Cómo armar una SAS (Sociedad por Acciones Simplificadas) y para qué

Simple, fácil y muy práctico.
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18 de octubre de 2019  • 13:45

En general, todo emprendedor arranca su proyecto como monotributista. Llega un día que esa idea, ese proyecto, ese sueño, empieza a crecer y tenemos que comenzar a pensar en dar el salto y armar una sociedad. Cuando empezamos a tener más clientes y más ventas o bien porque el negocio exige un nivel adicional de formalidad para trabajar, por ejemplo, con grandes empresas nos surge el dilema de si nos conviene armar una sociedad y en tal caso, qué tipo de sociedad. Así que si sos emprendedora y necesitás pegar ese salto, Luciano Pizarro, licenciado en economía, doctorando en dirección de empresas y especialista en desarrollos vinculados a las finanzas y la tecnología , te explica cómo armar una Sociedad por Acciones Simplificadas (SAS) y cuáles son los beneficios en comparación con otros tipos de sociedades tradicionales.

A fines del 2017 se lanzó un nuevo tipo societario ideal para todos los emprendedores que quieren o necesitan pegar ese salto. Una Sociedad por Acciones Simplificadas o más conocida como SAS, es un nuevo tipo societario que nos permite constituir una sociedad de manera simple, rápida, 100% digital y mucho más barata que las sociedades tradicionales.

El trámite para constituir una SAS se realiza online a través de la página de la AFIP y en menos de 72 horas ya obtenés automáticamente tu CUIT y la publicación en el Boletín Oficial para comenzar a operar. El trámite es muy sencillo, acá te dejamos un video instructivo para crearla:

Además, no es necesario realizar un estatuto libre y pasar por la aprobación de la Inspección General de Justicia, sino que podés elegir un Estatuto Modelo (una especie de plantilla previamente aprobado por la IGJ) que te va a permitir tener inscripta la sociedad en 24 horas. Tené en cuenta que este Estatuto está hecho por especialistas en derecho societario y contempla una duración de la SAS de 99 años, el capital está representado por acciones ordinarias que valen $1 y dan derecho a un voto y podés designar entre uno y cinco administradores que serán representantes legales en forma indistinta por plazo indeterminado.

Por otro lado, no hace falta que incurras en el costo de certificar tu firma ante un escribano o ante la IGJ ya que podés firmarlo de forma digital. Si no tenés firma digital, vas a necesitar tramitar una y podés realizarla acá .

¿Qué necesitás tener antes de arrancar el trámite?

  • Un domicilio en CABA o en la Provincia de Buenos Aires (la apertura de las SAS aún no está disponible en otras partes del país).
  • CUIT/CUIL.
  • Clave fiscal Nivel 2 o más.
  • $8437,50, que es lo que vale el trámite.

Las SAS, además, presentan una gran ventaja frente a las sociedades anónimas (SA) o sociedades de responsabilidad limitada (SRL): podés crear una SAS unipersonal, es decir, que no necesitás un socio. Lo que tenés que tener en cuenta es que sí o sí vas a necesitar tener al menos dos autoridades: un Administrador Titular, quien será el administrador de relaciones frente a la AFIP, y un Administrador Suplente.

Otro punto importante para resaltar es que, al constituir una SAS, el objeto puede ser plural y amplio. Además, podés comenzar con una actividad y a futuro cambiarla o incorporar otras actividades sin necesidad de modificar el estatuto.

Como en todos los tipos societarios, los socios tienen que aportar a la empresa un capital social para desarrollar las actividades. La ventaja que tienen las SAS por sobre las otras es que el capital exigido es sustancialmente menor. Al momento de constituir la SAS, el capital suscrito no puede ser inferior a dos veces el salario mínimo vital y móvil ($33.750). Sin embargo, solo tenés que integrar, como mínimo, el 25% ($8.437,5). Para integrar el resto del capital, tenés un plazo de dos años.

Para firmar el trámite de constitución de tu SAS de forma online es recomendable que uses la última versión del navegador Google Chrome ya que con otros navegadores podrías tener problemas de compatibilidad. Además, al finalizar el proceso de constitución de tu empresa vas a recibir un cupón de pago y podés pagarla con tarjeta de crédito, sin moverte de tu casa.

Las sociedades por acciones simplificadas pueden ejercer sin limitación alguna todas las mismas actividades que el resto de las sociedades tradicionales, desde trámites de importación y exportación, hasta participar en licitaciones públicas. Desafortunadamente, las SAS no tienen algún beneficio impositivo, aunque sí pueden participar y postularse para acceder a planes de beneficios en función de su actividad o características.

En conclusión, para todas las emprendedoras que se encuentran con la necesidad o el deseo de dar un paso más y formar una sociedad, las Sociedades por Acciones Simplificadas nos agilizan y abaratan los trámites de apertura y permiten que en menos de tres días estemos realizando operaciones.

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