3 razones (y más también) por las que el agua micelar puede ser tu único producto de limpieza facial

Crédito: Latinstock
Jimena Barrionuevo
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3 de octubre de 2016  • 10:04

Levante la mano quien no escuchó hablar del agua micelar. Publicidad, practicidad, beneficios varios. Las razones puede ser muchas pero lo cierto es que hoy está en boca – ¡y rostro!- de casi todas. Es que en poco tiempo pasó de ser un producto de culto entre las tops a una de las grandes apuestas de las marcas de belleza. ¿El motivo? Atentas las que disponen de poco tiempo y no son muy amantes de los arsenales de cosméticos, les tengo una buena noticia. Dicen los expertos que si el agua micelar es correctamente empleada no es necesario usar otro producto en la rutina de limpieza facial. ¿Qué les parece? A mí me encantó la idea y por eso consulté a tres especialistas para aclarar dudas en cuanto a su uso y pedirles algunos consejos para sacarle todo el provecho posible.

TODO TERRENO

Su fórmula acuosa puede prestar a la confusión. ¿Es un limpiador o un tónico? ¿Desmaquilla o refresca? En realidad, se trata de uno de esos productos todo terreno, con una acción 3 en 1: limpia, desmaquilla e hidrata la piel en un solo paso. Y son justamente esas propiedades las que la convierten en el caballito de batalla cuando de limpiar el rostro se trata. Si hacemos un repaso de los métodos habituales de limpieza del rostro podemos ver que el agua micelar tiene muchos beneficios. El agua corriente no se lleva por sí sola el sebo del rostro. Los jabones dejan un residuo alcalino, es decir con un pH muy superior al fisiológico de la piel, lo que no es muy aconsejable. En cuanto a las leches limpiadoras, si bien muchas de ellas arrastran todo tipo de suciedad, dejan un resto ligeramente graso que dificulta la penetración del siguiente cosmético. Por último, los geles suelen llevar tensioactivos que resecan la dermis, lo que no es recomendable si tu piel es seca o sensible.

Entonces, ¿puede el agua micelar reemplazar a la leche de limpieza y al tónico? En este punto las profesionales tienen opiniones encontradas. Paula Schaievitch, Lic. en Química y Directora de Icono Cosmética, cree que no. "Las aguas micelares son una alternativa para limpiar la piel sin necesidad de enjuagar, pero no pueden sustituir la capacidad de arrastre de la leche de limpieza o el poder de descongestión, humectación y acción antioxidante que tiene una buena loción tónica", dice la experta.

Por otro lado, para Viviana Díaz, Formadora Técnica del Centro de Capacitación Idraet Institute, la respuesta es sí. "Porque las micelas captan la suciedad y, al pasar el algodón sobre el rostro, directamente la retiran. Es decir que su funcionamiento es distinto al de la leche de limpieza que remueve la suciedad y, para que no quede en la piel, necesita ser enjuagada luego con agua. Con respecto al tónico, también lo reemplaza porque el agua micelar equilibrar el pH de la piel, la refresca y la deja confortable". En la misma línea explica su argumento la Dra. Cristina Pascutto, médica dermatóloga y asesora de Pierre Fabre Dermocosmetique: "las lociones micelares son soluciones claras que generan un mecanismo de higiene suave y agradable y muy fácil de usar. Las micelas que se liberan en contacto con la piel poseen sustancias tensioactivas bipolares: una que atrae el agua y otra que atrae las grasas. Esta dualidad hace que limpien en profundidad y que sean un estupendo desmaquillante, reemplazando prácticamente en un solo paso a la leche de limpieza y al tónico". He aquí el secreto de su éxito: su formulación a base de micelas, un conjunto de moléculas capaces de atraer la suciedad y el sebo del rostro, aislarlos y transportarlos a través del agua para eliminar los residuos de la superficie de la piel. Esto les permite atraer las partículas de grasa como un imán y retirarlas por la acción repelente.

APTA PARA TODO TIPO DE PIELES

Solemos escuchar que la textura que tenemos que elegir para limpiar el rostro depende del tipo de piel que tengamos. Por ejemplo, las pieles secas requieren productos más untuosos, como las leches desmaquillantes, a diferencia de las pieles grasas, que necesitan texturas tipo gel, livianas y oil-free. En este contexto, como la fórmula del agua micelar es suave, es apta para todo tipo de pieles, incluso las más delicadas. Pero resulta especialmente interesante para las mixtas, grasas o sensibles, puesto que elimina el sebo acumulado en el rostro sin agredirlo. La ausencia de alcohol y parabenos y su sistema de limpieza a base de micelas le confieren además una alta tolerancia cutánea. "Esto es lo bueno del agua micelar, que puede ser utilizada por todos los tipos de piel, porque no reseca la piel y tampoco la engrasa", asegura Díaz.

FÁCIL DE USAR

Es muy fácil, pero en este punto es necesario tener en cuenta que su correcto uso garantiza buenos resultados. En ese sentido es muy importante no arrastrar el disco de algodón. Joëlle Ciocco, experta facial y bioquímica de L´Oréal Paris, nos da los tips para hacerlo de forma sencilla. Primero, embebé generosamente un disco de algodón con agua micelar. Luego, apoyá suavemente sobre el rostro, los ojos y los labios -¡sí!, estas delicadas zonas también se pueden limpiar con este tipo de productos-. Retirá el maquillaje e impurezas con movimientos circulares, como si dieras pequeños golpecitos, sin frotar ni arrastrar. Los toquecitos permiten que las micelas se abran y absorban la suciedad.

También es recomendable limpiar el rostro dividiéndolo en tres zonas (como se ve en el gráfico): ojos, rostro y cuello y labios. ¿Un detalle? Si el maquillaje de ojos y labios es waterproof la cosa se complica y vas a necesitar un producto bifásico específico o un aceite desmaquillante. Pero, si el make up no es resistente al agua, estos consejos son para vos.

Gentileza L´Oréal Paris
Gentileza L´Oréal Paris

Ojos: apoyá el algodón sobre el párpado y la base de las pestañas. Dejá actuar por cinco segundos, retirá de a poco el maquillaje con movimientos descendentes desde la raíz hacia abajo y hacia afuera. Si queda algún resto de delineador o de máscara de pestañas, podés poner un poco de agua micelar en un bastoncito de algodón y pasarlo suavemente por estas zonas, por medio de ligeros movimientos rotatorios: mucho más eficaz y más respetuoso con nuestras pestañas.

Rostro y cuello: limpiá con movimientos ascendentes y circulares. Comenzá por la frente, luego seguí con las mejillas y finalizá con el cuello.

Labios: la forma de hacerlo es pasando el algodón desde la comisura hacia el centro.

La recomendación es utilizarla por la mañana para retirar los excesos de sebo que la piel genera por las noches. También antes de ir a dormir para remover la suciedad acumulada durante el día y el maquillaje. Además, podés usarla durante la jornada laboral para refrescar el rostro, después de la actividad física o de un día al aire libre.

¿Conocían esta información sobre las aguas micelares? ¿Las probaron alguna vez? ¿Qué marca usan? Nos vemos la semana que viene.

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