La historia debida de Baltasar Garzón

Hoy se lo verá en un reportaje intimista
(0)
16 de diciembre de 2001  

"Si lo pudiéramos clonar y tuviéramos varios como usted en la Argentina entonces tal vez las cosas cambiarían en nuestra Justicia", le dijo una empleada de Canal 7 a Baltasar Garzón. Ella y muchos otros se arremolinaron en el estudio de grabación donde Ana Cacopardo entrevistaba al juez español para "Historias debidas".

Sin embargo, el revuelo que la presencia de Garzón causó en la emisora estatal no le restó intimidad al reportaje, que se verá hoy, a las 23, por Canal 7, bajo el título "Laberintos".

La agenda de Garzón en la Argentina era vertiginosa, pero "Historias debidas" fue un alto necesario para indagar cómo es el hombre debajo del estrado y cuál es su historia. Durante la charla, Garzón revivió su origen campesino, sus días de regar la huerta y alimentar a los animales y las enseñanzas paternas encerradas en sentencias: "Mientras descansas, machaca las granzas", "Si no vas a arar, irás por leña".

Contó el juez que junto con la niñez dejó atrás las salidas al amanecer para ir a la escuela. Con la pubertad, desde su puesto de monaguillo, desarrolló el deseo de ser misionero en Africa y se metió a seminarista. "Poco vas a durar allí", recordó Garzón que le advirtió su padre. "Y tuvo razón", concedió. En ese entonces, era arquero del equipo de fútbol de la congregación, lector de Marx, seguidor de las canciones de la Guerra Civil Española y, fundamentalmente, contrario a la idea del celibato.

Tres hijos tuvo con su esposa Yayo, a quien conoció siendo alumna de un colegio de monjas. Pero su destino profesional estaba por comenzar. "Aspiras demasiado alto", le dijo el padre cuando supo que su hijo quería ser juez. Para solventar los estudios, Garzón contó que fue camarero, albañil y despachante de una estación de servicio. En 1980 llegó a juez.

La toga no fue el fin sino el principio de otra aventura: las causas contra narcotraficantes y comandos de la muerte, las amenazas y también la indignación. Baltasar Garzón recordó, entonces, parte de la esquela de renuncia que en su momento, y previa charla con su mujer, le envió al primer mandatario español Felipe González: "Es inconcebible que después de los escándalos que estamos viviendo en España no se haya producido ni una sola dimisión de un responsable político...".

Hasta aquí, apenas un anticipo de lo que se verá hoy, a las 23. Y para finalizar, una reflexión: luego de esta emisión de "Historias debidas" tal vez no sea la citada empleada de Canal 7 la única en sentir deseos de que exista la clonación judicial.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.