Dueño y señor de la elegancia

Pionero de la alta costura argentina, Gino Bogani va por más y presenta su perfume
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27 de diciembre de 2009  

Nada de lugares oscuros ni salones cerrados. Para las fotos, Gino Bogani prefiere posar en un jardín con un magnífico rosedal de fondo. No es capricho: las flores estamparon más de un vestido diseñado por él, inspiraron colecciones enteras. Ahora están presentes en su último lanzamiento: un perfume con su nombre y apellido.

Admirado por diseñadores consagrados y por todo amateur del mundo de la moda, Bogani puso su firma a la alta costura del país, y marcó un antes y un después. Innovador, desestructuró los vestidos y se animó a jugar con los colores. Así, ganó seguidores en la Buenos Aires de 1960 -había comenzado en Mar del Plata- y fue generando su propia tendencia. Cuando el color ya estaba instalado, dio una vuelta más: optó por el marrón oscuro y el bordó, en impactante combinación con el violeta, el rosa shocking y el verde ácido. En el ambiente recuerdan sus desfiles como los más aplaudidos. En especial, dice, la presentación de la colección primavera-verano del ´71, en el hotel Alvear. Allí, en el salón Versailles, decorado con azaleas rosadas, se animó a las transparencias y los vestidos al bies y de pocas costuras, lo que le llevaba horas de trabajo sobre los maniquíes.

Modificó la agenda de los desfiles, que solían organizarse pasado el mediodía, con prensa y clientes, en la maison de cada diseñador. "Yo quería que también vinieran hombres, porque la actitud de la mujer es diferente ante la mirada masculina, y empecé a organizarlos al atardecer. Además, invitaba a artistas plásticos, escritores y periodistas importantes. No sólo quería dar un mensaje de moda, sino cultural", dice.

Otra forma de vestir

"Me involucré totalmente porque tenía una idea clara de lo que quería. El perfume es una forma de vestir y de identificar. Trabajamos tres años en este proyecto: con el frasco, el packaging y para dar con las notas justas. Me convocó la gente de Cannon (responsables de la fragancia). David Sutton y su familia fueron maravillosos conmigo; me sentí muy mimado."

Notas florales

De composición floral, a partir de aceites esenciales de jazmín, ylang, azahar y rosas de Alejandría. Notas de cabeza: frutas, cítricos y aldehídos. Cuerpo: jazmín, muguet, lavanda, tuberosa, notas verdes, rosas de Alejandría, flor de azahar. Base: maderas y almizcles: vetiver, cedro, bálsamo, caramelo y vainilla.

Obras de arte

"Trabajo mucho con la materia prima, que me estimula, y a partir de eso hago un vestido. Me inspiran todas las manifestaciones culturales. En mis colecciones hubo vestidos creados a partir de obras de arte. Como los desfiles en el Museo de Arte Moderno, donde primero se proyectaba un cuadro y luego la modelo parecía salir de la pintura."

Sello personal

"Mis vestidos son muy femeninos, dan un halo de misterio y fascinación a la mujer. Se puede imprimir originalidad a una colección con dos o tres vestidos de pasarela; pero siempre pienso que el vestido tiene que favorecer, que la mujer debe sentirse cómoda y poder usarlo. Enriquecí el tailleur, lo hice más divertido uniendo texturas, coloridos, composés y mezclas de tela. Usé arpillera, encaje, rafia, plástico. Hice de todo."

¿Cómo es la mujer que usa un Bogani?

"Me gusta hacer vestidos para todas, pero hay una condición que necesito: la actitud. Me acuerdo de Fifa Atucha, que empezó a hacerse vestidos conmigo cuando yo tenía 17 años. Ella me impulsó a abrir mi boutique. Siempre tuve la suerte de conocer mujeres con actitud. Trato de cuidarlas, de aconsejarlas en lo que les conviene o no mostrar."

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