Agnès Jaoui, conozco tu canción

Tras ganarse un lugar en la escena teatral y cinematográfica francesa, la directora de El gusto de los otros debutó en el mundo de la canción con un álbum dedicado a las más bellas canciones de amor
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17 de junio de 2007  

Agnès Jaoui conoce la canción”, dijo la prensa francesa a principios de este año. La alusión no podía ser más justa: Jaoui, la misma que en 1997 participó en el film Conozco la canción, del prestigioso realizador Alain Resnais, había lanzado Canta, álbum de refinada intensidad que ya llegó a la Argentina. Conocida entre nosotros por sus dos trabajos como directora cinematográfica (El gusto de los otros, Como una imagen), Agnès, que también se ha ganado el reconocimiento de sus compatriotas por su obra como actriz y guionista, ahora sale al ruedo como cantante. Una novedad que quizá no lo sea tanto: esta inquieta profesional nacida en las inmediaciones de París estudió canto clásico durante años. Luego, cuando la actuación ganó la partida del juego vocacional, interpretó numerosos personajes ligados con el mundo de la música.

Canta obtuvo el premio Victoire de la Musique 2007 en la categoría “música del mundo”, dado que es un disco cantado exclusivamente en español y portugués. La chanteuse Jaoui interpreta boleros, tangos, fados y sones cubanos con esa justa dosis de delicadeza y pasión que ya es una marca de su estilo. “Cuando me sumerjo en otro idioma, en otras músicas, siento el mismo placer que siente una actriz cuando interpreta un personaje –comenta, en diálogo telefónico con LNR–. Tengo la impresión de estar realizando un viaje. Es algo realmente antidepresivo.”

–¿Nunca pensó en traducir alguna de estas letras al francés?

–Siento que en francés estas canciones pierden belleza. Las letras del bolero, por ejemplo: en francés suenan extrañas, les falta eso que aporta el idioma original.

–¿Por qué no eligió ninguna canción de amor de su país?

–Me encanta mi idioma, hay canciones que ya son clásicos de la música popular, adoro a la Piaf. Pero, salvo alguna excepción, las canciones que elegí para mi disco no son conocidas en Francia. Muchas de ellas las descubrí años atrás, cuando viajé a Cuba. Son canciones tan bellas que las amé cuando las conocí, cuando las canté, cuando me propuse hacer el disco y cuando convoqué a los músicos que participaron de este proyecto. Entre ellos hay un argentino (Dimas Martínez Dubost) y un peruano (Marcos Arieta). Pero si pienso en por qué las elegí… Simplemente, son hermosas. ¡Tan hermosas!

Agnès se ríe. Cuando lo hace, transmite esa misma vitalidad que tan bien conocen quienes la vieron actuar o se conmovieron con los temas que, de un modo u otro, insisten en aparecer en sus trabajos: las relaciones humanas, la búsqueda de la identidad, el derecho de cada quien a ser dueño de su propia vida.

“Cuando escribimos, preferimos hacerlo sobre las pequeñas historias, los detalles, la cotidiana búsqueda de la dicha”, explica Agnès. Y dice “escribimos” porque, al menos desde aquella temporada de 1987 en que ambos actuaron en una obra de Harold Pinter, la vida personal y profesional de Jaoui es casi inseparable de la del actor y escritor Jean-Pierre Bacri. Juntos realizaron trabajos para la escena teatral y participaron en el guión de dos películas de Alain Resnais: Smoking/No Smoking y Conozco la canción. Entre los dos escribieron los guiones de los filmes que dirigió Agnès y, además, actuaron en numerosas realizaciones. Considerados pareja de referencia del paisaje artístico francés, insisten en presentarse como compañeros en igualdad, protagonistas de una química a todas luces eficaz y productiva.

–¿Cuál es la fórmula para lograr una pareja tan sólida como el dúo Jaoui-Bacri?

–(Se ríe) No hay una fórmula. Nos damos mucha libertad, y también hemos pasado nuestras crisis. Con Jean-Pierre tenemos mucho en común, pero al mismo tiempo somos muy diferentes. Creo que es necesario querer al hombre amado del mismo modo que se querría a un buen amigo, sin olvidar nunca que es una persona distinta de uno mismo. Así lo siento yo.

–¿No les resulta difícil trabajar en pareja?

–Sí, pero también es difícil trabajar separadamente. Tampoco es sencillo estar con alguien que no conoce lo que uno hace, que no puede entender por qué uno se apasiona con determinadas cosas. En mi caso, estoy muy contenta de que tengamos éxito juntos, de que nos entusiasmemos de a dos. Realmente amo la posibilidad de compartir las dichas y las penas con él.

Quizás algo en los orígenes de estos artistas pueda explicar tan prodigiosa combinación. Hijo de un cartero de Cannes llegado de Argelia, él; hija de un consultor de marketing judío tunecino, ella, ambos tienen bien afilada la percepción de las diferencias culturales, la persistencia de las raíces, la posibilidad de superar la lógica de los clanes o los esnobismos. Algo de esa sensibilidad, sin duda, es lo que se ha filtrado en su trabajo de a dos. Y probablemente lo volverá a hacer en Parlez-vous de la pluie, la película que proyectan estrenar en Francia en septiembre. Se sabe que el gran tema de este film será la culpabilidad y su modo de incidir en las relaciones humanas. Pero Jaoui no quiere abundar demasiado en la cuestión: “Es complicado adelantar información; preferimos que el público lo descubra solo”.

–Usted, que ha reflexionado tanto sobre los vínculos humanos, ¿cuál cree que es el principal problema que tenemos actualmente?

–Pienso que todas las épocas son difíciles: siendo judía, los años 40 habrían sido muy duros para mí. En nuestro tiempo, encuentro que estamos demasiado regulados por la imagen y los medios de comunicación. Parecería que la norma es pesar sólo cierta cantidad de kilos o tener determinado aspecto y no otro. Hay gente muy preocupada por esto; la comparación con los demás a veces llega a la autodenigración. Como contrapartida, es verdad que cada cual tiene su forma de encontrar el placer, la sexualidad. Es un momento complejo, ni blanco ni negro; las cosas nunca son tan sencillas. Por eso pienso que hay que aprender a considerar que existen diversos modelos de vida, muchas formas de amarse, de crecer, de construir.

La respuesta es neta filosofía Jaoui, esa misma visión que plasma en sus películas, guiones y trabajos teatrales. Una apuesta a la tolerancia que le hizo decir, en una entrevista a L’Humanité Hebdo: “Me siento judía cuando se ataca a los judíos, árabe cuando se los ataca, feminista contra el sexismo. Creo que una identidad es muy importante, que debe preservarse, que debe poder expresarse sin encerrarse nunca”. Una acérrima defensora del trabajoso término medio cotidiano que, no obstante, eligió la torridez del amor-pasión para su ingreso en el mercado discográfico. “Son canciones que me permiten expresar cosas que amo... excepto la reflexión”, comenta. Y se la escucha feliz.

Una carrera exitosa

Agnès Jaoui nació el 19 de octubre de 1964. A los 20 años estudió actuación con Patrice Chéreau en la Escuela de Teatro de Amandiers, en Nanterre. En 1987 conoció al actor Jean-Pierre Bacri, su actual compañero. Entre los dos escribieron la obra teatral Cuisine et dépendances, que obtuvo el Molière 1993. Luego, la dupla escribió Un air de famille, ganadora del Molière 1995. En 1999 Jaoui dirigió El gusto de los otros, película que en 2001 obtuvo dos Césares y fue nominada al Oscar como Mejor Film en Lengua Extranjera. Su otro film, Como una imagen, ganó en 2004 el premio al guión en el Festival de Cannes.

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