Tony Leung, estrella del cine asiático
El actor encabeza "Tokyo Raiders"
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Tony Leung es uno de los intérpretes más carismáticos y versátiles del cine asiático. A los 38 años, esta gran estrella del cine de Hong Kong se ha convertido en actor-fetiche de prestigiosos directores de arte como Hou Hsiao-hsien y especialmente de su gran amigo Wong Karwai, pero también trabaja asiduamente (filma media docena de películas por año) como actor cómico y héroe de acción.
El 3 de mayo llegará a los cines argentinos "Con ánimo de amar" ("In the mood for love"), conmovedora historia de un amor imposible por la que ganó el premio al mejor actor en el último Festival de Cannes y fue distinguido como uno de los hombres más sexy por varias de las principales revistas estadounidenses. Pero antes se lo podrá disfrutar en "Tokyo raiders", film que la editora LK-Tel lanzará al mercado del alquiler el próximo 10 de abril sin haber pasado previamente por las salas locales.
El actor de "Happy together" interpreta en este logrado producto popular que se rodó en locaciones de Hong Kong, Tokio y Las Vegas a un agente secreto que se involucra con una atractiva modelo en apuros. En este tercer largometraje como realizador de Jingle Ma -multipremiado director de fotografía- Leung comparte cartel con dos ascendentes figuras jóvenes del cine hongkonés como la bella Kelly Cheng (de 27 años) y el galán Ekin Cheng (de 30).
Acumulación de atractivos
En "Tokyo Raiders", que ofrece una narración muy estilizada (el sello de fábrica del cine de Hong Kong) y un importante despliegue de producción, hay jóvenes novias que son abandonadas en pleno altar, espías y guardaespaldas, violentos integrantes de la yakuza (mafiosos japoneses), un simpático triángulo amoroso que nunca se consuma, creativas coreografías para escenas de artes marciales, persecuciones y choques de autos, explosiones, constantes vueltas de tuerca, grandes negociados con dinero falso y pequeños engaños que entregan una buena dosis de humor.
No hay en la película una trama demasiado elaborada ni mucho margen para la sutileza. "Tokio raiders" es un entretenimiento tan liviano como irresistible. La otra cara del cine de arte con que la producción asiática está cautivando al mundo.
Pero, aun con ambiciones artísticas mucho menores (y con mayores búsquedas comerciales), jamás pierde la dignidad ni la calidad de su factura.






