Ahora, los que tienen crédito son más sexy

En Estados Unidos la calificación crediticia, que incluye deudas e historial de pagos, es un nuevo factor de peso en las primeras citas
Jessica Silver-Greenberg
(0)
5 de enero de 2013  

NUEVA YORK.- Mientras mordía un pedazo de torta de frutillas, Jessica LaShawn, una azafata de Chicago, intentaba no adelantarse a los hechos ni imaginarse que después de esa primera cita habría una segunda, y una tercera, y que eventualmente llegaría un reluciente anillo de diamantes y sería feliz por siempre jamás.

Pero aunque se esforzaba, no podía evitarlo. Después de todo, él era alto, de familia religiosa, había sido criado por sus abuelas -como ella-, se dedicaba a las finanzas y hasta tenía una espléndida dentadura.

Pero Jessica tuvo que interrumpir sus lucubraciones cuando el muchacho le hizo una pregunta para nada romántica: "¿Cuál es tu calificación crediticia?"

"De pronto se callaron los violines", dice Jessica, de 31 años, al recordar lo mal que terminó su cita, más temprano que tarde, cuando intentó responder con franqueza la pregunta. "Fue una situación de lo más incómoda, porque él no paraba de decirme que yo era la chica perfecta, pero que para él un mal historial de crédito era un punto sin retorno".

La calificación crediticia, un puntaje que hasta hace poco casi nadie conocía y que es resultado de una compleja ecuación que incluye las principales deudas y el historial de pagos de cada persona, se ha ido convirtiendo en una cifra determinante a la hora de obtener un crédito, de elegir vivienda y hasta de elegir entre varios candidatos a un puesto de trabajo.

Ahora es una información de uso tan generalizado que también se convirtió en un factor relevante en las citas sentimentales, que a veces llega a eclipsar otras prioridades más tradicionales, como tener un buen trabajo, intereses compartidos y química corporal. Estos datos surgen de entrevistas realizadas a más de 50 personas en busca de pareja en todo el país, todos ellos menores de 40 años.

"En las citas con potenciales candidatos, la calificación crediticia es equivalente al análisis de enfermedades de transmisión sexual (ETS)", dijo Manisha Thakor, fundadora y directora ejecutiva de MoneyZen Wealth Management, una asesoría financiera. "Es una forma rápida de hacerse una idea del pasado financiero de alguien, así como el análisis de ETS brinda información sobre el pasado sexual de una persona."

Es difícil cuantificar la importancia que le adjudican quienes buscan pareja a la calificación crediticia en sus cálculos románticos, pero todos los planificadores financieros, consejeros matrimoniales y ejecutivos de servicios de citas dicen recibir muchas más consultas sobre la calificación crediticia que en el pasado. "Recibo el doble de consultas sobre ese tema que antes de la recesión económica", dijo Thakor.

Los ejecutivos que dirigen foros online de asesoría financiera dicen que las consultas sobre el tema del crédito en las citas románticas reciben cientos de respuestas a minutos de ser publicadas en la web. Alexa von Tobel, fundadora y directora ejecutiva de Learnvest, una firma de planificación financiera, dijo que sus clientes están más interesados que nunca en la calificación crediticia.

Josephine La Bella, una joven de 25 años que trabaja en una empresa de pagos, prefiere plantear el tema de entrada. La Bella, que viene monitoreando de cerca su calificación crediticia desde que se graduó de Rutgers, en 2009, descubrió que sacar el tema de su propia calificación hace que sus candidatos también lo hagan.

La Bella recuerda que en agosto, mientras cenada en un lugar de Bayonne, Nueva Jersey, su cita desembuchó su historial de crédito en la primera oportunidad. Pero en vez de producirse una situación incómoda, La Bella dice que se generó una conversación muy productiva. Desde entonces, cuando la joven conoce a alguien, intenta sacar el tema lo más pronto posible.

"Me tomo en serio mi calificación crediticia para que el candidato también me tome en serio", dijo. También surgieron un puñado de sitios de citas por internet especialmente dedicados a los solteros que buscan una pareja con una calificación impecable. "Tener crédito es sexy", puede leerse en uno de esos sitios, Creditscoredating.com, que permite que sus miembros conozcan la calificación de los potenciales candidatos que accedieron a publicar su puntaje.

En otro sitio online, Datemycreditscore.com, un miembro posteó en su página que los demás deberían dejar de "engañarse a sí mismos" y aceptar que la calificación crediticia es muy importante.

Comenzar una relación con alguien con una baja calificación puede tener implicancias reales. Los bancos son reacios a prestarle dinero a quienes tienen una calificación dudosa, de menos de 660 puntos. Los mejores puntajes van de los 800 a los 850 puntos, y las calificaciones por encima de los 750 ya son consideradas buenas. Una baja calificación puede terminar con el sueño de una casa propia, o implicar que deban pagarse tasas de interés de hasta el 29 por ciento, tanto en las tarjetas de crédito, el financiamiento de un auto y otros créditos sin garantía.

Una calificación regular también puede dinamitar un pedido de crédito hipotecario y elevar el precio del abono del celular y el seguro del auto. Y aunque ocho estados, incluyendo California, Illinois y Maryland, han aprobado leyes que limitan el uso de la verificación de antecedentes crediticios por parte de los empleadores a la hora de evaluar a los candidatos para un puesto, una encuesta realizada en el mes de julio por la Sociedad de Manejo de Recursos Humanos reveló que el 13 por ciento de los empleadores encuestados chequeó el historial de crédito de todos sus postulantes.

Lauren Dollard, una secretaria de 26 años que trabaja en una organización sin fines de lucro de la ciudad de Houston, dijo que su baja calificación había contribuido a dejar en suspenso sus planes amorosos. Su novio teme casarse con ella antes de que pueda reducir significativamente los más de 150.000 dólares que debe en concepto de créditos estudiantiles, y así mejorar su calificación crediticia, dijo Dollard.

La calificación de Dollard es tan baja -alrededor de 600 puntos- que ni siquiera califica para el financiamiento de un auto. Ella está de acuerdo con la postura de su novio, porque "él no quiere tener que responder por las decisiones financieras irresponsables que yo tomé". Su novio prefirió no ser entrevistado.

Joh Hendrix, un químico de 33 años de San Francisco, dijo estar preocupado por la enorme disparidad entre la calificación crediticia de su novia y su bajo puntaje, ya que podría generar tensiones en la relación. Cuando la pareja compró un auto por leasing, en octubre pasado, Hendrix no pudo ser incluido en el contrato, ya que su modesta calificación minaba las chances de obtener la baja tasa de interés a la que su novia sí podía aspirar.

Sarah Klein, quien maneja los foros de myFICO, un grupo de debate online, compara la calificación crediticia con las dietas, porque ambas condicionan las citas y son mantenidas en secreto. Para motivar a sus miembros a hablar del tema, el sitio lleva adelante un concurso llamado Desafío de Aptitud MyFICO, en el que los participantes intentan aumentar su puntaje. El año pasado, participaron más de 24.000 miembros.

Uno de los miembros del foro posteó una consulta tras enterarse de que la calificación de su novio apenas superaba los 400 puntos. Algunos de los miembros le respondieron que era mezquina y materialista, pero otros le aconsejaron que lo abandonara de inmediato.

LaShawn, la azafata de Chicago, dijo estar muy impresionada de que su calificación tuviese el poder de sabotear una cita. LaShawn había acumulado deuda en su tarjeta de crédito y cada tanto se atrasaba con las cuentas, y explicó que no sabía exactamente cuál era su puntaje, pero que seguramente no era bueno. Días después de su cita fallida, dijo LaShawn, recibió un mensaje de texto de disculpas. El candidato le reiteraba que "el problema no era yo, sino mi calificación crediticia".

Días después de su cita fallida, dijo LaShawn, recibió un mensaje de texto de disculpas. El candidato le reiteraba que "el problema no era yo, sino mi calificación crediticia".

Traducción de Jaime Arrambide

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.