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Amor en cuarentena. Ella dejó la rutina para viajar y estudiar, se enamoró y la pandemia complicó todo

Señorita Heart
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1 de mayo de 2020  • 00:10

Su inglés era malo, tenía que admitirlo. Pero lo peor de esa noche era que sentía que su cerebro estaba literal y metafóricamente frito. Ese mismo día, después de un largo viaje de seis horas sobre un ómnibus, había llegado con su amiga a la ciudad de Kuala Lumpur, la capital de Malasia. Desde luego, querían aprovechar la estadía al máximo y decidieron que recorrerían todo lo que pudieran. Pronto tendrían que viajar a Indonesia y tenían intenciones de sacar provecho de su paso por esa maravillosa locación.

"Caminamos muchísimo, sacamos varias fotos pero el calor de Malasia nos agotó. Al final del día, Mari -nuestra anfitriona de Couchsurfing, la plataforma a través de la que conseguimos hospedaje- nos invitó a unirnos a tomar unas cervezas con sus amigos. Terriblemente cansadas y con pocas ganas, fuimos al bar. Todos los amigos de Mari eran muy amables pero no retuve ni uno de los nombres ni de las caras. Me senté en la mesa, pedí unas cervezas y casi no hablé con nadie por el sueño que tenía. Sin embargo, uno de los chicos me trataba de sacar charla, yo le respondía gentilmente pero no le seguí la conversación. Mi inglés era muy malo y mi cerebro estaba frito para pensar".

Karina siempre había seguido el deber ser de una persona de ciudad. Con un título en administración de empresas bajo el brazo, tuvo la suerte de progresar rápido y trabajar en el área bancaria por más de una década. Su vida era estable. Sin embargo, hacia 2018, comenzó a sentir cierta inquietud con la rutina que llevaba. La crisis económica de la Argentina y la pérdida de su empleo la llevaron a pensar en la posibilidad de viajar y recorrer el mundo.

Las playas de Malasia, de una belleza única.
Las playas de Malasia, de una belleza única. Crédito: Pixabay.

"A mediados del 2019 arranqué mi viaje por Tailandia y me sentí feliz y maravillada con esa experiencia de viajar sola. Después de visitar muchas playas paradisíacas, llegué a la ciudad Kuala Lumpur, donde conocí a los amigos de Mari".

La noche siguiente repitieron el encuentro. Su amiga había hecho buenas migas con uno de los chicos y tomó un paseo con él. Mientras, Karina se quedó en el bar con el resto del grupo. "Estaba el chico de la noche anterior, el mismo que había intentado hablarme. Él ya no estaba tan interesado en el intercambio, ¡pero yo sí! Estaba más enérgica y me llamaban mucho la atención sus ojos negros profundos y lo bueno que era jugando a los dardos, siempre ganaba. Esa noche, mientras tomamos cervezas supe que se llamaba Ammar y era de Irak. Fue nuestra primera noche, dormimos juntos, nunca había estado tan cómoda con alguien. Al otro día, el se levantó, me preparó el desayuno y me invitó a almorzar. Sinceramente yo no entendía lo dulce y caballero que era, nunca había estado con alguien igual. Pasamos el día juntos, era mi último día en la ciudad. Cuando nos despedimos, me sentí mal pero tenía un nuevo destino por conocer".

Lejos pero a la vez cerca

Ya en Indonesia, Karina sintió que no podía dejar de pensar en aquel muchacho con quien había estbalecido una conexión increíble. Y, aunque parecía una locura, comenzó a evaluar la posibilidad de volver a Kuala Lumpur. Estaba en Bali, en el mismísimo paraíso. Y fue entonces que comprobó en carne propia que el corazón tiene razones que la razón ignora. Sin demasiado preámbulo, sacó un pasaje y regresó a encontrarse con su amor.

Ammar la estaba esperando en el aeropuerto. "¿Qué estoy haciendo?", pensó Karina. No lo conocía en absoluto. ¿Y si al día siguiente se arrepentía? ¿Y si se daba cuenta de que la decisión había sido apresurada? Pero solo necesitó que la besara para que todos esos miedos se esfumaran y las piernas se le aflojaran. Así pasaron dos semanas juntos y fue increíble.

"No quería estar lejos de Ammar, pero tenía que separarme de él, iba a viajar a Australia a estudiar inglés. La despedida fue muy triste, lo miré a los ojos y vi cómo se le apagaba el brillo, le prometí volver, no me creyó".

Durante los tres meses en Australia, Karina y Ammar hablaron todos los días. "Me confesó que la primera noche que me vio intentó hablarme y yo lo esquivé. Es un hombre increíble, siempre tiene la frase correcta para mi. Lo amo y decidimos que queremos intentar estar juntos".

En diciembre, Karina volvió a Malasia y subió la apuesta: convivió con Ammar tres meses y en ese lapso confirmaron que son el uno para el otro. "Lo que sentimos es más grande que la distancia y proyectamos nuestro futuro juntos. Él terminará su doctorado en Malasia y nos instalaremos juntos en algún país donde podamos trabajar los dos".

¿Futuro truncado ?

Varada en Sídney. Karina espera poder reencotrarse con Ammar antes de fin de año.
Varada en Sídney. Karina espera poder reencotrarse con Ammar antes de fin de año. Crédito: Pixabay.

Entusiasmada por los proyectos en común, Karina voló a Australia para cumplir con los requisitos de su visa y compró un pasaje para volver a Malasia en mayo de este año. Sin embargo, la pandemia cambió todo. "Lloramos mucho al darnos cuenta de que no nos íbamos a ver pronto pero nunca dudamos de nuestro amor. En una situación tan incierta, lo único que sabemos es queremos nuestra vida juntos".

Karina está varada en Sídney, en Australia, a la espera de poder regresar a Buenos Aires. Mientras, su corazón permanece en Malasia. Consiguió hospedaje en un hostel donde hay algunos chilenos en la misma condición que ella: tienen visas de estudiante o working holiday, pero quedaron sin trabajo. A diferencia de la Argentina, en Australia, no hay cuarentena sino distanciamiento social y la gente puede salir al parque, a la playa y hacer las compras, solos o acompañados. La policía circula de civil para controlar que las normas se cumplan, sin embargo no son tan estrictos.

"Muchos decidimos volver porque, si bien la vida acá es bastante relajada en comparación de otros países, no hay trabajo y eso, sumado a la soledad, es terrible. Mi vuelo fue reprogramando a mayo, espero volver a casa con la ilusión de reencontrarme con Ammar antes de fin de año".

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