Choque de culturas

Tradición y modernidad colisionan en las imágenes a gran escala que Wang Qingsong construye para reflexionar sobre la China actual. La mirada mordaz de un artista contemporáneo que pisa fuerte en las galerías de Occidente
(0)
8 de mayo de 2011  

Cuando mañana se desmonte la muestra de Wang Qingsong colgada en el International Center of Photography (ICP) de Nueva York, el artista habrá cumplido una de sus metas más concretas: "Ver que el mundo avanza y que el mundo conoce China". Pero, en verdad, con When Worlds Collide el fotógrafo llega mucho más lejos que de Oriente a Occidente. Tras su primera exposición en solitario en Estados Unidos, deja flotando sobre la Gran Manzana esa mezcla de ironía, diversión, audacia y reflexión con la que se refiere a los cambios de la sociedad de su país, a las consecuencias del desarrollo económico, al consumismo y a cómo una nueva realidad modifica la vida y la identidad cultural del pueblo chino.

Oriundo de Pekín, Qingsong se volcó a la fotografía con el nuevo milenio sin dejar atrás la pintura, la escultura ni el documentalismo. Hoy es un artista contemporáneo y de cruce, que elige pararse detrás de la cámara para hablar de las yuxtaposiciones que lo preocupan cuando la globalización es un hecho: tradición/modernidad, ficción/realidad, deseo/necesidad. En sus producciones trabaja a lo grande: involucra decenas de personas-modelos en escenarios de características cercanas a un set cinematográfico, de donde resultan obras con notas del pop y el kitsch, que pueden alcanzar hasta 20 metros de longitud.

"Desde el punto de vista occidental, China es como un tigre, un peligro, una amenaza. Pero tal vez China sea sólo un gran rinoceronte, dulce e inocente. No un monstruo", se lo oyó decir en estos días, mientras alguien se dejaba interpelar por un Buda sentado sobre una lata de Coca-Cola. LNR pasó por el ICP y entró a un mundo en colisión, tan real como fantástico, al que aquí abre una puerta con esta selección de imágenes.

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.