Conocé las playas de Pipa

El combo playa + acantilados la rompe en la costa de Pipa
El combo playa + acantilados la rompe en la costa de Pipa
Playas con delfines, olas para surfear y atardeceresúnicos en el pueblo costero que tiene de todo paraofrecerte, en un ambiente natural, moderno y relajado.
Carolina Cattáneo
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27 de febrero de 2015  • 00:00

En el bellísimo nordeste brasileño, 85 kilómetros al sur de la capital delestado de Río Grande do Norte, hay un pequeño pueblo que es un paraíso de cuatro letras. Se escribe así: Pipa. Para llegar, tenés que tomar la BR 101 desde el aeropuerto internacional de Natal y, de camino, mientrasvas en el bus o en el tránsfer, podés ir tirando las obligaciones por la ventanilla. Andá liviana; para pasarla bien en Pipa, solo te hacen falta el traje de baño, las ojotas y el protector solar. Lo demás estará en tu capacidad de entregarte a todo lo que el lugar tiene de bueno y de bello para ofrecerte. ¿Todo qué? Al menos cuatro playas a las que, si querés, podés llegar caminando desde el centro del pueblo o te podés tomar las vans públicas que pasan a cada rato por la rua principal por menos de R$ 3. Cada playa es bien distinta de la otra. Las hay con acantilados, con piedras enormes o con piscinas naturales; con gente, sin gente; con delfines (¡sí, delfines!); con olas, sin olas, con barcitos y sin ellos. El pueblo, de unos 5000 habitantes, todavía respira al ritmo de la villa de pescadores que supo ser hasta bien entrados los años 80: despierta al amanecer, a la siesta respeta el descanso y cerca de las 17.30, cuando empieza a caer el sol, se encienden sus callecitas de adoquín que suben y bajan, en las que te podés pasar horas entrando y saliendo de sus galerías de arte, sus tiendas de ropa –no te pierdas La Plage y su vidriera con vestidos lindísimos– o sus negocios de artesanías locales. "Fica a vontade", vas a oír de una voz amable toda vez que entres a un negocio. Su gente se mueve sin apuro y va siempre relajada, como si viviera unas vacaciones eternas. Sobre Avenida de los Golfinhos, lacalle principal, se mezclan la sofisticación de los restaurantes de cocina internacional con sitios como Dona Branca, versión nordestina de nuestros tenedores libres donde podés probar platos típicos mientras disfrutás de una hermosa vista al mar. Las crêperies se alternan con los supermercados, y las heladerías familiares con los bares para los más jóvenes, donde se oyen todos los idiomas que se te ocurran. Lo chic y moderno con el color local acá dan una fusión perfecta. Cualquiera que sea el plan en el que decidas ir (con amigas, con marido e hijos, estrenando pareja o de festejo por tus diez años de noviazgo), te vas a sentir cómoda, porque Pipa da para todo. Y todo el año: su temperatura promedio anual es de 28 grados, con 300 días de sol. Ah, sí, y el agua del mar siempre está cerca de los 27 grados. ¿Alguien dijo Paraíso?

Las playas

- Playa del Centro. Es la que eligen los lugareños, y está siempre (demasiado) concurrida. La ventaja es que tiene cerca muchos restaurantes y que está a pocos pasos de la mayoría de los hospedajes.

- Praia do Amor. Es el enclave surf de Pipa. Llegás a pie bordeando el mar desde la Playa del Centro, unos 500 metros hacia el sur, o podés ir por la Avenida dos Golfinhos y doblar en la rua Praia do Amor. Sobre la arena tiene unas inmensas piedras negras que convierten esa porción de la costa en un paisaje único. Lo mejor son las piscinas naturales que se forman entre las rocas cuando la marea está baja. Si vas, no te pierdas la oportunidad de tomar prestado un libro y leer al sol en la Biblioteca da Praia, una biblioteca con techo de hojas de palma y cientos de títulos a pocos metros del agua. Un búho gigante de madera resume el espíritu del lugar con una talla en la que se lee: " Vivo esse momento a cada instante da minha vida. Sou filho creador o meu camino e a liberdade. Paz".

¿Te olvidaste el libro en el hotel? No te preocupes, en la playa hay biblioteca propia
¿Te olvidaste el libro en el hotel? No te preocupes, en la playa hay biblioteca propia

- Baia dos Golfinhos. De todas, es la mejor playa para nadar, porque el agua es más bien calma y se siente más calentita que en el resto. Pero su hit son sus "habitantes": cuando menos te lo imaginás, podés estar haciendo la plancha y que a tu lado pase nadando un grupo de delfines. Muchos turistas los filman, pero si no te da para tanto, también los podés ver fácilmente desde la costa mientras tomás una caipirinha debajo de una sombrilla. A Baia Dos Golfinhos solo podés llegar caminando por la costa desde la playa del centro; antes de salir, procurate un tupper con tu vianda y andá al baño, porque ahí no hay ningún tipo de infraestructura, apenas algunos puestitos donde venden jugos de frutas o cervezas. No temas: están siempre he-la-das.

- Praia do Madeiro. Toda la exuberancia y la belleza de la mata atlántica podés disfrutarla en esta playa muy ondera, donde además hay actividades para todos los gustos: alquilan reposeras para las que adoran lagartear durante horas (ojo, el sol es muy, muy fuerte) y también alquilan kayaks y tablas para los que tienen ganas de activar el cuerpo. Ahí, además, hay una oferta amplia de escuelas de surf. En Madeiro te podés olvidar del tupper: a lo largo de casi toda su extensión se enfilan pequeños restaurantes de playa donde podés comer, por ejemplo, camarones al óleo acompañados de una Skol bien fría. Para llegar caminando desde el centro es un poco más lejos, así que si no te gusta caminar, podés tomar un taxi o una van pública. Eso sí: preparate, porque para acceder y para salir de la playa vas a tener que superar la prueba de varios (cientos) escaloncitos.

PASEOS

Para tener estupendas vistas de altura de las playas (podés ver delfines o tortugas llegando a la costa), hacer un poco de trekking y sumergirte en la selva por un rato, podés hacer un recorrido por algunas de las trilhas de la reserva Santuário Ecológico a pocos kilómetros del pueblo (R$ 10 por persona). También cerca de Pipa, Tibau do Sul tiene igualmente una playa divina al lado de la Lagoa de Guaraíras. Si te la bancás, podés llegar a pie por la costa; son algunas horas de caminata, pero valen la pena, porque en el trayecto vas a pasar por playas solitarias con bellísimos paisajes. Cuando llegues, podés almorzar un caldo de peixe (unos R$ 10) en una barraca y, antes de que anochezca, ver la puesta del sol. Lo podés hacer en la crepería Pôr do Sol e Algo Mais, mientras comés un panqueque y te tomás un café (desde R$ 35). Para conocer más a fondo el litoral y sus manglares, las agencias de turismo ofrecen paseos en catamarán, en lancha y travesías en buggy, un clásico de la región.

QUÉ COMER

Aprovechá la oferta de barcitos y restoranes para degustar la gastronomía nordestina
Aprovechá la oferta de barcitos y restoranes para degustar la gastronomía nordestina

Si querés hacer una inmersión culinaria con platos típicos, te recomendamos: moqueca de peixe (infar-tan-te, alrededor de R$ 50), feijoada (al estilo nordestino), carne de sol (R$ 43), picanha (R$ 43, corte más tierno que otras carnes vacunas de la región), macaxeira frita (deliciaaa, palitos de mandioca frita ideales como snack o como entrada), el consagradísimo camarão alho e óleo (camarones con ajo y aceite desde R$ 35, para dos), castañas de cajú azucaradas, un delirio de ricas, y açaí (bebida a base del jugo de una fruta). Tené en cuenta que las porciones, en general, suelen ser grandes y podés compartirlas.

data útil

Los animales salvajes son habitantes del pueblo
Los animales salvajes son habitantes del pueblo

#1: La web www.pipa.com.br tiene mucha información que te va a servir antes de viajar. Hay buena data de hospedajes, paseos, taxis, restaurantes y todo tipo de servicios.

#2: Apenas llegues a Pipa, pedí en tu hotel o en algún comercio la tabla de mareas. Para ir a Baia Dos Golfinhos, por ejemplo, tenés que planificar los horarios, porque si te agarra la marea alta en la playa, te va a resultar muy difícil salir. Y si vas a la hora en que la marea está alta, no vas a poder acceder a la playa.

#3: Si sos de las que van por la vida cuidando el liso perfecto del pelo, llevá con vos siempre un impermeable con capucha. Cuando menos lo esperás, puede caer un chaparrón pasajero que te arruine el look. Pero más que impermeable, el consejo sería: relajate.

#4: Hay cajero, casas de cambio –100 pesos son algo más de 30 reales– y de alquiler de autos.

Movete, chiquita: Forró + Capoeira

El forró es uno de los ritmos más populares del nordeste de Brasil y también una danza muy, muy sensual. Si te animás al cuerpo a cuerpo con algún brasileño que te haga girar como un trompo, los domingos podés ir al bar Ágora ( Baia dos Golfinhos 795). Además, prestá atención porque puede ocurrir que en la plaza de Pipa, por la noche, puedas ver una auténtica ronda de capoeira. En Pipa hay un centro cultural destinado a esta disciplina. Más info: www.raizesdobrasil.com.br.

Dónde dormir

Pousada Tartaruga: queda a 80 metros del centro de Pipa y a 60 metros del primer acceso a la playa. Sale unos $930 la doble matrimonial con desayuno.

Más info: www.pousadatartaruga.com.br.

Marina Resort 3*: a 7 km de Pipa. Desde $ 565 por persona por noche. Un paquete por Tije Travel de 8 días/7 noches, aéreos con Gol + traslados de llegada y salida + 7 noches de alojamiento en la Pousada Alto Da Praia + desayunos + Asistencia al viajero, $ 14605 con salida el 21/02/2015. .

Más info: www.tije.travel.com, info@tije.travel.com o 5272 8453.

Cómo llegar

Tenés que ir en avión hasta Natal (desde $ 7560) o hasta Joao Pessoa (desde $ 7298) y luego tomar un bus o un transfer hasta Pipa. Un taxi, que podés contratar antes de salir, entre Natal y Pipa cuesta alrededor de $ 600.

¿Conocés Pipa? Tabién te mostramos otros viajes por Valle de Uco (Mendoza) , República Dominicana y la ruta de la música en Miami .

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