Aprendé a detectar las señales de ictericia en un recién nacido

Ictericia
Ictericia
Si acabás de ser mamá, te contamos qué deberías tener en cuenta para reconocer esta afección frecuente en los bebés.
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16 de enero de 2018  • 19:20

El nacimiento de un bebé es uno de los momentos más felices y esperados por las familias, y no obstante, en esos primeros tiempos es súper importante estar atentos a las señales para evitar complicaciones futuras. Es por ejemplo el caso de la ictericia, una afección frecuente en los neonatos que provoca que la piel y las partes blancas de los ojos se tornen amarillos, a raíz de un exceso de bilirrubina en sangre. Pero eso sí, a no asustarse, porque en general el pronóstico es bueno y el bebé logra recuperarse por completo. La realidad es que la mayoría de los casos de ictericia neonatal, leve o moderada, no requiere tratamiento, ya que la afección desaparece al cabo de una o dos semanas, cuando el bebé es capaz de eliminar el exceso por sí solo. En cuadros más complejos y específicos, mientras tanto, con los controles y el tratamiento apropiado se logra eliminar la afección para cuando el niño llega a la semana 12 de vida.

Los diferentes tipos de ictericia son:

La ictericia fisiológica (normal): la mayoría de los recién nacidos presentan este tipo de ictericia leve, sobre todo por la inmadurez de sus hígados. Generalmente, aparece entre el segundo y el cuarto día de vida y desaparece cuando tienen entre una y dos semanas.

La ictericia del prematuro: Los bebés que nacen antes de las 37 o 38 semanas no siempre son capaces de alimentarse adecuadamente y sus cuerpos están todavía menos preparados para excretar la bilirrubina eficazmente.

La ictericia asociada a la lactancia: en estos casos, la afección puede generarse cuando un bebé amamantado no está ingiriendo suficiente cantidad de leche materna, lo que se denomina "ictericia por no amamantamiento", ya sea por sus dificultades con la lactancia o porque a su mamá todavía no le subió la leche. También puede ocurrir cuando la alimentación se programa en base a las horas y no por la demanda espontánea del bebé.

La ictericia asociada a la leche materna: entre el 1 y el 2% de los bebés amamantados presentan un tipo de ictericia provocada por unas sustancias presentes en la leche materna que impiden la excreción de bilirrubina a través de los intestinos. Este tipo de ictericia aparece a partir de los tres a cinco primeros días de vida y suele mejorar lentamente entre la tercera y la duodécima semana.

Incompatibilidad de grupo sanguíneo (problemas de Rh o ABO): si un bebé tiene un grupo sanguíneo distinto al de su madre, es posible que la madre fabrique anticuerpos que destruyan los glóbulos rojos de su hijo, provocando una acumulación repentina de bilirrubina en la sangre del lactante. La ictericia producida por la incompatibilidad de grupo sanguíneo puede aparecer tan pronto como en el primer día de vida. Antes, los problemas de Rh ocasionaban la forma de ictericia más grave, pero ahora se pueden prevenir inyectando inmunoglobulina Rh a la madre.

Ictericia
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¿Cuándo prender la señal de alarma?

•Cuando el bebé tiene ictericia durante las primeras 24 horas de vida.

•Si la ictericia se está extendiendo, oscureciendo o intensificando.

•Si el bebé tiene una temperatura rectal de más de 37,8º C.

•Cuando el recién nacido no se alimenta bien.

•Si los papás perciben que el bebé está más somnoliento que de costumbre.

En algunas ocasiones los médicos aconsejan amamantar al bebé con más frecuencia (hasta 12 veces al día) o darle mamaderas complementarias de leche para ayudarlo a eliminar la bilirrubina a través de las heces. También hay casos en los que el médico le puede pedir a la madre que deje de amamantar durante cierto tiempo, pidiéndole igualmente que se extraiga leche para mantener la producción y para de esa manera poder reanudar la lactancia cuando el bebé haya superado la afección. Finalmente, para los niveles altos de ictericia, muchas veces se utiliza fototerapia, un tratamiento con una lámpara especial que ayuda al cuerpo a eliminar la bilirrubina, e incluso, en los casos de ictericia grave, puede ser necesario hacerle transfusiones de sangre al bebé.

Asesoró: Dra. María Cecilia Avancini, Médica Pediatra y Jefa de Pediatría de Vittal.

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