Lizy Tagliani: "Desde muy pequeña he ido subiendo escalón por escalón"

Lizy Tagliani, feliz con su presente laboral
Lizy Tagliani, feliz con su presente laboral Crédito: Gerardo Viercovich
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7 de marzo de 2019  • 09:33

Lizy Tagliani está viviendo un sueño. Telefe la eligió para conducir El precio justo, un formato exitoso en 120 países que por primera vez en la televisión mundial se transmite en vivo y que en su primer mes de emisión al aire en la Argentina está superando todas las expectativas.

En este concurso de juegos y premios, la conductora aporta la necesaria dosis de humor y espontaneidad que concede al programa un aire descontracturado y divertido. En la presentación que el canal hizo anoche de sus platos fuertes para sus franjas del mediodía y la primera hora de la tarde en esta nueva temporada, Tagliani contó a LA NACION que jamás se hubiese imaginado que podría llegar hasta aquí.

"Disfruto mucho y agradezco a toda la gente que me dio esta oportunidad. Tengo un gran equipo de producción y de gente a mi disposición para enseñarme, pendiente de mi ropa, del pelo, del maquillaje, de que esté cómoda, de que tome agua. Cada detalle está cuidado y eso me pone muy contenta, porque yo soy muy desprolija", confiesa.

Y agrega: "De hecho, a veces no sé muy bien lo que hago, sino que lo hago y me divierto. Tengo un espíritu infantil". La presentadora se muestra "encantada" con los cuidados que recibe. "Una no está acostumbrada a que se ocupen de una, y acá lo hacen para que yo esté solo concentrada en entretener y en hacer reír", señala.

En los primeros ensayos, Lizy estaba seria y pendiente de los juegos, pero los productores le indicaron que se centrara en ser ella misma. "Esa no sos vos, me dijeron, la gente quiere verte a vos, si ven otra cosa van a decir: no es la Lizy que conocemos", recuerda.

Las estrellas diurnas de Telefe
Las estrellas diurnas de Telefe Crédito: Gerardo Viercovich

La competencia con los ciclos de otros canales no es para Lizy un problema ni algo que la obsesione, aunque no deja de estar pendiente de las mediciones. "Veo los números en las redes, pero no entro a ver las notas y también retuiteó si va liderando otro programa", asegura.

Sin embargo, hubo días en los que a la conductora la asediaron ciertos miedos. Esto lo ilustra al narrar una conversación que tuvo hace unas semanas con la Negra Vernaci. "En un momento, todos los días me despertaba e iba a las redes porque me parecía que algo malo había pasado y que todo el mundo me estaba matando. ¡Mentira! Se ve que soñaba o que era algo inconsciente. Entonces le escribo a la Negra y me dice: nosotras no estamos acostumbradas a que nos quieran y a que las cosas nos salgan bien. Es autoboicot y estás esperando a que la gente te diga algo, pero, ¿quién te va a decir nada? Vos sos vos y la gente te quiere", explica Lizy que le dijo su amiga.

¿Qué atributos han hecho que Lizy se ganara el afecto de la gente? "No tengo la más pálida idea, pero es algo que viene conmigo desde la infancia. Me acuerdo de que en la cuadra era el maricón más querido", afirma, se ríe y cuenta que en Adrogué, donde se crió, era "muy conocida y querida, no pasaba desapercibida". Piensa que esa naturalidad es algo espontáneo de su personalidad y asegura que no responde a "ningún plan ni estrategia", más bien aclara que ella siempre fue muy "revoltosa".

Un objetivo a corto plazo para Lizy es lograr controlar su "euforia" en vivo. "Quiero intentar que cuando vengan los invitados esto no me sobrepase y encontrar cómo charlar tranquila con quienes me vienen a visitar", explica.

La protagonista de El precio justo no solo no había soñado nunca con la posibilidad de llegar a encabezar un proyecto así, sino que tampoco veía posible el convertirse en un rostro mediático. "Cuando era chiquita jugaba a las modelos, pero lo que me pasó es sorprendente. Estoy contenta mil por mil. No me importa nada. Me gusta contar todo lo que me pasa: lo privado y lo no privado, lo bueno y lo malo", agrega y se toca la cabeza con una mano en el típico gesto supersticioso que ahuyenta los malos augurios.

Los medios son para Tagliani un espacio para la "catarsis". Mirando atrás, cree que ha recorrido un camino "espectacular" y de mucho aprendizaje. "Desde muy pequeña he ido subiendo escalón por escalón. Pasé de la probreza absoluta, de no tener casi para comer y de un techo de chapa, a terminar el primario, a intentar hacer una carrera universitaria (aunque yo era muy dura, pero no sabés cómo estudiaba), y todo ha ido siempre a mejor. Y eso tiene que ver con la educación y con el aprendizaje", subraya.

Volver al teatro es para quien atravesó retos como ser panelista de Cortá por Lozano, acompañar a Santiago del Moro en radio o encabezar su propio espectáculo teatral, otro de sus objetivos a futuro, además de seguir creciendo en la conducción.

¿Son las grandes divas de la televisión, Mirtha Legrand y Susana Giménez, sus referentes para este cometido? "Claro, yo soy Bob Esponja, aprendo de ellas. Las travestis somos setenta por ciento Susana, es un referente total", afirmaba sin dejar lugar a dudas la conductora de El precio justo días atrás en diálogo con este diario.

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