Die Toten Hosen

Esta noche se presentan en Museum
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24 de marzo de 2000  

Campino incitando. Campino colgándose de un cable en su versión punk de El Hombre Araña. Campino escupiendo a su público y recibiendo de él similar afecto. La imagen en escena del cantante y líder indiscutido de los alemanes Die Toten Hosen es difícil que se le borre al que los haya visto alguna vez.

Esta noche, en Museum, los chicos de Düsseldorf tocarán por quinta vez en Buenos Aires. Su antecedente más inmediato, en mayo de 1997, dejó como saldo algo más que música. En las cercanías de La Rosa -boliche-galpón al que fueron a para- un grupo de skinheads esperaba a los seguidores de la banda y no precisamente para conversar. El encuentro derivó en una batalla campal de media hora, mientras en el interior del local los Hosen tocaban sin nigún problema.

En el coqueto Museum, lugar más asociado a la música electrónica, Campino y compañía van a mostrar su último álbum, Unsterblich, el mejor álbum de la banda después del fundamental Opium fürs Volk , que contenía el difundido Viva la revolution .

A 18 años de su formación, los Hosen recorrieron un largo camino, siempre apoyados en la firmeza de sus ideas y en el sonido punk rock que, con el tiempo, dejó su costado clásico para decantar en una fusión con un amplio abanico de sonidos.

Fanáticos del fútbol y del equipo alemán Fortuna Düsseldorf -llegaron a organizar un concierto para recaudar fondos y comprar jugadores-; trotskistas y observadores activos de la realidad alemana y europea, se mantuvieron todo este tiempo gracias a su discurso claro y directo.

Formados por Campino (voz) a la cabeza, Kuddel (guitarra), Andi (bajo), Breitt (guitarra) y Walli (batería), no tardaron mucho en ingresar en los primeros lugares del ranking alemán. Pero apenas en 1988 llegaría la consagración definitiva, con Hier kommt Alex .

Para la antología de la historia del rock, los teutones dejaron varias curiosidades, como un show durante el carnaval de Düsseldorf de 1996 que duró seis horas.

Pero también inscribieron su nombre entre las tragedias del rock. En 1997 tocaron en su ciudad natal para 60 mil personas y, en una avalancha, falleció una chica holandesa. La banda se tomó el resto del año y buena parte del 98 para replantear su carrera y, por suerte para sus fans, decidieron seguir en la ruta. El resultado del encierro es Unsterblich ( Inmortal ), primer álbum en estudio después de cuatro años.

Die Toten Hosen. Hoy, a las 22, en Museum, Perú 535. Entrada, $ 20. 4323-7200.

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