Color Amarillo: ¿puede ser cálido y frío?

Annie Maya
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9 de mayo de 2017  • 00:20

La forma de llevar nuestras prendas, habla mucho de nosotras. La interpretación que le damos a las tendencias, la búsqueda de lo funcional para vestir, la creatividad con que resolvemos un outfit, la manera de comunicarnos a través de la imagen.

No cabe duda que en cuestión de gustos, las opciones son infinitas y por eso cada vez que aparece algo “nuevo” es interesante ver cómo logramos plasmar esa novedad en lo que combinamos día a día.

En este nuevo espacio, las invito a acompañarme a través de un recorrido más consciente en cuanto a materia de estilo personal. Hablaremos de tendencias, de colores, de prendas básicas, de ocasiones puntuales, pero desde una arista más real y funcional. Utilizaremos nuestro propio armario como fuente de inspiración y recursos para crear una imagen más fresca, dinámica y sobre todo fiel a nuestra esencia.

Cada semana abordaremos temas que nos sean útiles y prácticos a la hora de vestir y comprar, así que espero me acompañen con sus consultas y sugerencias. Y bueno para empezar hablaremos de un color que suele generar polémica, confusión y hasta rechazo al vestir. Si recordamos nuestro primeros años escolares seguro en algún momento aprendimos que el color amarillo es cálido y punto. Desde ahí crecimos con esa convicción y automáticamente este color fue descartado por muchas personas con un tono de piel frío. Pero ¿qué tan cierto es esto?

Si entramos en un tema más técnico respecto al uso de los colores, descubriremos que en la colorimetría (estudio de color personal), existe una gama de tonos amarillos para pieles frías y otra gama para pieles cálidas. La pregunta es cómo aprender a distinguirlos, o mejor aún, cómo saber si mi piel es cálida o fría.

Descubre tu tonalidad de piel

Ejercicio: Coloca cerca de tu rostro un accesorio plateado y luego prueba con un accesorio dorado. Lo que vas a notar frente al espejo es que con uno de estos tu rostro se iluminó más, las ojeras desaparecieron en gran proporción e incluso ves hasta una especie de rubor natural en tus mejillas.

Mientras que con el otro accesorio en cambio notarás que se marcan aún más tus ojeras, se apaga la luz de tu rostro o incluso notas un cierto desbalance en el tono de tu piel (tono súper pálido o amarillento), generando un aspecto poco favorable.

*Si el accesorio plateado fue el que te generó todo lo positivo mencionado arriba, es porque eres de tonalidad fría.

*Si el accesorio dorado fue el que te generó todo lo positivo mencionado arriba, es porque eres de tonalidad cálida.

Ahora sí, el color amarillo

Para aprender a distinguir entre un tono cálido o frío de amarillo tienes que fijarte en algunos detalles al momento de elegir prendas.

1. Los tonos de amarillo cítrico o fluorescentes, así como algunos pasteles que tienen una gran cuota de “luz blanca” son de tonalidad fría. Es decir que pieles como beige fría, oliva clara, morena azulada o beige rosada van a ir perfecto con estos tonos.

2. Los tonos de amarillo que van hacia lo mostaza, dorado, incluso con un matiz naranja o tostado, pertenecen a la gama de cálidos. O sea que pieles como beige dorada, beige durazno, morena rojiza u oliva dorada van muy bien con estos colores.

Veamos algunos ejemplos

En el caso del amarillo cálido se puede perfectamente combinar con otros tonos de la misma característica como los neutros negro, blanco e inclusive gris. Armar un contraste con otros colores pasteles también es una alternativa, quizás con un toque más arriesgado y naif.

Pero no sólo en prendas podemos incorporar este color, sino también a través de complementos como zapatos o carteras que rompan con lo básico que tenemos en el armario.

Si este tema aún te genera dudas trata de mirar detalladamente la prenda que tengas a mano en este color. Para analizar mejor si la tonalidad es fría o cálida, opta por la luz natural para que no se altere su color en absoluto. El amarillo cálido siempre combina bien con colores como verde, naranja, coral y dorado.

Mientras que el tono de amarillo frío siempre tendrá ese matiz cítrico, como si tuviera una cuota de blanco. En el caso de los pasteles también debes prestar atención, ya que no todos son de este grupo. Si ves que combina bien con azul, turquesa (azulado), fucsia, negro, blanco o plateado, definitivamente es un amarillo frío.

Ahora teniendo en cuenta esta información ¿Te animas a usar amarillo?

Por: Annie Maya

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