¿Cómo nos pega el ciclo menstrual?

Crédito: Ilustración: Vero Gatti
Dejemos de responder “mal” y empecemos a contestar "depende del momento", porque es un proceso continuo. Te proponemos contactarte con la naturaleza de cada etapa para pasarla mejor
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24 de agosto de 2014  • 00:10

Y sí, cada mes pasamos por lo mismo: malos humores, hambre, hinchazón, dolor de ovarios, ganas de llorar... Muchas mujeres quisieran que no les viniera nunca más por todas las molestias que les produce. Pero ¿qué pasa si empezamos a entender que no se trata solamente de los días en que "nos viene", sino que es un ciclo de 28 días de nuestra vida y que se repite todos los meses? ¿Qué pasa si empezamos por aceptar la menstruación como algo que nos puede conectar con nuestra naturaleza más profunda?

Vamos a vivir el mismo proceso unas 400 veces en toda nuestra vida. Es un poco mucho como para no amigarnos con esa naturaleza femenina y cíclica. Si podemos comprender el proceso que vive nuestro cuerpo, podemos capitalizar cada momento. Para eso, hay que entender que se dan cuatro fases bien diferenciadas que provocan distintas cosas en nuestro cuerpo y que nos cambian el humor, la percepción del mundo, el apetito y ¡hasta las ganas o no de tener sexo! La escritora Miranda Grey, una pionera en el tema, explica en su libro La mujer optimizada que el ciclo menstrual siempre fue una herramienta poderosa para crear felicidad y satisfacción en todos los ámbitos de nuestras vidas. Ella lo explica fácil: "Cuando ajustamos nuestra forma de pensar y entendemos nuestras energías cíclicas, trazamos un plan para satisfacer nuestras necesidades y el mejor uso de nuestros talentos, algo increíble sucede: creamos la felicidad y el bienestar".

Etapa preovulatoria

Crédito: Ilustración: Vero Gatti

Es la fase que le sigue a la menstruación, cuando se da el proceso de maduración del óvulo.

Imagen: la flor. Es el renacer.

Correlato con la luna: Luna creciente. Salimos al mundo nuevamente, como si fuera la primera vez.

Energías que nos dominan. Energías iniciáticas y visionarias. Son días de mucho bienestar y plenitud.

Estación: la Primavera. Cada fase puede relacionarse con una estación del año. En la primavera, bautizada por Miranda Grey como la "fase dinámica", se da la renovación, el aumento en nuestra energía física, y se intensifican las capacidades analíticas, de concentración y de planificación.

Arquetipo: mujer creadora. Hay cuatro arquetipos de mujeres que se relacionan con cada etapa. Este momento es el de "hacer" por y para mí como prioridad, de generar un gran sustento para la autoestima y determinación. Como en un juego de roles, debemos hacernos dueñas de esta mujer creadora (y doncella) que despierta al mundo y se pone absolutamente creativa en todos los aspectos de su vida. Luna creciente, la primavera: todo es parte de la misma energía dinámica que nos mueve en esta fase y no podemos desaprovechar.

Momento ideal para: empezar proyectos nuevos, para tomar acción, para trabajar sola y lograr resultados que nunca imaginamos. Tenemos todo por delante. Estamos frescas para afrontar cualquier cosa buena que va a venir. Si tuviéramos que mudarnos o empezar un nuevo trabajo, sería ideal hacerlo coincidir con este momento vital. Momento ideal también para probar esa clase de canto o cualquier desafío que en otra fase del mes sería imposible materializar.

Ovulación

Crédito: Ilustración: Vero Gatti

Es el momento cuando el óvulo está listo para ser fecundado.

Imagen: el nido. Colmadas de energía maternal.

Correlato con la Luna: Luna llena. Nos sentimos brillantes y luminosas.

Energías que nos dominan. Desbordamos de una fuerza seductora y magnética. Podemos alojar y contener el mundo.

Estación: el Verano. Es nuestra fase expresiva, sociable, empática y radiante. Estamos listas para salir a brillar.

Arquetipo: mujer realizada. A medida que nos acercamos a la ovulación, nuestras energías empiezan a direccionarse hacia afuera. Como nuestra naturaleza está preparada para concebir otro ser, estamos con la mirada dirigida hacia las necesidades del mundo que nos rodea. Se habla entonces de la "mujer realizada", ya que, después de haber concretado sus aspiraciones y proyectos, los sostiene y alimenta.

Momento ideal para: ¡embarazarse! Y si no, para todo lo que tenga que ver con aprovechar el momento fértil: escribir una canción, actuar, bailar, cantar, animarse a cosas que en otro momento del mes no haríamos ni locas. Si tuviéramos que exponer en una galería de arte, no habría mejores días que los que se atraviesan con la Luna llena. También es un momento en el que estamos muy disponibles para todo el mundo: podemos aprovechar para ayudar a una amiga a mudarse o colaborar en algún proyecto solidario. Y es un excelente período para estar con nuestra pareja: podemos disfrutar juntos de cualquier tipo de programa, desde la exploración erótica hasta ir a comer a lugares poco tradicionales.

Fase premenstrual

Crédito: Ilustración: Vero Gatti

Es la etapa en que, si no se produjo el embarazo, el cuerpo se prepara para sangrar.

Imagen: la magia. Es una etapa fuerte y caótica. Algo que tenía que ser no fue.

Correlato de la luna: Luna menguante. La energía decrece. Aflora una sensación de tristeza y añoranza.

Energías que nos dominan. Estamos en el momento de extrema vulnerabilidad; irritables, intolerantes y susceptibles. Un verdadero tsunami de emociones. Es el clásico "ni me hables que me está por venir". Si bien solemos vivirlo como un momento negativo, de mucho enojo y angustia, hay muchas cosas que podemos aprender en esta instancia.

Estación: el otoño. Quizá sea la fase con la que más nos tenemos que reconciliar. Baja nuestra energía física y notamos la necesidad de ir para adentro, de limpiar y soltar lo que no nos beneficia, tal como caen las hojas de los árboles.

Arquetipo: mujer sabia. Se inicia la fase introspectiva. Una "mujer sabia" agudiza su percepción sobre las cosas y empieza a "hilar fino". Una mujer sabia no se pelea con lo que tiene que vivir: se amiga con lo femenino, se permite experimentar en el propio cuerpo el cambio, acepta la transformación permanente y fluye con lo que hay.

Momento ideal para: pensar dos veces antes de hablar o tomar cualquier tipo de decisión trascendente, ya que estamos en un momento de una fuerte transición. Si bien es un momento poderoso, tenemos primero que conocer las fuerzas que se juegan en nosotras para no lastimar ni lastimarnos ya que hay mucho en juego. Una fase que puede ser muy destructiva la podemos reconducir hacia algo totalmente liberador, de conexión con nuestro inconsciente e intuición.

El sangrado

Crédito: Ilustración: Vero Gatti

Son los días en que estamos indispuestas.

Imagen: la cueva. Necesitamos estar para adentro.

Correlato con la luna: Luna nueva. Oscura y profunda. Momento de descansar, meditar, dormir y soñar.

Energías que nos dominan. Es probable que nos sintamos más espirituales e intuitivas. Es un momento para parar, evaluar y conectarnos con lo que realmente es importante para nosotras.

Estación: el invierno. Los días en que estamos indispuestas, el cuerpo nos pide más tiempo para descansar y simplemente estar. Esta es la fase reflexiva, el final de un ciclo, un momento para evaluar y conectarnos con lo que realmente es importante para nosotras.

Arquetipo: mujer transformadora. Es el momento en que necesitamos adentrarnos en nuestra propia oscuridad y quietud para dar fin a aquello que ya debemos dejar ir.

Momento ideal para: como estamos en conexión con nuestra parte más sabia, podemos capitalizar ese contacto para, por ejemplo, meditar, leer libros de contenido más esotérico, tirarnos el I Ching, juntarnos con esas amigas con las que tenemos las conversaciones más profundas o redoblar las sesiones de terapia. Una fase para ir a lo esencial y simplemente "estar".

Registrar el proceso

No cabe duda de que, durante el ciclo menstrual, vamos experimentando muchos cambios. Lo que tal vez no solemos identificar claramente es, justamente, que se trata de un ciclo, que se repite. Por eso, registrarlo es una herramienta de autoconocimiento muy útil, una manera de conectarte con vos, de entender TU proceso. La idea entonces es que lleves un diario donde anotes tus fases y cómo las vas vivenciando (en tu cuerpo, en tus emociones, en tu energía). Además, relacioná tus etapas con los movimientos de la Luna, te va a sorprender ver el vínculo.

El diario se puede dividir en 28 días o podés hacerlo por las cuatro fases del ciclo. Es tu espacio, aprovechalo para escribir con libertad, sin juzgar.

El mensaje de nuestra sangre

Por la Lic. Ximena Ianantuoni*

Las mujeres somos cíclicas, esa es nuestra naturaleza básica. Mes a mes, nacemos, crecemos y morimos para renacer transformadas; alquimia femenina. Registrar la conexión del ciclo menstrual ligado a las fases de la Luna me generó tal fascinación que sentí la necesidad de expandirlo. Comprender el mensaje de nuestra sangre y todo lo que tiene para enseñarnos es un viaje de autoconocimiento y ampliación de conciencia que nos permite integrarnos como mujeres completas. El ciclo menstrual es un proceso esencial, fuente de creatividad y sabiduría. Alinearnos con nuestra ciclicidad nos liga a la Tierra, compenetrándonos con su ritmo y fertilidad, honrando la vida. Somos las mujeres las encargadas de hacer que la frecuencia del amor se expanda en este mundo. Es nuestra misión vernos, cuidarnos, respetar nuestra esencia que rompe formas viejas para evolucionar. Lo femenino abre espacio, contiene, acerca. Así nos vinculamos brindándonos esa fuerza, el sostén de la red que se teje cuando participamos en círculos de mujeres que se acompañan accediendo a la hermandad que potencia la energía femenina.

* Psicóloga, autora del libro Lunáticas. La vuelta al mundo en 28 días y del blog www.mujerescirculares.com.

La primera vez

¿Cómo fue la primera vez? ¿La estábamos esperando? ¿Nos dio miedo, asco, alegría? ¿Alguna vez nos manchamos adelante de alguien o vivimos alguna situación que nos diera vergüenza? ¿En nuestra casa podíamos hablar con nuestra mamá sobre "eso"? Cómo nos relacionamos desde la primera vez con nuestra "sangre" tiene mucho que ver con todo lo que después nos fue pasando como mujeres. Vivir una "menstruación consciente" también es adueñarse de la historia, de la educación, de los miedos, los prejuicios y los tabúes.

Más info

Aplicaciones: LoveCycles para saber bien cuándo te viene, cuándo ovulás, etc.

Libros: La mujer optimizada, de Miranda Grey. Del cuerpo a las raíces, de Pabla Pérez, Inés Cheuquelaf y Carla Cerpa.

Online: wombblessing.com Bendiciones del útero.

FB: Somos mamíferas. Tienda y espacio virtual para madres que buscan otro tipo de conexión con su embarazo y su maternidad.

Vos, ¿cómo te sentís en cada etapa del ciclo? Compartí tu experiencia.

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