Cuál es la diferencia entre emprendedores y empresarios

Pensá como emprensario, no solo como emprendedor.
Pensá como emprensario, no solo como emprendedor.
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12 de agosto de 2019  • 11:22

¿ Soy emprendedora ? ¿O soy empresaria? ¿Cómo me defino? ¿Y cuál es la diferencia? Jonatan Loidi, consultor y conferencista internacional especializado en el mundo emprendedor y de PyMEs, nos lo responde en esta columna especial. Tomá nota y pensá cómo te ves con tu proyecto profesional.

"Seguramente todos ustedes conozcan al mítico Walt Disney. Quienes lo conocieron lo describen como un loco creativo, inquieto, innovador, ansioso, visionario y un sinfín de adjetivos que no hacen mas que mostrar lo que, en hechos, él supo llevar adelante con un sinfín de emprendimientos y maravillosas creaciones que todos hemos disfrutado y compartido.

Walt es uno de esos personajes venerados dentro del mundo emprendedor. Básicamente porque cumple con las aptitudes y el éxito con el que sueña cualquier emprendedor.

Lo que pocos saben, es que Walt era pésimo con los números, en realidad no le interesaban. Tampoco se preocupaba mucho por lo que hoy conocemos como Management. Su foco estaba en crear y llevar adelante sus visiones.

Pocos de ustedes conocen al otro Disney. Se llamaba Roy y era la versión opuesta de su hermano. Él era cauto, conservador, ordenado y disfrutaba de administrar los cientos de negocios que su hermano había impulsado.

Ser emprendedor no es sinónimo de empresario. En realidad podríamos decir que son dos cosas distintas. Muchas veces van de la mano, pero muchísimas otras esta dualidad no se ve plasmada en una misma persona y se transforman en la principal causa de fracaso (7 de cada 10 emprendimientos no superan el año de vida).

¿Cómo son los emprendedores?

En principio son personas ansiosas, proactivas, optimistas, no miden el riesgo de sus decisiones y les gusta justificar sus actos en una visión de presente y no de futuro. El vivir el hoy justifica cualquier acción. Son visionarios, o al menos eso creen. Suelen pensar que lo más importante para poder llevar adelante un negocio es la idea. Todo lo demás pereciera que se acomoda solo.

El empuje es su característica mas destacada. No tienen miedo al fracaso y si por alguna razón se enfrentan a él podrán sobrepasarlo sin demasiados problemas.

¿Y el empresario?

Siempre recordare mi primera vez ante un CEO. Esta persona era el responsable máximo de una de las mayores empresas del mundo en Argentina. La empresa que él lideraba no era una creación suya. En realidad nunca había emprendido nada por su cuenta. Desde el inicio de su carrera se había desarrollado adentro de grandes corporaciones.

Si tuviera que describirlo diría que era: cauto, sumamente tranquilo, tanto que esa tranquilidad se trasmitía al ambiente. Era analítico y tenían una gran capacidad de reacción ante la adversidad. Siempre media el impacto de cualquier decisión. Se obsesionaba por intentar predecir el impacto de las acciones presentes en el futuro. Amante de los indicadores, sabía que su función no era ser operativo, si no lograr que otros lo sean por él, reportando información para la correcta toma de decisiones.

Como habrán podido ver, ser emprendedor no necesariamente significa que algún día podrás ser empresarios. ¿Es esto un defecto? ¿Debemos buscar personas con ambos perfiles? ¿Existen?

Mi madre siempre me decía que en la vida el secreto pasa por poder descubrir en que uno es realmente bueno, cuál es su habilidad, qué es lo que realmente a uno lo hace feliz. Si lo encuentras, me decía, dedícate con fuerza a desarrollarlo.

Si aplicamos esto a las empresas, el secreto de un buen emprendedor pasa por focalizarse en sus habilidades, dedicarse a eso que realmente sabe hacer y rodearse de capital humano que sea bueno en lo que no lo es.

Cada día que me involucro más con el mundo de los negocios me convenzo que no existe una fórmula del éxito. Una empresa es un conjunto de factores sumamente complejos y variables.

La cuestión no es emprendedores versus empresarios, sino mas bien, emprendedores y empresarios. Y que juntos puedan lograr lo que Walt y Roy lograron con una de las organizaciones más grandes y prestigiosas de la historia.

El caso de las PyMEs

¿Y las PyMEs? Ser pequeño o mediano empresario es toda una aventura y el mayor desafío siempre esta en lograr ser empresarios, no siempre lo son. Aguerridos y en muchos casos obsesivos, los gerentes de las PyMEs suelen estar en todo, de lo más mínimo a lo más importante. Ya superaron la etapa emprendedora y se dan cuenta que ahora la película es distinta. Entonces ¿cuál es el mayor desafío de un PyME? Los resumiré en 2:

Aprender a delegar: para hacerlo es fundamental asumir que con el crecimiento uno se vuelve un poco más ineficiente, pero es parte del crecimiento. Delegar también implica asumir que el otro se puede equivocar y hay que dedicar tiempo a enseñar. Esto también lo obliga a ser menos informal y a empezar a tener una estructura.

Alejarse de las operaciones: es vital que el empresario se aleje de las operaciones y las pueda delegar en gerentes. Esto le permitirá ocupar un lugar crítico, el de la estrategia. Sin estrategia no hay rumbo y sin rumbo no hay organización. Si está 100% en las operaciones no podrá ocuparse de la estrategia y esto es lo que más puede poner en riesgo a su empresa.

Para resumir todo lo visto en este artículo, es importante entender que EMPRESARIO es un título que es fácil de adquirir pero difícil de revalidar. Según mi experiencia un emprendedor se recibe de empresario cuando logra irse de su empresa y que la misma siga funcionando y en muchos casos mejor que antes.

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