Cuestionario Sehinkman: Eleonora Wexler

Diego Sehinkman
(0)
4 de noviembre de 2018  

La actriz, una de las protagonistas de 100 días para enamorarse, enfrenta en esta oportunidad las preguntas del periodista y psicólogo. Se admite obsesiva, la avergüenza olvidar algunos nombres y quiere hacer algo por los animales

-Si la personalidad fueracomo una aplicación de celular y uno pudiera actualizarse, ¿qué mejoras vendrían en una nueva versión de Eleonora Wexler?

-Tengo mucha intensidad en mis emociones, por ejemplo en el trabajo. Por un lado, la intensidad es buena, pero por otro hace que todo se me vaya ahí. Puedo llegar a ponerme muy obse, demasiado exigente. También soy intensa con los afectos; mis amigos algunas veces me lo hacen notar. Y, aunque con los años lo fui aprendiendo y trabajando, mi actualización debería venir más liviana.

-Ejercicio de poder real: si te nombraran ministra o secretaria de algún área, ¿cuál sería el primer cambio concreto y posible que implementarías?

-Medio ambiente y maltrato animal es para mí algo muy trascendente. Un ejemplo: lo que pasó con el zoológico es una vergüenza, una aberración. Los animales muriéndose. ¿No lo iban a cerrar y los iban a trasladar? Otro tema es la tracción a sangre. Habían dicho que iban a hacer unos carritos para que los cartoneros pudieran hacer su trabajo sin utilizar al animal. No sucedió. A los caballos los dejan morir. En Entre Ríos, hicieron una matanza de perros, los colgaron en los árboles. La crueldad del ser humano a veces me apabulla. Yo pongo mi granito de arena colaborando con refugios.

-Completá la oración: "Dentro de un grupo –laboral o social–, mi rol suele ser el de…

-... la que va para delante. Una vez que estoy en un grupo le pongo todo, entonces soy una ardua trabajadora para que eso funcione.

-"¡Era por abajo, Palacio!": Si pudieras volver atrás un momento de tu vida, una jugada en la que erraste la decisión, ¿cuál sería y cómo deberías haber definido?

-Todas las jugadas en las que me equivoqué me hicieron aprender y me hicieron crecer. No siempre acerté en mis decisiones y me encanta no haberlo hecho porque de eso se trata también.

-¿Por qué creés que te contratan?

-Porque soy profesional y efectiva. Así como soy obsesiva, también creo que genero buen ambiente para trabajar. Me considero buena persona y buena compañera de trabajo. Me gusta que cada uno pueda lucirse, no solo los compañeros actores, sino cada uno en su área. Se podría decir que lo mío son los personajes intensos. Sarah Kay mucho no me va.

-Un papelón inolvidable:

-Me equivoco los nombres. Mi primo se había casado y cuando fui a saludar a su flamante mujer, la llamé por el nombre de la novia anterior.

-Escribile una breve carta a tu ego. Contale qué pensás del tamaño que desarrolló (o no desarrolló). Indicale qué esperás de él.

-"Querido ego: algunas veces te quiero y otras no te quiero nada, por ejemplo cuando no me dejás crecer. Hay momentos en los que no sos un buen amigo, por eso con el tiempo aprendí que tengo que dejarte de lado. En cambio me gusta cuando vamos juntos de la mano y vos no te ponés ni a juzgar ni a querer cosas que no me ayudan a evolucionar".

-Buscá una foto tuya de la infancia. Con tu experiencia actual, ¿qué consejo le darías a esa pequeña Eleonora de la imagen?

-Que siga viviendo con alegría, esperanzada, que crea en el amor y en su intuición. Eso sí: "Eleonora, hablá menos y escuchá más. Escuchá y callate la boca".

-Un recital o concierto inolvidable:

-No soy chica de recitales, no me gustan, pero hay uno que me impactó: Zas, en el Luna Park. Yo era muy chica, tenía 12 y me acompañó mi papá. Recuerdo estar ahí, con todos chicos más grandes, me encantó. Recuerdo otro de Elton John que me gustó mucho y hace unos dos años fui al Colón a ver a (Branford) Marsalis, que fue genial.

- Un momento de felicidad inolvidable:

-Por supuesto, el nacimiento de mi hija. También los viajes. Viajar trabajando es uno de los placeres más grandes. Uno de los más bonitos fue en 2003, con La hija del aire, una obra que había hecho en el Teatro San Martín. Al viaje llevé a mi hija con ocho meses y a mi madre. Estuve 25 días haciendo la obra con ellas, de un lado para otro, paseando por España y trabajando. Ese fue un momento de felicidad plena.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.