Animanía 2001

En el año que se va, la animación digital copó la pantalla grande con producciones de alto nivel
Fabiana Scherer
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28 de diciembre de 2001  

No hay dudas de que este último año fue la consagración definitiva para la animación realizada por computadora. No por nada ya es considerada un standard de la industria cinematográfica, a tal punto que la Academia de Hollywood está debatiendo sobre el rubro mejor película de animación. Para que esto se haga realidad, es necesario que por lo menos se estrenen ocho largos del género en un año. Los más optimistas creen que en la entrega de Marzo de 2003 el sueño será una realidad.

Considerado como uno de los campos que actualmente mayores desafíos despierta, y por qué no uno de los que más atrae al público -recordemos que Shrek fue el suceso del verano norteamericano y no Pearl Harbor , como estaba previsto-, la animación generada por computadora dio luz verde a uno de los enfrentamientos más jugosos y creativos de los últimos años: Dreamworks vs. Disney. La compañía de Steven Spielberg, David Geffen y Jeffrey Katzenberg estuvo como nunca antes cerca del trono que desde hace décadas ocupa la Walt Disney Studios.

El primero en subirse al ring fue Shrek , film al que muchos bautizaron como la vendetta de Mr. Katzenberg. El calificativo no es en vano, si se tiene en cuenta que el Señor K fue el encargado, a fines de los 80, de llevar al emporio del ratón -que abandonó con más de 250 millones de dólares en los bolsillos- a una nueva era de oro gracias a títulos como La sirenita y El rey león . El enfrentamiento no se hizo esperar y luego de varios intentos, algunos con mejor suerte que otros ( El camino hacia El Dorado , Hormiguitaz , El príncipe de Egipto y Pollitos en fuga ), Katzenberg acarició el codiciado sillón con esta comedia subversiva -tal como la denominan sus directores Andrew Adamson y Vicky Jenson- capaz de dar vueltas y satirizar los clásicos intocables de la Disney.

Un ogro cínico y cascarrabias es el protagonista de esta producción que superó los 100 millones de dólares y que además de ofrecer avances en el campo de la animación -gracias al complejo sistema PDI, que permitió el perfeccionamiento de las figuras y expresiones humanas-, se convirtió en la segunda película animada en la historia en competir por el premio mayor en Cannes. ¿La anterior? Peter Pan (1953), de la mismísima Disney.

Pero no sólo Shrek (de la que prometen una versión para IMAX, con escenas en 3D y una secuela) se sumó a las disputas por el reinado del mundo animado. La Columbia dio a conocer Final Fantasy: el espíritu en nosotros , una superproducción de 145 millones de dólares basada en el popular video game que se convirtió en el primer largo animado de corte dramático generado en su totalidad por una computadora. Más allá del ambicioso proyecto -que no funcionó en las taquillas tal como esperaban-, el film se mantuvo durante meses en el centro del debate. La razón es que los actores de Hollywood se vieron amenazados por los actores virtuales, donde los personajes creados digitalmente actúan y se mueven como los de carne y hueso.

En tanto, Disney no perdió el tiempo. A mediado de año estrenó Atlantis, el imperio perdido , una película que combinó la animación tradicional con la CGI (imágenes generadas por computadora) en un formato que no utilizaba desde 1985: el Cinemascope. Con la idea de alejarse del típico producto Disney, los co-directores Kirk Wise y Gary Trousdale ( La bella y la bestia ) se sumergieron en una aventura al mejor estilo Indiana Jones con claras referencias a un animé llamado Nadia: Secret of Blue Water . El fuerte del año, llegó de la mano de Monsters, Inc una nueva producción de la unión Disney-Pixar que dio vía libre a films como Toy Story 1 y 2 y Bichos . El film, que se aseguró una excelente ubicación entre las películas animadas más vistas en la historia, desmitifica al monstruo del ropero con un software denominado Fizt que permite trabajar los detalles y simular movimientos de tela y pelos como ningún otro (Sulley carga tres millones de pelos capaces de adaptarse a diferentes situaciones).

Con tal panorama la pelea por el trono será cada vez más competitiva, por lo que, de aquí en más, Disney y Dreamworks están dispuestos a poner a prueba su artilleria pesada.

Las que se vienen

  • La Disney y Dreamworks ya dieron a conocer su nueva colección 2002-2003. Ambos estudios apostarán por films de animación clásica y digital. Para empezar el año, la casa del ratón Mickey y compañía reestrenará una versión de La bella y la bestia para pantallas Imax, que incluye una escena inédita. La lista sigue con Peter Pan, el regreso a Neverland , Lilo & Stich y Treasure Planet (que mezcla los dos tipos de animación). En 2003 se conocerán dos de sus mayores apuestas: la digital Finding Nemo y Sweating Bullets .
  • Por su parte, la compañía de Katzenberg estrenará las digitales Tusker , un homenaje a los films de la Segunda Guerra Mundial y Madagascar , una comedia con animales. También apostarán por la animación clásica con Spirit: Stallion of the Cimarron , un relato épico narrado desde un caballo salvaje.

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