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PARA TURISMO RESPONSABLE

Atardeceres únicos que se reflejan en el agua, animales y aves silvestres. En invierno, el plan es visitar los Esteros del Iberá, la meca del ecoturismo y el contacto con la naturaleza.

Uno de los humedales más grandes del mundo, hogar de los ciervos de los pantanos, carpinchos, corzuelas, monos aulladores, lobitos de río, de dos especies de yacarés y de más de 350 especies de aves, es uno de los destinos más impactantes para el ecoturismo en Argentina. Los esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes, son sinónimo de fauna y flora silvestre, de atardeceres mágicos y paseos en lancha o canoa con botador.

Reencontrarse
con la naturaleza

La naturaleza de Argentina es deslumbrante. Para disfrutarla, el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación lanzó La Ruta Natural, un programa que invita a viajar por nuestro país para descubrir lugares, paisajes y vivir experiencias únicas. La Ruta del Iberá es una de las 17 grandes rutas naturales y ocho circuitos temáticos que forman parte del programa.

El agua que destella
en el horizonte

En guaraní, “Iberá” quiere decir agua que brilla. Los esteros son un paraíso natural, un humedal de alrededor de doce mil kilómetros cuadrados.

Por eso, visitarlos es conectar con el agua: navegar en lancha, canoa a botador (la forma tradicional de trasladarse en la zona) o kayak descubriendo aves y otros animales a cada paso y ver el sol caer en un horizonte brillante repleto de camalotes y plantas de río. Incluso se puede embarcar de noche con una linterna a mano en busca de yacarés. Es también conocer las tradiciones de su gente y vivir la calma de los pueblos que enmarcan el Parque y que son los portales de acceso.

Tierra de animales

Uno de los principales motivos para visitar Iberá es su fauna. Gracias a la protección, que comenzó en la década del 80, la población de animales creció, y hoy es uno de los mejores destinos de Argentina y Sudamérica para ver fauna silvestre de cerca. Más de 350 especies de aves viven en la región, por eso esta ruta es ideal para descansar y, con paciencia y binoculares, ver las aves más maravillosas del país.

Portal Laguna Iberá

(Colonia Carlos Pellegrini – Mercedes)

Es el más conocido y cuenta con una amplia oferta de servicios. A 120 km de Mercedes, el portal está ubicado en el ingreso a Colonia Carlos Pellegrini, un pequeño pueblo a orillas de la Laguna Iberá (desde donde parten las excursiones). Algunas de las actividades que se destacan son los paseos en kayak, canoa con botador o lancha, el senderismo en busca de monos y aves, las cabalgatas, y los safaris nocturnos en busca de yacarés bajo un cielo estrellado. Además, hay talleres para aprender a bailar chamamé o hacer artesanías locales. Colonia Carlos Pellegrini es un gran destino para el relax ya que tiene campings de primer nivel y hosterías, posadas y lodges con todas las comodidades. Hay lugares para comer y proveedurías, así como talleres de artesanos y puestos tradicionales.

Portal Carambola

(Concepción del Yaguareté Corá)

Es la puerta de entrada a la región oeste de los esteros, ideal para los que llegan desde ciudades como Corrientes o Resistencia. Se accede desde Concepción del Yaguareté Corá, un pueblo histórico fundado hace más de 200 años que fue testigo del paso de Manuel Belgrano en 1810, y aún conserva sus casas coloniales con grandes galerías. Para acceder al portal desde Concepción, hay que recorrer 27 km de ripio y tierra en vehículos altos (en época de lluvias intensas, con 4x4). Cuenta con un centro de interpretación, un camping con quinchos y fogones (aunque no hay agua potable ni proveeduría) y los lugareños, que conocen la tierra como nadie, ofrecen paseos en canoa a botador, o tirada por caballos y comidas típicas correntinas. Una experiencia original propia de la zona: el nado a caballo.

Portal San Nicolás

(San Miguel)

Enormes pastizales altos y senderos para recorrer a pie o en bicicleta. El Portal San Nicolás es ideal para los avistadores de aves: es uno de los mejores lugares para ver especialidades del pastizal como el yetapá de collar o la monjita dominica. Es otro de los portales del oeste del Iberá, y se accede desde Corrientes luego de 150 km de asfalto y 28 km de ripio que sólo se pueden atravesar en 4x4. El portal cuenta con camping con todos los servicios y, además de los dos senderos, hay uno vehicular para acceder al puerto, desde donde parten las excursiones lacustres en canoa a botador o en kayak. En San Miguel o en Loreto (a 40 kilómetros) se puede almorzar y encontrar alojamiento.

El Portal Cambyretá

(Ituzaingó y Posadas)

Una invitación a disfrutar de la calma de los esteros. El portal Cambyretá es uno de los preferidos de los observadores de aves y de fauna en general. Se accede desde Ituzaingó después de 15 km de asfalto y 29 km de caminos de ripio y arena que se transitan en 4x4. Cuenta con un Camping con agua potable, quinchos con fogones y baños con ducha con agua caliente. No hay proveeduría, pero Ituzaingó tiene una variada oferta gastronómica, casas de comida para llevar y alojamiento. Sus senderos se pueden recorrer a pie, en mountain bike o en vehículo. Se recomienda ingresar con guías habilitados.

Portal San Antonio

(Loreto)

Se encuentra en el oeste de los esteros, a 180 km de asfalto desde Corrientes y a 5 km de ripio en buen estado desde el pueblo de Loreto, famoso por su impronta jesuítica. Aunque el portal aún está en desarrollo, el pueblo cuenta con un centro de interpretación de la tradición jesuítica y ofrece excursiones a los portales cercanos. Además, muy cerca hay varios emprendimientos ecoturísticos privados que ofrecen alojamiento y excursiones.

Portal Galarza, Uguay
y Río Corriente:

Aunque el acceso público y la oferta de servicios aún está en desarrollo, hay prestadores privados que ofrecen alojamiento ecoturístico o en estancias y excursiones, incluyendo avistaje de aves y fauna, caminatas por los pastizales, navegación nocturna y cabalgatas. En el río Corriente es posible practicar buceo y snorkel de agua dulce.

Parque Nacional Mburucuyá

(Mburucuyá)

Mezcla de esteros, bosque chaqueño, selva paranaense y espinal, este Parque Nacional, muy cerca del Iberá, es una visita obligada. Se accede por un camino de tierra de 25km que lo une con la ciudad de Mburucuyá. Cuenta con tres senderos ideales para los observadores de aves y fauna y un área de acampe sin proveeduría. También se puede visitar la casa museo que perteneció a la familia Pedersen, que decidió donarla a la Administración de Parques Nacionales para su preservación.

Cultura y gastronomía litoraleña

La cultura local emerge a cada paso, en los pueblos como Concepción del Yaguareté Corá, Loreto -con su legado jesuítico- o Mburucuyá -donde se lleva a cabo el Festival Nacional del Auténtico Chamamé Tradicional-, pero además, algunas iniciativas como Artesanos del Iberá y Cocineros del Iberá invitan a vivir la zona como un local. Hay varios museos y centros de interpretación para visitar.

Es importante consultar los requisitos para viajar en la web del Ministerio de Turismo y Deportes.
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Fotografía: Emilio White, Matías Rebak, Matías Romano, Sebastián Preisz, Darío Podestá, Xavi Martín, Sofía López Mañán, Fundación Rewilding Argentina. Gentileza del Ministerio de Turismo y Deportes / INPROTUR.

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