Christophe André: "Las personas con alta autoestima reconocen y cultivan sus cualidades"

André practica la meditación desde hace años y también la utiliza para ayudar a sus pacientes a liberarse del sufrimiento
André practica la meditación desde hace años y también la utiliza para ayudar a sus pacientes a liberarse del sufrimiento
Jimena Barrionuevo
(0)
19 de diciembre de 2016  • 10:49

A comienzos de este mes se inauguró en París, Francia, un espacio dedicado a la belleza que me pareció interesante compartir con ustedes por la experiencia y el servicio que brinda, diferente a lo que conocemos en nuestro país. Se trata de Dove Pop-Up, una tienda que ofrece a las mujeres la posibilidad de customizar los productosde la marca y que el resultado sea a medida y necesidad propia. Además -y acá viene la parte que marca un diferencial- en el local se puede participar de diferentes workshops sobre la autoestima y tener, de la mano de expertos en el tema, consejos personalizados. Y precisamente uno de los expertos que lidera las sesiones es, nada más y nada menos, que Christophe André, médico psiquiatra y psicoterapeuta, Profesor de la Universidad de París X Nanterre, quien ejerce en el hospital Sainte-Anne en una unidad especializada en el tratamiento de trastornos emocionales, ansiosos y depresivos. André recibe a muchos pacientes para quienes la felicidad no resulta tan sencilla: los acompaña en el camino de la construcción de sí mismos y les enseña a desarrollar sus capacidades para vivir en armonía. Además, tiene varios libros publicados entre los que se encuentran El Arte de la Felicidad, Acción y Meditación. Cambiarse a sí mismo para cambiar el mundo, Y no te olvides de ser feliz. Abecedario de Psicología positiva.

Con mayor o menor intensidad, seguramente todos hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas una crisis de autoestima. ¿Quién no tuvo algún "defecto" remarcado por otros o criticado por uno mismo en su niñez adolescencia o en la adultez? ¿Quién puede decir que nunca fue muy exigente consigo mismo a la hora de enfrentar situaciones nuevas en lugar de permitirse simplemente atravesar el momento sin presiones ni expectativas poco realistas? Lamentablemente vivimos en una sociedad que prioriza los valores estéticos y es nuestra tarea darle una vuelta de tuerca a esta costumbre. Por eso me pareció lindo entrevistar a Christophe André y pedirle algunos consejos para mejorar nuestra relación con nosotras mismas y cultivar una mirada positiva sobre nuestras virtudes en lugar de enfocarnos en aquello que no nos gusta tanto. ¡Tarea difícil! Pero que sin dudas vale la pena. Las invito a seguir leyendo.

¿Qué efectos tiene en la vida diaria una autoestima negativa?

La autoestima es un elemento clave en nuestro bienestar interno. Tener una autoestima alta ayuda a nuestro bienestar, nos hace más resistentes a los contratiempos, nos da más confianza para tomar decisiones y accionar y nos hace sentir más cómodos al acercarnos a la gente. Por el contrario, la baja autoestima se manifiesta con una dificultad para ver lo que está bien con uno mismo y nos hace focalizarnos en los defectos propios. A veces, solo terminamos pensando acerca de lo que está mal con nosotros y a eso que está "mal" le damos el nombre de “complejos”. Así, existen complejos físicos (pensar que uno es muy grande o demasiado pequeño, que nuestra piel es muy oscura o muy clara, que tenemos una nariz grande u orejas raras, por ejemplo) y complejos psicológicos (pensar que no somos lo suficientemente sofisticados o graciosos, o que no tenemos el enfoque correcto). La baja autoestima puede representar serios problemas y conducir a que la persona se angustie y aparezca en ella una tendencia a la ansiedad social (estar asustados de no ser del agrado de los demás), una tendencia a la depresión (sentir que uno mismo no es valioso) o una tendencia a ser pasivo e inhibirse (estar tan asustado de fracasar que nunca se arriesga).

Solemos estar definidos por categorías excluyentes. ¿Cómo se puede trabajar para unirlas?

Los estudios científicos han demostrado que ser confrontados -por ejemplo en anuncios, películas, televisión, en internet y en las redes sociales- con imágenes de rostros y cuerpos perfectos (muy guapos, delgados y con los dientes blancos) nos generan complejos. Algunas personas responden ocultando sus cuerpos, mientras que otros intentan llegar a un nivel de perfección y esto puede salirse de control. Está bien cuidar de uno mismo y del propio cuerpo para convertirlo en un lugar agradable para estar y en algo que se puede revelar. Sin embargo, no está bien recaer en la auto-obsesión, pasar demasiado tiempo delante del espejo, “mirarse el ombligo”. En ello radica una búsqueda interminable de perfección que generalmente hace que la gente sea infeliz y se sienta ansiosa e insatisfecha. Es necesario entender que, para tener una alta autoestima, no hay que ser físicamente bello, rico, famoso o perfecto. Las personas con alta autoestima simplemente reconocen y cultivan sus propias cualidades. Estas personas aceptan sus defectos, no se avergüenzan de los mismos y con calma trabajan para mejorarlos.

¿Cuáles son entonces los elementos que componen la autoestima positiva?

Son tres: las habilidades, el reconocimiento y la apariencia. En cuanto a las habilidades, se trata de tener diferentes talentos y, justamente, habilidades para algún deporte, para practicar una actividad artística, para cocinar, para hacer manualidades o sentirme competente en el trabajo. El reconocimiento es ser apreciado por los demás, es decir, ser tratado con amabilidad, estima, afecto, admiración por los seres queridos, por los amigos, los colegas, etc. Finalmente, para la apariencia, el objetivo es estar satisfecho con el aspecto físico, estar en paz con el rostro propio, con el cuerpo, con la figura, con la piel. Aceptar estos aspectos sin luchar contra ellos.

Hablando de la apariencia, ¿cómo se relaciona nuestro aspecto exterior con la construcción de una autoestima sana?

No se trata de ser el mejor sino de sentirse bien con uno mismo. Cuidarse por fuera impacta en la autoestima ya que da confianza. Representa una paradoja pero, al cuidar de nosotros, podemos seguir adelante e interesarnos realmente por el mundo que nos rodea, sin permanecer con la mirada fija en uno mismo. El lazo social es una de las mayores fuentes para el bienestar y la autoestima. Por eso, todos los mensajes de buena voluntad que vienen de otros, incluso cuando somos niños, pueden impactar positivamente en nuestras emociones y en nuestro cuerpo (los mismos logran disminuir los niveles de cortisol y citoquinas) y, por tanto, indirectamente en nuestra piel. Tener una alta autoestima nos ayuda a sentirnos cómodos y confiados al acercarnos a las personas. Por otro lado, cada vez que nos sentimos reconocidos y apreciados y cuando tenemos éxito, nuestra autoestima aumenta. Es por esto, que debemos, a su vez, continuar relacionándonos con los demás y comprometiéndonos con las acciones a afrontar, en lugar de esconderse y encerrarse en uno mismo.

¿Podría darnos cuatro consejos para trabajar a favor de una autoestima positiva?

  • Primero que nada, no focalizarse en un único aspecto (tu cuerpo, tus talentos o tu popularidad) sino en todos ellos a la vez. Cuidá tu apariencia sin obsesionarte por la misma; pasá tiempo y compartí experiencias con tus seres queridos, amigos o compañeros (aceptando que podés no ser apreciado o querido por todos todo el tiempo).
  • Luego, no te definas a vos misma según tus éxitos o fracasos. No soy un perdedor porque fracasé y no soy el mejor porque tuve éxito. Cuando sucedan cosas lindas, hay que disfrutarlas sin dejar que se nos suba a la cabeza; y cuando pasen cosas desagradables, no te menosprecies o te culpes por eso, sino que tenés que enfrentar la situación lo mejor que puedas.
  • Además, es importante tener una relación amistosa y compasiva con vos misma. Los problemas de autoestima se acompañan generalmente por una fuerte tendencia a auto-criticarse o enojarse con uno mismo y esto no es útil. Cuando esta situación ocurra, tenés que preguntarte en cambio qué le dirías a una amiga que se encuentra pensando en círculos para animarla y ayudarla a salir adelante en la dirección correcta. Esa es la conversación amable que deberías estar teniendo con vos misma.
  • Finalmente, no siempre estés mirando hacia adentro. En algún punto, lo que te va a ayudar es mirar a los demás, compartir e interactuar con ellos y mirar al mundo exterior, relacionarte con él y disfrutarlo. Estos consejos suenan simples, pero no siempre resulta así. Hay momentos en los que logramos hacer un progreso cuando nos sentimos más confiados y, otras veces, vemos un panorama incierto. De todos modos, vale la pena trabajar en uno mismo y sentir que se avanza suavemente por el camino hacia una buena autoestima.

El local de Dove en París invita a la relajación
El local de Dove en París invita a la relajación

¿Cómo trabajan para tener una mirada más amable sobre ustedes mismas? Pueden leer más sobre otros temas de Belleza y salud en Laboratorio de Belleza . Nos vemos la semana próxima.

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.