Cómo ser un buen líder en 6 dimensiones

Claves para ser un buen líder
Claves para ser un buen líder Fuente: OHLALÁ! - Crédito: Getty Images
Paula Molinari
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30 de julio de 2020  • 18:34

Cuando tu proyecto empieza a crecer, también lo hacen las ventas, las tareas y la necesidad de empezar a delegar algunas cuestiones se vuelve fundamental. Pero, tenés que estar lista. Liderar a una persona o a un equipo de trabajo representa un gran paso en tu vida emprendedora. Consultamos a Paula Molinari, autora de El Salto del dueño, para que nos ayude a enfrentar este gran desafío.

Empezar a armar tu equipo de trabajo es, en términos de desarrollo, un momento de "transición", esto significa que cambiamos de nivel, como en los videojuegos. Las complejidades son otras, los desafíos son mayores, al principio no sabemos muy bien cómo hacer. Entre las nuevas tareas tenemos que: bajar objetivos claros, hacer seguimiento de resultados, dar reconocimientos y, especialmente, estar alerta cuando el desempeño no es bueno.

Como toda situación de crecimiento, conlleva un fuerte aprendizaje. Es por esto que empezar a liderar es una "experiencia transformadora", desde ya te avisamos que no hay transformación sin dolor, seguro aprenderás de errores y dudas. Cuando lideras equipos el desafío nunca desaparece, porque cada persona es única e irrepetible y los desafíos que te presentará, también.

Hace años desarrollamos un modelo de 6 dimensiones para ayudar en esta transición, a poner foco en 6 temas clave que se traducen en nuevos comportamientos que generan impacto.

¿Qué hace un buen líder?

  1. Provee dirección clara
  2. Posee un alto grado de influencia
  3. Construye buenos equipos
  4. Actúa con coraje
  5. Es un buen coach
  6. Da reconocimiento y celebra

Dirección clara

Es indudable que todos nosotros trabajamos mucho mejor cuando sabemos qué se espera de nosotros, cuál es la meta, qué resultados debemos lograr.

Establecer una dirección clara entraña un gran desafío: hay que tener las ideas claras. A veces, esto no es así y en ese momento es una buena oportunidad para co-construir la meta con las personas de tu equipo, aunque siempre te va a tocar establecer prioridades y asignar recursos.

Tener alto grado de influencia

¿Qué significa tener un alto grado de influencia? Hay un dicho popular que dice que el líder es aquel que tiene seguidores. La influencia no está dada por el poder ("yo mando" o "yo pago un sueldo") sino por la credibilidad y la confianza. Nuestros colaboradores trabajan mucho mejor cuando tienen en su líder un modelo de rol, cuando confían en su criterio y en sus promesas. La influencia se construye con la relación. La principal recomendación es la siguiente: la gente está impactada no tanto por lo que decís, sino por lo que hacés.

Armar un buen equipo

Un buen líder tiene la habilidad de conformar un buen equipo. Trabaja, dedica horas, para que el equipo se construya y tenga un rendimiento de orden superior. ¿Cómo se hace esto? Acompañando al equipo en su desarrollo: primero aclarando los roles de cada uno, planteando las metas, haciendo un seguimiento, analizando los resultados, alentando las relaciones entre ellos. Construye buenos equipos (es hábil formando equipos de alto rendimiento)

Tener coraje

Si bien muchos creen que el rol de líder implica que podés delegar y estás más libre, lamento decir que no es así. Ser líder requiere mucho coraje. Un líder tiene que ocuparse de situaciones duras: decir que no, gestionar el mal desempeño, tener esa conversación incómoda, a veces desvincular a alguien, redefinir el rumbo, aceptar el error, asignar recursos acotados. Como verás, estas no son situaciones cómodas. Los mejores líderes las enfrentan con velocidad, porque cuando se generan demoras, siempre los impactos negativos son mayores.

Ser un buen coach

Un buen líder siempre está fomentando el aprendizaje de los miembros de su equipo. El tiempo que destinas a capacitar y apoyar a cada uno de tus colaboradores es muy valioso, te va a permitir delegar más rápido. Si no se pone foco en el aprendizaje, las personas quedarán estancadas y será muy difícil evolucionar.

Tené en cuenta que se trata de un proceso, no es automático. Enseñar y acompañar el aprendizaje lleva tiempo, pero vale la pena.

Reconocer y celebrar

Con reconocimiento y celebrando los logros del equipo se genera el espíritu de cuerpo y la identidad del equipo. Como sucede en las familias, en los equipos la identidad y la historia se forja con las celebraciones.

Todos nosotros valoramos ser reconocidos: es la esencia del ser humano y lo que da energía para comprometerse. De hecho, la falta de reconocimiento es una de las grandes trabas y afecta el compromiso. Por lo tanto la recomendación es la siguiente: reforzá siempre positivamente a las personas (individualmente) y al equipo en su conjunto. Buscá situaciones para celebrar: la alegría, el aplauso, el pequeño regalito, siempre suman.

Después de este rápido recorrido por los elementos clave de un buen líder, te toca a vos preguntarte cómo estás en cada una de éstas dimensiones y en qué podrías mejorar.

La buena noticia: a liderar se aprende. Los buenos líderes no solo nacen sino que, también, se construyen.

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