Larga vida a Curly, Larry y Moe

Sus legendarias locuras se vienen exhibiendo en la televisión argentina desde 1963 y todavía tienen muchísimo rating
Marcelo Stiletano
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31 de diciembre de 2001  

El miércoles 26 del actual, las dos emisiones de "Los tres chiflados" que Telefé programa de lunes a viernes sumaron en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires un total de 525.000 espectadores, 127.000 al mediodía (de 11.30 a 12) y 398.000 a la medianoche.

Los números medidos por la empresa Ibope equivalen a un rating que llega a 3,1 en el horario matutino y a un sorprendente registro de 8,2 antes del cierre de la transmisión, cifra que adquiere mayor significación si se considera que los viejísimos episodios del legendario trío cómico norteamericano se emiten en la televisión argentina desde 1963.

Desde entonces casi todo fue pasajero en la televisión argentina... con la excepción de Los Tres Chiflados. Se instalaron ese año en Canal 13 -según publica una investigación de la revista especializada Plan TV- de la mano de Goar Mestre, que adquirió el material fílmico a los estudios Columbia. Las clásicas andanzas aparecieron por primera vez a las 12.30, antes de "El show del mediodía", que conducía Héctor Coire.

Moe, Larry, Curly y Shemp habían llegado para quedarse. Preferentemente en el horario que adoptaron desde el comienzo, acompañando a lo largo del tiempo los almuerzos de varias generaciones de argentinos, de chicos que cuando se hicieron grandes siguieron celebrando sus ocurrencias, además de transmitirlas a sus descendientes.

Entre nosotros, después de haber sido un sello de la programación de Canal 13 por casi cuatro décadas y hasta no hace mucho tiempo, Los Tres Chiflados ratifican su vigencia en una doble aparición diaria en la TV abierta, ahora en Telefé, y en una presencia renovada en el cable, por la señal Fox Kids, con novedades significativas, como la emisión de capítulos hablados en idioma original y con subtítulos en español.

Claudio Villarruel, responsable de la programación de Telefé, no encuentra una sola razón para explicar este fenómeno de continuidad. "Personalmente, me gustan mucho. Muchísima gente de mi generación (tengo 36 años) almorzó con ellos durante la primaria y la secundaria y se convirtieron en el programa de mayor recuerdo en nuestro inconsciente colectivo. Si hasta soñaba con Los Tres Chiflados", explica a LA NACION.

Villarruel, al saber que los capítulos estaban disponibles, pidió verlos e inmediatamente decidió incorporarlos al canal. "Cuando los vi -precisa- me divertía como la primera vez, además de sentir un dejo de nostalgia, y pensé que lo mismo le podía pasar a mucha gente. Primero lo programé a la mañana, pero muchos amigos de mi edad me empezaron a llamar para pedirme verlos en otro horario. Justo estaba vacante la medianoche, por el final de "Gran hermano", y me dije: "Probemos". El resultado fue muy bueno, y creo que todavía va a funcionar mejor a partir de enero."

Villarruel cree que Los Tres Chiflados son "una parte de nuestra vida" y confiesa que, como muchos fans de la serie, se sigue riendo de las mismas ocurrencias, "aunque ya las haya visto como 15.000 veces".

Lo que una y otra vez celebran los grandes como chicos y los chicos como tales nace espontáneamente "de la cachetada y la locura, del mal humor de Moe, de la inoperancia de Larry y de la ternura de Curly, del piquete de ojos y de los tres falsos plomeros que se complican en una telaraña de caños de agua", como dijo hace unos años el crítico Gustavo Noriega, uno de los actuales directores de la revista El Amante, en una fugaz publicación llamada Barrio Jalouin.

La historia artística de Los Tres Chiflados se inició en 1922, cuando un actor llamado Ted Healy, que animaba espectáculos de comedia en teatros neoyorquinos de segundo nivel, convocó a los hermanos Moses y Samuel Howard, más conocidos como Moe y Shemp, a incorporarse a sus shows de vodevil. El éxito cómico del grupo fue inmediato, pero como Shemp tenía otros compromisos, Moe recomendó para reemplazarlo a otro comediante, Larry Fine.

Reunidos un tiempo más tarde, Moe, Larry y Shemp lograron tomar distancia de Healy, un hombre expuesto a permanentes problemas financieros y un irrefrenable apego al alcohol, que fue la causa de su muerte, a los 41 años, en 1937.

Los Tres Chiflados, pues, nacieron en el teatro y cerraron su carrera en el cine con una película que jamás se estrenó oficialmente ("Kook´s Tour", 1970) y que se había pensado como piloto de una serie televisiva de 39 capítulos, frustrada por un ataque al corazón sufrido por Larry ese mismo año.

Pero no surgió de los escenarios ni de la pantalla grande la explicación de este éxito perdurable, sino de la televisión. La mayoría de los casi 200 cortos, de 16 minutos aproximadamente cada uno, que Los Tres Chiflados realizaron para la pantalla chica entre 1934 y 1958 están presentes a lo largo de casi cuatro décadas en la programación local de los canales de aire. Por lejos, los más festejados (los primeros 97) corresponden al trío integrado por Larry, Moe y otro hermano de éste, Jerome "Curly" Howard, que con sus gestos (como el famoso "nyuk, nyuk") y un humor lunático se convirtió en el chiflado más famoso de la historia; la muerte de Curly, en 1946, reincorporó al trío a Shemp, que supo aportarle al grupo su muy personal vis cómica y siempre fue muy festejado por la legión de fanáticos, que consideraba difícil reemplazar al impar Curly.

En 1955, el fallecimiento de Shemp inició el ocaso del trío, al asociarse Moe y Larry con el insulso Joe Besser; poco tiempo más tarde, "Curly Joe" De Rita formó con los dos sobrevivientes originales el trío final, que fue protagonista de seis largometrajes entre 1959 y 1965. Algunos de ellos durante mucho tiempo pasaron por el recordado ciclo de Canal 11 "Cine de Super Acción", pero hoy raramente pueden verse en la pantalla chica.

Hay público de todos los gustos, edades y hábitos para Los Tres Chiflados. Pueden ser noctámbulos o madrugadores, insomnes o acostumbrados a la clásica rutina de almorzar junto a ellos. Están los que conocen al dedillo algunas de las dolorosas historias que sus integrantes protagonizaron fuera de las luces del show y aquellos que simplemente prefieren reírse a más no poder con esos clásicos golpes, gestos, gruñidos y onomatopeyas que en los capítulos subtitulados pueden apreciarse en la plenitud de su sonido original.

No importa que casi todos los que encienden el televisor para celebrar el humor de Los Tres Chiflados conozcan de memoria cada episodio y que se anticipen con lujo de detalles a lo que está por llegar. Cada uno de ellos lleva visto cientos de veces, con una sonrisa franca a flor de piel cada resbalón, cada corrida inverosímil, cada festival de golpes y piquetes de ojos que sabemos inofensivos y cada tortazo de crema que inicia la más dulce y cremosa de las batallas campales. Y siguen festejándolas en un eterno regreso que no dejará insatisfecho a nadie, porque cada uno tiene su momento preferido que inexorablemente regresará a la pantalla, una y otra vez.

Todos ellos integran una cofradía secreta, anónima y original que lejos de disminuir crece con los años y que espera con ansiedad el momento en que suenen en la pantalla los inconfundibles acordes de "Tres ratones ciegos". Y si el episodio que está por comenzar -como sugiere Noriega, sintetizando el ruego de miles de fans- es con Curly, entonces muchísimo mejor.

Tortazos y piquetes de ojo por cable

El hecho más llamativo en lo que a Los Tres Chiflados respecta llega estos días desde el cable. La señal Fox Kids, que acaba de sumar a su programación los clásicos episodios del trío después de algún tiempo en el Warner Channel, propone la posibilidad de ver a los Stooges en su idioma original y con subtítulos en español, auténtica novedad para las muchas generaciones que se habían acostumbrado a lo largo del tiempo casi a creer que el doblaje al español equivalía a las voces auténticas. Fox Kids anuncia para recibir el año nuevo una maratón con episodios de Los Tres Chiflados. Desde las 23 de hoy hasta las 13 de mañana se emitirán ininterrumpidamente 26 episodios. Y a partir de esa fecha, en un bloque de programación llamado "Insomnio", que se emite de 23 a 24 y de 4.30 a 5.30, de lunes a viernes, también podrán verse algunos de los episodios subtitulados. Hasta ahora, Fox Kids programó 14 de ellos.

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