo podrá ver en The Diary of a Teenage Girl, con Kristin Wiig. Su siguiente proyecto será encarnar a Tarzán en una película de David Yates.

Tal vez tenga que ver con la tez muy pálida o con cierto aire misterioso; la cuestión es que tanto Bill como Alexander fueron elegidos para interpretar a seductores seres sobrenaturales en sus respectivas series. En Hemlock Grove, Bill es Roman Godfrey, el hijo mayor de la familia más poderosa del pueblo ficticio que da nombre a la serie. Pero el poder de la familia no es sólo económico, sino que tiene otras fuentes secretas. Roman, hijo de la malvada Olivia (Framke Janssen, de X-Men), es "medio upir", que en el folklore eslavo quiere decir que es medio humano, un cuarto brujo y un cuarto demonio, básicamente un vampiro. Si Roman y el vampiro vikingo Eric se enfrentaran en una batalla, "ganaría Roman, sin dudas", dice Bill, riéndose ante su espíritu competitivo fraternal.

La competencia no parece afectar a los actores de la familia Skarsgård, que, según explica Bill, son muy unidos. Su hermano Gustaf también es actor y actualmente se lo puede ver en la serie Vikingos. Del resto de los hijos de Stellan y My, Sam es médico, como su madre; Eija es modelo, y Valter está dando sus primeros pasos en la actuación. Los dos hijos del segundo matrimonio de Stellan son muy chicos y habrá que esperar algunos años para ver si siguen la tradición familiar.

El talentoso patriarca de la familia, mientras tanto, sigue trabajando en cine de manera constante, tanto en Suecia como en Hollywood. Este año se lo verá en Hector and the Search for Happiness, de Peter Chelson, junto con Simon Pegg, Toni Colette y Rosamund Pike, y en 2015 se estrenará la versión de Cenicienta, dirigida por Kenneth Branagh, en la que interpreta al Gran Duque.

Según el propio Stellan, sus hijos son una inspiración para su trabajo. Para actuar, ha confesado el Skarsgård original, basta con imitar a los chicos y jugar como ellos. "Cuando tuve hijos me convertí en un mejor actor. Sólo les robo a ellos", dijo Stellan, al New York Observer.

Aunque no siempre les haya robado: una vez, cuando Gustaf era chico, llegó a pagarle para usar en una película una frase que el pequeño había dicho. Sus hijos lo ayudaron a ser el gran actor que es y él les abrió las puertas de Hollywood.

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