El búnker creativo de Metegol

Fuente: Brando
Sobre la calle Artilleros, en el bajo de Belgrano y a metros del Barrio Chino, funciona la productora donde se hizo el largometraje 3D.
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17 de julio de 2013  • 11:22

Los primeros pasos del proyecto: Un cuento, el entusiasmo de Campanella y el nacimiento del equipo. Génesis de una idea.

Fines de 2006

Gastón Gorali, un productor que había hecho casi toda su carrera en publicidad, se cruza con una historia que lo atrapa. Es Memorias de un wing derecho, un cuento corto de Roberto Fontanarrosa, de menos de 1.700 palabras, apenas un par de carillas. Suficientes, sin embargo, para que Gastón intuya que ahí hay algo. Lo llama a Fontanarrosa y le compra los derechos para hacer una película.

Principios de 2008

"Tengo una idea que te quiero contar", eso dice el mail que Gorali le manda a Juan José Campanella. No son amigos, ni siquiera se conocen en persona; apenas hablaron un par de años antes, cuando Gastón lo contactó para que dirigiese unos comerciales de Coca-Cola, un trabajo que no prosperó. Gorali igual cree que Campanella es la persona indicada para su proyecto. Algo llama la atención del director, que accede a juntarse. El problema es que su agenda viene muy cargada. Campanella le propone una cita recién para dentro de cinco meses. Se encontrarían para almorzar en La Dorita, la parrilla de Palermo.

Mediados de 2008

A la hora y el día señalados, Gorali llega a La Dorita. Y, sí, ahí está Campanella. Sin perder el tiempo, Gorali le cuenta la idea al director. Quiere hacer una película de animación en 3D basada en un cuento corto de Fontanarrosa y que él sea el guiónista. Campanella escucha en silencio y, antes de que pasen cinco minutos, se para para ir al baño. "Tranquilo, vas bien", le dice a Gorali, que lo mira con cara de pánico, temeroso de haberlo aburrido ya en la primera reunión. Tan bien iba que, apenas vuelve del baño, Campanella lo sorprende con una contraoferta. "Además de hacer el guión, me gustaría dirigirla", le dice. La animación era un terreno que lo intrigaba desde hacía tiempo, le explica, y esta es una buena oportunidad para probar el género. Gorali acepta en el acto.

Fines de 2008

Con Campanella a bordo, el equipo comienza a ampliarse: Axel Kuschevatzky y Eduardo Sacheri se suman para trabajar en el guión. También necesitan fondos y para eso recurren a Jorge Estrada Mora, productor histórico de Campanella, y a las españolas Prisa y Tele Cinco. Juntan 80 mil dólares, lo necesario para comenzar a desarrollar el guión y producir unos pocos minutos de lo que será la película. Con esto planean salir a buscar nuevos y mayores inversores. Ese trabajo dura un año y medio y se hace en 100 Bares, la productora de Campanella.

Primer trimestre de 2009

Con el guión y unos dos minutos de la película ya listos, Campanella y Gorali viajan a Madrid para conseguir inversores. La idea es hacer la presentación en uno de los cines céntricos, pero están muy justos de fondos y no quieren pagar los dos mil euros del alquiler. Igual, al enterarse de que es para un proyecto de Campanella, los dueños de la sala la ceden gratis. La cita es a las 10 a. m. en un inmenso y vacío cine de shopping. Campanella cuenta su película a uno de los dueños de Prisa, que está custodiado por seis ejecutivos. Luego, proyecta los dos minutos que tienen producidos. Cuando termina y se encienden las luces, los ejecutivos mueven la cabeza y el jefe calla. Campanella y Gorali se vuelven a Buenos Aires sin respuesta alguna.

Segundo trimestre de 2009

Uno de los ejecutivos de Prisa vuela a Buenos Aires y almuerza con Campanella, Gorali y Estrada Mora. El encuentro se va en formalidades, el español no dice nada, ni sí ni no. Gorali y Estrada Mora se van y dejan a Campanella con el ejecutivo, los dos solos. Consciente de que es su última oportunidad, Campanella apela a su oficio de narrador para contarle al ejecutivo por qué esta será una gran película. "Había venido a decirles que no –admite luego el español–, pero me has convencido. Cuenten con Prisa".

Tercer trimestre de 2009

Con Prisa adentro, se arma el pool de inversores que financiará los 20 millones de dólares que terminará saliendo la película: será una coproducción hispano-argentina de Jempsa, Plural Jempsa y Atresmedia Cine, en asociación con 100 Bares Producciones y Catmandú Entertainment. El Oscar que Campanella ganó en marzo de 2010 con El secreto de sus ojos contribuye mucho a atraer fondos. El equipo comienza a crecer y se mudan a la calle Artilleros, en el bajo de Belgrano, donde funciona la productora de Gorali, Catmandú. Con el tiempo, allí llegarán a trabajar más de 300 personas.

Fuente: Brando
METEGOL: LA FÁBRICA ARGENTINA DE ANIMACIÓN



El nuevo cine argentino es animado

Con Metegol, Campanella aspira a meterse en las grandes ligas del cine en 3D. Cómo y quiénes hicieron la película más cara de Latinoamérica.



Las cabezas de equipo

Detrás de Campanella se armó el grupo de productores y guionistas que puso la maquinaria de Metegol en marcha.



Pasos de una escena

La animación en 3D involucra una serie de etapas que se combinan para lograr la imagen final.



http://guia.lanacion.com.ar/cine/pelicula/metegol-pe5299

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