Agilidad. Qué es el Learning Launch y cómo puede ayudarte en tu negocio

Testeá tus ideas para dar en el blanco
Testeá tus ideas para dar en el blanco Fuente: OHLALÁ! - Crédito: Getty Images
Román Meyrelles
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23 de julio de 2020  • 15:40

Existen dos grupos de emprendedoras: las que tienen una idea y, movidas por la intuición y las ganas de hacer, se tiran a la pileta. Y las que se la pasan haciendo planes de negocio pero nunca se ponen en marcha. Consultamos a Román Meyrelles, Director del programa Pioneros de ESEADE, para que nos cuente de qué se trata el Learning Launch, una herramienta que nos ayudará a encontrar un camino intermedio entre el análisis y la acción.

Cuando empezamos a trabajar con un Learning Launch, lo que estamos haciendo es testear una idea que creemos que puede tener éxito en el mercado. Este "experimento" tendrá que ser rápido y barato. Rápido porque tu tiempo es valiosos pero, además, si tardás mucho la oportunidad que pensabas que existía tal vez ya no exista más, porque cambiaron las circunstancias, las preferencias de las personas o porque alguien se te adelantó con la idea. Barato, porque si invertís mucho dinero en estos experimentos puede ser que te quedes sin capital al momento de comenzar a comercializar tu producto o servicio.

Un Learning Launch es una forma guiada de "lanzarse a lo desconocido", con el objeto de descubrir si la necesidad del cliente puede ser tan fuerte que lo lleve a comprar tu producto antes que el de la competencia (si la hubiera).

Las etapas de un Learning Launch

  1. Tener una idea.
  2. Identificar al grupo de personas al cual tu idea le resultaría interesante.
  3. Identificar cual es particularmente la necesidad que tienen estas personas y que tu idea podría suplir.
  4. Comprobar que tu idea suple esa necesidad mejor que la idea de la competencia.

El propósito de este análisis es saber si realmente tu idea da respuesta a una necesidad, si lo hace mejor que la competencia y si los clientes están dispuestos a pagar por la solución. Este proceso te ayudará a ganar tiempo y dinero antes de lanzarte con todo al mercado sin saber exactamente cómo los posibles clientes recibirán tu propuesta.

Paso 1: Detallá tu idea

Para empezar escribí en un papel, de la forma más detallada posible, tu idea. Poné el foco en la solución que ofrece a una supuesta necesidad de un grupo de personas. Después identificá ese grupo de potenciales clientes y pediles que dediquen un poquito de su tiempo. En este paso necesitas recolectar información objetiva, dejando de lado lo que vos pensás sobre tu idea, que seguramente te parezca genial. Es importante que te concentres en la información que refuta tu idea, y no en la que la avala. Por ejemplo; ¿por qué razón la gente no compraría tu producto o servicio?¿Bajo qué circunstancias tu idea no sería una buena idea?

Lo aconsejable es que hagas una lista con todo lo que encuentres positivo y negativo acerca de la factibilidad de tu idea.

Una vez que recolectaste la información, armá una lista con los pros y los contras y compartila con tu equipo (si lo tenés) y con tu entorno. Prestále especial atención a los escépticos dentro de tu equipo, esos que no apostarían a tu idea, pedíles que te den sus argumentos porqué piensan que esto no funcionaría. La idea es que otras personas te ayuden a interpretar objetivamente la información recolectada.

Si después de esto tu idea se confirma como válida o posible, pasás al siguiente paso, si esto no sucede podés modificar la idea o descartarla por ahora, tal vez en un futuro no muy lejano pueda servirte.

Paso 2: Hacé un prototipo

Una vez que tu idea fue validada, llegó la hora de hacer un prototipo basado en la información que recolectaste e interpretaste. Tenés que lograr hacerlo lo más rápido y económico posible para volver a recibir la opinión de los posibles clientes acerca de esta muestra y cómo podría suplir sus necesidades. Aquí, de vuelta, es muy importante generar conversaciones con el objetivo de validar el prototipo o modificarlo de acuerdo a la opinión de los clientes.

Juntamente con la presentación del prototipo llegó el momento de comenzar a preguntarles si estarían dispuestos a comprar tu producto o servicio antes que el de la competencia (si la hubiera) y cuánto aproximadamente estarían dispuestos a pagar en esta primera etapa. Aquí podés ayudarlos presentándoles por ejemplo una escala de tres precios sugeridos.

Nota: Esta fase puede repetirse varias veces con diferentes prototipos más avanzados.

Paso 3: Producción

Una vez que está validada tu idea, tu prototipo y su precio estimativo, ahora sí, podés escalar y comenzar con la producción,si es un producto, o con la difusión, si lo tuyo es un servicio.

Como dije al principio de esta nota, lo que hace este método es algo que todo el mundo sabe, pero realmente pocas emprendedoras llevan a cabo (a veces lo hacen sin darse cuenta). Un método simple que, bien desarrollado, es como recibir la fórmula del éxito, sin invertir mucho tiempo y dinero.

Llegó el momento de tomar tu idea y ponerla a prueba. ¡Ya sabés como!

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