Una tragedia de enredos

"Unos viajeros se mueren", de Daniel Veronese. Con Gabriel Levy, Javier Lorenzo, Ricardo Merkin, Mónica Raiola, María Inés Sancerni y Luciano Suardi. Banda de sonido: Edgardo Rudnitzky. Iluminación:Alejandro Le Roux. Vestuario: Oria Puppo. Escenografía: Oria Puppo y Alicia Leloutre. Dirección: Alejandro Tantanian. Duración: 60 minutos. Sala: Callejón de los Deseos. Nuestra opinión: muy bueno.
Alejandro Cruz
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22 de octubre de 1999  

La trama de "Unos viajeros se mueren"está atravesada por un destino trágico, por una seguidilla de pactos con sutiles referencias a momentos clave de la producción shakespeariana. En escena, seis personajes. Entre ellos, una pareja y la sospecha de una infidelidad que se instala a partir de la llegada de los padres de él. Para dar con la verdad, la madre ofrece a su nuera un brebaje mágico provocando la esperada confesión de un pacto: el de un amor sellado a sangre en tiempos de infancia.

"Una muerte lavará la otra", anuncia uno de los personajes. Así, se desata una seguidilla de asesinatos que, poco a poco, van configurando la misma escena del principio: la de los seis cuerpos en escena, ya desnudos de todo secreto, sobre un escenario despojado.

La pieza de Daniel Veronese, uno de los directores del grupo El Periférico de Objetos, está compuesta por un inquietante mecanismo de casualidades y causalidades sobre la cual Alejandro Tantanian supo, con suma inteligencia, potenciar el material dramático. Y en su relectura hasta le descubrió nuevos vericuetos imprimiéndole un humor que instala la tragedia en un registro cercano al de un culebrón, al de una comedia de enredos cuyo disparador es la muerte, la venganza, el resentimiento.

Para Veronese, esta relectura tiene sabor a desquite. En general, sus textos no encontraron a los mejores decodificadores (habría que recordar la puesta de Omar Grasso cuando montó una obra suya en el Teatro San Marín). Pero, como ya ocurrió con Rubén Szuchmacher cuando puso "Música rota", Tantanian sacó el mejor partido a este viaje.

Tantanian..., al ataque

En su primer trabajo como director de una obra ajena, el puestista, también intérprete del grupo El Periférico, encontró en el plantel actoral a un aliado fundamental. Los seis actores se desplazan por la escena dibujando líneas milimétricamente pensadas creando distintos planos, intensidades y quiebres. El espacio que las escenógrafas Oria Puppo y Alicia Leloutre idearon está compuesto por dos únicos soportes: seis sillas y un gran tapete azul. Pura síntesis al servicio de una sucesión de escenas en las cuales la iluminación de Alejandro Le Roux y la música de Edgardo Rudnitzky ayudan a crear el clima de suspenso ideal. Un perfecto equipo en una puesta en la cual el director hasta se permite reírse de las convenciones teatrales, de la ficción en sí misma. Porque en escena se instala siempre una certeza: en algún punto, ni los actores se creen lo que están diciendo.

En el armado de "Unos viajeros...", los seis intérpretes -Gabriel Levy, Javier Lorenzo, Ricardo Merkin, Mónica Raiola, Luciano Suardi y la excelente María Inés Sancerni- se convierten en herramientas fundamentales de este viaje predestinado, de este camino de la sangre pensado hasta la obsesión. Una ruta con un conductor talentoso y seis "acompañantes" de primer nivel. Una excelente hoja de ruta para cualquiera.

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