Top five: las peores remakes del cine

¿Qué habrá pensado John Carpenter al ver la remake de La niebla?
¿Qué habrá pensado John Carpenter al ver la remake de La niebla? Fuente: Archivo
A veces una nueva mirada sobre el mismo tema es necesaria y otras veces no se justifica; nos detenemos en esas revisiones que fallaron en el intento
Milagros Amondaray
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22 de abril de 2014  • 11:56

La reciente comparación entre Oldboy versión Chan-wook Park y Oldboy versión Spike Lee reavivó el debate sobre la necesidad de las remakes y su cualidad intrínseca de querer aportar un elemento novedoso en relación con el material original. Si esa intención se lleva a buen puerto, nos podemos encontrar con relecturas valiosas como Hairspray y Los infiltrados . Sin embargo, en la otra vereda se hallan las revisiones que no solo no observan la materia prima con curiosidad inventiva sino que además terminan insultando a las obras originales. Repasemos cinco ejemplos de esto:

*1. TERROR EN LA NIEBLA (2005, Rupert Wainwright)

Si bien no había logrado posicionarse como una película de género interesante, Estigma al menos funcionaba correctamente en un nivel básico de provocación y resultaba inquietante. Pocos años después, su realizador Rupert Wainwright se pondría detrás de cámara para una tarea un tanto compleja: la remake de La niebla, el clásico ochentoso de John Carpenter. Nadie podía esperar que Wainwright estuviera a la altura de un referente tan ineludible, pero sí que tomara esos elementos que estaban presentes en su film anterior para al menos concebir una relectura digna. Por el contrario, Terror en la niebla comienza poniendo el acento en lo climático, lo irresoluble, lo indefinible, pero erradica ese pavor ante lo desconocido con los intercambios tediosos entre sus protagonistas, los por entonces televisivos Tom Welling y Maggie Grace. La presencia de Selma Blair – la única del elenco en sacudirnos de la monotonía – aliviana momentáneamente el enojo que produce esa sucesión de clichés que no logran ni siquiera operar en el plano del homenaje.

*Algunas imágenes de la remake de La niebla :

*2. MUERTE EN UN FUNERAL (2010, Neil LaBute)

Muerte en un funeral, versión nortemericana
Muerte en un funeral, versión nortemericana Fuente: Archivo

Si hay un director que tiene la astucia suficiente como para manejar el humor negro, ése es Neil LaBute. Ya sea para retratar los vaivenes amorosos de varias parejas en Amigos y vecinos como para focalizar en una historia de amor y fascinación impensada en la extraordinaria Persiguiendo a Betty, LaBute sabe hasta dónde jugar con la comicidad más cruel y simultáneamente hilarante. Sin embargo, no hay razones que justifiquen la remake de Muerte en un funeral, la exitosa película de Frank Oz. En primer término, ambas tienen solo tres años de diferencia. En segundo lugar, la evidente decisión de mover la narrativa dentro de la comunidad afroamericana era una apuesta interesante que no hace mella por el simple motivo de que el guión es una réplica casi exacta del film original. Por último, al momento de estrenarse la remake de LaBute, la comedia original de Oz seguía tan presente en el inconsciente colectivo que nadie quería ver una relectura tan insustancial y vacua.

*Muerte en un funeral, remake innecesaria por donde se la mire:

*3. TODO SOBRE LAS MUJERES (2008, Diane English)

Todo sobre las mujeres miró al cine clásico de la peor manera posible
Todo sobre las mujeres miró al cine clásico de la peor manera posible Fuente: Archivo

Hay que ser valiente para hacer una remake de una película de George Cukor liderada por esa tríada irresistible integrada por Norma Shearer, Joan Crawford y Rosalind Russell. De todas maneras, la intención era noble: retratar cómo el machismo pasó de notarse en formas concretas y burdas hasta la actualidad, donde sigue apareciendo quizás de un modo mucho más velado. Así, el proyecto era consecuente con esa motivación. Diane English, una directora primeriza, ponía el eje en la dinámica de un grupo de amigas que podían construir sus vidas personales y profesionales sin tener a un hombre al lado digitando sus movimientos. La autosuficiencia se refleja en otro punto a favor de la remake, que fue la de no convocar a ninguna figura masculina, ni para roles protagónicos ni para roles secundarios. A pesar de esto, todo el potencial se desperdicia cuando English pierde la brújula y en lugar de sostener la historia con matices, termina creando caricaturas de mujer que, por momentos, rozan lo inexcusable.

*Todo sobre las mujeres, otra remake para el olvido:

*4. UN ANGEL ENAMORADO (1998, Brad Silberling)

Un ángel enamorado traicionó la obra maestra de Wim Wenders
Un ángel enamorado traicionó la obra maestra de Wim Wenders Fuente: Archivo

El ejercicio de analizar una remake implica desprenderse de los prejuicios que puedan generar algunas elecciones incomparables con el material original. Para el caso, tomemos Un ángel enamorado. Se trata de una película dirigida por Brad Silberling (quien venía de la correcta Casper y quien posteriormente haría la superior Lemony Snicket), quien tenía que hacerle justicia a la mano maestra de Wim Wenders y su obra Las alas del deseo . Asimismo, el lugar de Bruno Ganz lo ocupa Nicolas Cage , lo cual no deja de funcionar en contra de esta relectura. Por otro lado, lo que caracterizaba al film de Wenders era su tono melancólico (reforzado por sus imágenes en blanco y negro) que acá se traduce en una cursilería que atraviesa la historia de amor de principio a fin. Como si esto fuera poco, Un ángel enamorado excede cualquier prurito que se pueda tener con las remakes norteamericanas de films europeos, ya que ese giro de guión sobre el final pretende ser poético y termina siendo un golpe bajo más, un manotazo de ahogado para hundir la historia en una laconia que antes de ese momento solo nos llegaba de manera intermitente y que en la obra original impregnaba ese hermoso desenlace abierto encapsulado por la música de Nick Cave.

*Algunas imágenes de Un ángel enamorado:

*5. ADIVINA QUIÉN (2005, Kevin Rodney Sullivan)

Adivina quién, un despropósito que no resiste ningún análisis
Adivina quién, un despropósito que no resiste ningún análisis Fuente: Archivo

Adivina quién es una película insultante. Esta cualidad poco tiene que ver con el hecho de que toma como material de base a la celebrada película de Stanley Kramer Adivina quién viene a cenar esta noche, y tiene bastante relación con su punto de partida (y desarrollo). En lugar de comprometerse con tópicos como la intolerancia y la discriminación (racial y de toda clase), el ignoto realizador Kevin Rodney Sullivan deliberadamente enfoca esa colisión de dos mundos mediante la ligereza y la comicidad más simplista. Poco ayuda que en la obra original ese choque esté representado por las figuras de Katharine Hepburn-Spencer Tracy y Sidney Poitier, y que en la remake esté liderado por Ashton Kutcher y Bernie Mac. Ese memorable duelo actoral de la película de Kramer aquí no solo está ausente sino que además lo interpretativo se reduce a un ping-pong de intercambios de hilaridad nula que eliminan cualquier posibilidad de instantes reflexivos y movilizadores.

* Adivina quién (o cómo arruinar un clásico del cine):

Participación. ¿Qué otras remakes innecesarias podrían sumar a la lista?

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