DJ en banda

Tras las exitosas incursiones de David Holmes y Paul Oakenfold en la pantalla grande, muchos hacen cola para salir de atrás de las bandejas y producir música de película
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23 de mayo de 2003  

No se trata de incitar al público a bailar frente a la pantalla. Tampoco de enloquecer las imágenes con la corrida vertiginosa de los beats. La incursión de los DJ en el mundo del cine tiene asidero en las metas personales más íntimas de estos superstars consagrados en los años 90. Y aunque la mayoría de las veces lleguen a cumplir el sueño de componer un track para una película o firmar una banda de sonido a través de la música electrónica, el disparador del desafío no es precisamente electrocutar un film.

Consolidada su reputación en las cabinas del mundo, y dedicándose con iguales aspiraciones de éxito a la producción de música, cada vez son más los DJ internacionales que miran con cariño la pantalla grande. Esta tendencia cotiza en alza y la última demostración está en el reciente debut de John Digweed con el soundtrack de Stark Raving Mad. Escrita y dirigida por Drew Daywalt y David Schneider, y protagonizada por el American Pie Seann William Scott, Un golpe a todo volumen (con este nombre se estrenó en países de habla hispana) cuenta la historia de un grupo de amigos que organizan una rave en una discoteca vecina a un banco que planean asaltar. El cómplice es uno solo: la música dance, inmejorable pantalla para cualquier ruido delictivo. Según Digweed, los directores resultaron ser dos fanáticos de su música y lo convocaron porque "querían que el largometraje tuviera la autenticidad y fluidez de un club". La banda de sonido -un CD doble editado a fines de marzo último- cuenta con temas producidos por Digweed y su entrañable compañero Nick Muir, entre otros elegidos de la escena global.

Ahora bien, el efervescente interés de los grandes DJ productores en el campo audiovisual (además de films, muchos hicieron desde publicidades y cortinas televisivas hasta soundtracks para videogames) sigue los pasos de sus experimentados colegas David Holmes, Paul Oakenfold o BT (Blade II, un ejemplo reciente). Lo de Holmes no fue de extrañar: su álbum debut (This film’s crap, let’s slash the seats) tiene una declarada relación con el cine: el corte No mans land lo escribió inspirado en En el nombre del padre y otro tema de ese disco fue incluido en la película The Game, protagonizada por Sean Penn y Michael Douglas. Sin embargo, ése sólo fue el comienzo de la relación entre el DJ y productor irlandés y el séptimo arte: se consagró con Ocean’s Eleven (ya había trabajado con el director Steven Soderbergh en Un romance peligroso) y dejó su última marca en la segunda parte del encuentro psíquico entre Robert De Niro y Billy Christal, Analízate.

"Es realmente una tarea muy difícil hacer una banda de sonido", admitió a Vía libre Paul Oakenfold, en su última visita al país, después de comentar el impacto que generó en Londres y en él mismo la brasileña Ciudad de Dios ("¡eso no es Hollywood!, es tremendamente realista"). El DJ más conocido del mundo vuelve al tema y mantiene un tono de advertencia con respecto a que cada vez más DJ quieran ponerse a trabajar en esto. "A muchos podrá gustarles la idea, pero no les va a ser fácil -vaticina-. Hay que conocer el guión, componer piezas y tener claro el concepto de música en vivo. Claro que es prestigioso para la carrera de cualquier DJ productor, pero hay que trabajar para lograrlo", remata, revelando que su sueño desde chico fue hacer películas. Autor del soundtrack de Swordfish, después de haberles puesto música a otros films como El planeta de los simios, Austin Powers 3 o la segunda parte de la esperada trilogía Matrix Reload (que se estrenó aquí ayer), Oakie no duda al elegir su mejor incursión en la pantalla grande: "Fue en Identidad desconocida (el film de Doug Liman protagonizado por Matt Damon) -revela-. Tuve que ponerle música a una escena en París que muestra una persecución de autos. Creo que el resultado fue ideal, porque me dejaron hacer lo que yo quería, ser creativo. Eso no suele suceder: habitualmente te piden la música como por encargo".

Después de que el grandote de Timo Maas se lamentara de no tener tiempo para debutar con una película de surfers que tenía previsto musicalizar ("no faltará oportunidad"), las declaraciones de la dupla londinense Layo & Bushwacka! dieron la vuelta al mundo. Sin propuestas en carpeta que justificaran sus dichos en medios especializados británicos, declararon abiertamente que después del éxito obtenido con sus últimos discos y su participación en el DVD que compila los cortos The Animatrix (el soundtrack se edita a principios de junio), ahora esperan ofertas de la industria cinematográfica. "No tiene por qué ser sí o sí de Hollywood -aclaró Layo Paskin-. Estamos interesados en el cine porque siempre nos pareció un lugar atractivo para hacer confluir la música con las imágenes. Nosotros somos productores de música -destaca-, y no exclusivamente de música para la pista de baile." Layo se confiesa tan apasionado de las películas que no puede elegir su favorita (ofrece pensar un podio de las 20 mejores si le damos unos días de plazo), confirma que afilar su carrera de productor es lo que más le importa y repite que aunque todavía no le dirá goodbye a las bandejas, tarde o temprano se retirará del mundo DJ para quedarse en el estudio. "Si pudiera volver atrás en el tiempo y elegir una película para hacer su banda de sonido, me quedaría con Ivans XTC (de Bernard Rose), pero no es así. Entonces, espero que podamos hacer un film fuertemente emocional, profundo."

Con este panorama planteado, y un claro futuro de crecimiento por venir, no sería de extrañar que pronto los buenos DJ pampeanos demuestren que tampoco se quedan atrás. Ganas no faltan. Zuker confesó: "Hacer una película es una de las cosas que me gustaría y todavía no llega". Hernán Cattáneo suma en el mismo sentido: "Tuve una propuesta que no pude aceptar porque en este momento el DJ ocupa la mayor parte de mi tiempo. Pero sé que no va a ser así toda la vida y... claro, me encantaría hacer la música para un film". Así que, ya saben, queridos realizadores locales, en este asunto, todo es nuevo bajo el sol.

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