Rumbo a la fama, parte II

Marcelo Stiletano
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22 de enero de 2002  

"Super M 20/02", documental producido por Cuatro Cabezas. Productora ejecutiva: Debora Cosovschi. Edición: Mariano Tomiozzo y Emiliano Cabrera. Realización: Hernán Castellanos. Producción general: Diego Guebel y Mario Pergolini. Por Canal 13, los martes, a las 22.

Nuestra opinión: bueno.

La sombra de "Popstars" pesa considerablemente sobre cada uno de los pasos de este nuevo relato televisivo que aspira a dar cuenta del camino a la fama ensayado por anónimos aspirantes a la notoriedad.

En términos estrictamente televisivos, la aventura que concluyó a fines del año último con la rutilante aparición del quinteto juvenil Bandana fue, además de un éxito de marketing, uno de los mejores programas de la temporada 2001.

Presentado como otro reality show, pero llevando a sus máximas posibilidades el perfil del docudrama , "Popstars" funcionó como una combinación ideal de emoción, entretenimiento y crónica de un hecho real. Cuando los ecos de "Popstars" permanecen en la memoria del público, ahora llega el momento de acompañar (con igual perfil y similares propósitos) el tránsito de un grupo de entusiastas adolescentes hacia un desenlace que consagrará a sólo una de ellas como nueva integrante del exclusivo, envidiado y a menudo sobredimensionado reino de las pasarelas.

Respaldado en el siempre confiable packaging técnico de Cuatro Cabezas, "Super Model 20/02" respeta los elementos básicos del género: de la resonante convocatoria inicial (3500 chicas acudieron al llamado) cubierta desde todos los ángulos posibles a las sucesivas etapas de eliminación, y de las deliberaciones del jurado al acercamiento hacia algunas llamativas historias de vida entre las candidatas.

Seleccionar una top model, por cierto, es muy diferente de armar de la nada un quinteto musical. En "Popstars" cualquier instancia relacionada con el canto, el baile o la presencia escénica era aprovechada en términos documentales; aquí, todo eso se reduce a un espacio acotado, que empieza y termina en la belleza corporal. Y en lugar del relato en off austero y siempre funcional con la imagen (uno de los grandes méritos del exitoso ciclo de Azul), abundan frases grandilocuentes y vacías que hablan todo el tiempo de "la búsqueda de una ilusión".

De todas maneras, la expectativa creada por conocer a la elegida supera algunos tropiezos. El programa es prolijo, visualmente atractivo y cuenta con una tensión implícita que surge del proceso mismo de selección y que funciona como una suerte de garantía contra cualquier disminución de interés. Aunque el modelo por seguir esté aún lejos de ser alcanzado.

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