Deco: una casa con estilo descontracturado

En la mesa ratona apoyan libros de gran formato. Uno de ellos, una joya de la arquitectura japonesa: la obra completa del gran Tadao Ando. También hay grandes latas antiguas con fotos familiares
En la mesa ratona apoyan libros de gran formato. Uno de ellos, una joya de la arquitectura japonesa: la obra completa del gran Tadao Ando. También hay grandes latas antiguas con fotos familiares Crédito: Magalí Saberian. Producción de Florencia Vicente Lago
Visitamos la casa de la diseñadora Verónica de Miero en pleno Palermo Hollywood. De estilo ecléctico y descontracturado, demuestra que el reciclaje puede ser súper canchero.
Carolina Cattáneo
(0)
27 de noviembre de 2014  • 00:01

Desniveles por aquí y por allá, mesas larguísimas, plantas por doquier, mapas, discos, teteras, fotos en latas, ventanas y más ventanas. Los objetos y su disposición en la casa de Verónica de Miero, la creadora y dueña de la marca Seco, hablan de ella, del momento que vive con su pareja desde hace 14 años, el arquitecto Jorge Mazzinghi (Jachi), y del latido de ese hogar que habitan desde marzo junto con sus hijos, Antonio y Alberta. Un hogar que pensaron como un espacio de encuentro.

LIVING COMEDOR

Las lámparas cónicas de tela las mandó a hacer Vero en L''Ago y las persianas son de Riel Americano.
Las lámparas cónicas de tela las mandó a hacer Vero en L''Ago y las persianas son de Riel Americano. Crédito: Magalí Saberian. Producción de Florencia Vicente Lago

Es el ambiente al que le dedicaron más metros. Es el punto de reunión con la familia y los amigos, pero también es el del descanso y la lectura. El de la música y los domingos de fiaca, que puede transcurrir en el inmenso sofá blanco de Gabriel del Campo ($12.000) que mide ¡4 metros de largo! Lo acompañan otros cinco sillones de estilos dispares: con capitoné o nórdicos, que conviven en una armoniosa mezcla.

Los cuadros de arriba de los discos son pósters que compraron en las calles de Berlín y mandaron a enmarcar
Los cuadros de arriba de los discos son pósters que compraron en las calles de Berlín y mandaron a enmarcar Crédito: Magalí Saberian. Producción de Florencia Vicente Lago

El comedor en desnivel y sin divisiones, con una mesa eterna para 16 personas y las varias sillas coloradas con ruedas de los años 70 de Interieur Forma, da fe de que los De Miero-Mazzinghi son grandes anfitriones.

Cocina y comedor diario

Las sillas eran de a casa de Ema, antigua dueña del local de Seco. Sobre la mesa y la silla, un camino y delantal con volados de Ketha ($320 y $420)
Las sillas eran de a casa de Ema, antigua dueña del local de Seco. Sobre la mesa y la silla, un camino y delantal con volados de Ketha ($320 y $420) Crédito: Magalí Saberian. Producción de Florencia Vicente Lago

La luz que entra por la cocina y el comedor diario es una bendición, y es allí donde Vero aplica lo que aprendió durante los dos años que estudió Gastronomía. Mientras cocina, mira por la ventana el primer nivel del patio y disfruta de las santas Ritas que le compró a Silveiro, el florista del barrio. Los azulejos blancos, la vajilla en exposición, la mesada que perteneció a un restaurante y la cocina industrial le dan al ambiente un aire de trastienda de cafetería o bar, lugares que Vero y Jachi adoran y que frecuentan en todo rato libre que les queda. "Hacemos mucho en casa y tratamos de delegar lo menos posible", cuenta Vero, y dice que disfruta estar fuera por trabajo y volver a casa a las cinco para estar con los chicos. El día termina en la cocina, religiosamente, con un té sobre esa mesa comprada en el local Lo de Pili, en el Mercado de las Pulgas.

El cuarto principal

Para la pared de la cabecera eligieron un vinilo que emula el respaldo. Los almohadones en pana azul son de Ketha ($360) y la lámpara sobre la mesa de luz es de Iluminación Agüero ($800). La banqueta la pagaron $400 en Lo de Pili, en el Mercado de Pulgas
Para la pared de la cabecera eligieron un vinilo que emula el respaldo. Los almohadones en pana azul son de Ketha ($360) y la lámpara sobre la mesa de luz es de Iluminación Agüero ($800). La banqueta la pagaron $400 en Lo de Pili, en el Mercado de Pulgas Crédito: Magalí Saberian. Producción de Florencia Vicente Lago

El dormitorio de Vero y Jachi, en suite, da a un patio interno desde donde pueden, por ejemplo, disfrutar la lluvia. A ella le gustan los días lluviosos para quedarse en casa, dormir siesta y descansar. Los días soleados, ese patio, al que además dan el cuarto de Alberta y el baño, es una enorme fuente de luz natural.

Hall de recepción y distribución

Nos encantó el detalle del techo empapelado. Ideal para darle un toque a algún hall o distribuidor. A la biblioteca la diseñaron pensando en que dejara pasar la luz, por eso no tiene espaldar. A la vez sirve de protección para los niños
Nos encantó el detalle del techo empapelado. Ideal para darle un toque a algún hall o distribuidor. A la biblioteca la diseñaron pensando en que dejara pasar la luz, por eso no tiene espaldar. A la vez sirve de protección para los niños Crédito: Magalí Saberian. Producción de Florencia Vicente Lago

En lo de Verónica de Miero no aplica aquello de "en casa de herrero, etcétera". Apenas se atraviesa su puerta, pintada de un rojo shocking, el hall de recepción exhibe no uno, sino dos percheros de hierro con productos de Seco. Allí Vero estaciona su bici, con la que va y viene al local de Armenia. El hall de distribución a los tres cuartos de la casa y a la escalera que sube al living y a la cocina lo aprovecharon para montar un escritorio que Vero comparte con Jachi y que usan, sobre todo, a la mañana, cuando la casa está tranquila e iluminada por la luz natural que entra por todos lados, o a la noche. "Somos bastante freelance", dice Vero, por eso es habitual que a veces la pareja se encuentre en casa en cualquier momento del día diseñando, contestando mails o dibujando.

UN PATIO EN TRES NIVELES

La familia, a pleno, disfruta de tomar la merienda en el patio. La mesa larga ($5999 aprox) y las banquetas son de Easy
La familia, a pleno, disfruta de tomar la merienda en el patio. La mesa larga ($5999 aprox) y las banquetas son de Easy Crédito: Magalí Saberian. Producción de Florencia Vicente Lago

El jardín no quedó ajeno al propósito de la casa de ser un lugar de encuentro, repleto de vida. En sus tres niveles se reparten un deck lleno de frutales, jazmines, santas Ritas y aromáticas; un "quincho" con asador donde Jachi despliega sus dotes de parrillero y hasta una pileta de concreto; y una terraza parquizada para descansar, merendar o jugar al sol. Sobrias pero de presencia contundente, las macetas de cemento con forma de paila del vivero El Botánico, de Pilar, fueron las elegidas para plantar las suculentas y los cactus. Para las aromáticas, en cambio, eligieron macetas de cerámica color terracota y las ubicaron prolijamente alineadas en distintos puntos.

El jardín, con un césped que parece una alfombra, tiene un sillón de hierro negro con un almohadón de tela vinílica a rayas y un juego de silloncitos vintage comprados en el mercado de pulgas. Lona y ojotas (Seco, $490 y $270)
El jardín, con un césped que parece una alfombra, tiene un sillón de hierro negro con un almohadón de tela vinílica a rayas y un juego de silloncitos vintage comprados en el mercado de pulgas. Lona y ojotas (Seco, $490 y $270) Crédito: Magalí Saberian. Producción de Florencia Vicente Lago

Poblado de romeros, lavandas, cítricos, equisetum, malvones, hierbabuenas y salvias, el espacio abierto de la casa fue el escenario de la primera gran celebración de la familia: los 40 años de Jachi, que incluyó hasta una barra de tragos.

¿Qué te pareció esta casa? También te mostramos las casas de una arquitecta y una diseñadora . Y te mostramos cómo organizar tu escritorio .

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.