El culto a la diosa más impura

En su último álbum, PJ Harvey vuelve al sonido visceral de sus inicios. Es un sex symbol de culto. Grabó con Thom Yorke, Tricky y Nick Cave, entre muchos otros
En su último álbum, PJ Harvey vuelve al sonido visceral de sus inicios. Es un sex symbol de culto. Grabó con Thom Yorke, Tricky y Nick Cave, entre muchos otros
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24 de agosto de 2001  

MADRID (El País).- Polly Jean Harvey apareció en la escena musical hace diez años. Tenía poco más de veinte cuando, en 1991, su primer simple, Dress , llamó la atención sobre ella. Al año siguiente, su álbum debut, Dry , emocionó a propios y extraños con su tensa dureza, su áspera y rabiosa sexualidad y su profundo calado. En octubre de 2000, el mundo descubrió Stories From the City, Stories From the Sea . Y más allá de haber pasado cinco discos y haber recorrido muchos y diversos caminos, PJ parece volver al sonido netamente visceral de sus inicios. Sin rastro de las veleidades artísticas que hicieron fruncir el ceño a muchos con su anterior álbum, Is This Desire? (1998), ahora está inmersa en una larga gira, que acabará el próximo octubre.

Aquí y ahora, a los 32 años ¿qué siente cuando vuelve atrás y escucha esos primeros discos? "Es bastante extraño. Veo a alguien muy joven, pero siento mucho apego a ellos. Son como viejos amigos. Y me divierten, creo que tienen una gran energía. Incluso ahora, transmiten algo muy excitante para escuchar".

Se podría decir de P.J. que es algo así como el sex symbol de la música de culto. Aunque tan comercial término quede muy lejos de su franca y directa expresividad sexual. Sus letras, su actitud, todo rezuma líbido. Se han vertido ríos de tinta sobre ello, pero ¿cómo se vive semejante mito?, ¿hay algo de verdad en él? "Es difícil decirlo. Yo veo eso en otros artistas que encuentro sexuales. Y me gusta, lo encuentro estimulante e inspirador. Así que supongo que es a lo que aspiro como intérprete, me gusta enfrentarme a la sexualidad muy abiertamente. En mi vida, y creo que en la de muchas personas, el sexo es una parte muy importante del comportamiento humano que, a menudo, se trata a escondidas. Y no debería ser así. Es un regalo fantástico que se nos ha dado y debería ser disfrutado".

Con declaraciones así, no es de extrañar que esta chica tenga algunos de los admiradores más obsesivos de la música. Denuncias policiales e ingreso en una institución mental atajaron a su acosador más voraz, que le escribía una carta diaria. Dice que le cuesta encontrar la relación entre su persona y semejante frenesí, pero, en este sentido, no hay que menospreciar su imagen: "Me gusta vestirme de forma sexy, me hace sentir bien, así soy yo", zanja encogiéndose de hombros, como una niña que no ha podido evitar saltarse la clase para fumarse un cigarrillo. Fiel seguidora de la moda, controla muchísimo su aspecto : "Me gusta que me vean exactamente como yo quiero. Además, me encanta la moda. Creo que es una forma de arte en movimiento".

Culpable por exitosa

Su carrera musical nunca ha sido un llano camino de éxitos y ha estado marcada siempre por la duda. Continuos cambios de rumbo, discos que prácticamente niegan los anteriores e inmersiones en otros campos como el cine, la poesía o el arte. Pero es sorprendente la auténtica profundidad de su inseguridad. Ella la desvela sin reparos: "Creo que no tuve claro que esto era lo que quería hacer en mi vida hasta 1996 o 1997. Los primeros años, hasta Is This Desire?, no estaba segura de que la música satisficiese completamente mis necesidades expresivas -afirma-. En esa época es cuando, finalmente, asumí que esto era lo que quería. Al conseguir el éxito tan joven siempre me había acompañado una especie de culpabilidad por tener éxito con algo que me encantaba. Durante muchos años sentía que tenía que hacer algo bueno para otras personas, no sólo para mí. Me sentía un poco egoísta. Pero en esa época comprendí cuánto hacía en realidad por otros: poner mi alma en mi música y con ello dar placer a otros. Cuando comprendí eso, la culpabilidad se fue. Fue un gran cambio". Este cambio promete seguir notándose en futuros proyectos. Por el momento, tiene previsto componer y producir cinco canciones para el próximo disco de Marianne Faithful a finales de año y, para entonces, ya habrá acabado con el rodaje de una nueva película. En cuanto a su propia música, más sorpresas: "Ya tengo muchas canciones, pero sacaré disco cuando me sienta preparada. Saldrá de forma mucho más orgánica. Me gustaría ir grabando las canciones según las vaya sintiendo: dos o tres en Los Angeles, otras dos en Gran BretañaÉ y luego juntarlas todas. Me gusta hacer cosas completamente nuevas en cada disco, y ésta es una forma de trabajar que me apetece probar". Voluble, pero serena. Una mujer que supura seguridad y que ha vivido hundida en la culpabilidad existencial, una inglesa de lo más atípico. "¿De verdad? Pues yo me siento muy inglesa, especialmente cuando estoy fuera. Además, puedo ser reservada, tranquila, tímida, ingenua y un montón de esos tópicos ingleses. Supongo que es por mi música. Está esa especie de escena inglesa, y yo nunca he encajado en ella. Bueno, de hecho, nunca he encajado en ninguna escena, pero siempre he estado lejos del pop inglés. Creo que Portishead fue la última banda inglesa que me impactó".

Tres hombres rendidos a sus pies

  • THOM YORKE. El cantante de Radiohead forma dúo con Harvey en This Mess We´re In, de StoriesÉ "Desde que grabamos juntos, se ha convertido en un gran amigo. Estuvo fantástico en el estudio, compartimos largas sesiones de bebida y lo pasamos muy bien. Es un gran contador de chistes, un tipo divertido".
  • TRICKY. Harvey cantó en Broken Homes de Angels With Dirty Faces, 1998. "Es muy excitante trabajar con él. Nunca sabes qué es lo siguiente que va a hacer. Trabaja mucho en el momento. Siempre está probando cosas nuevas, no se preocupa para nada de lo que la industria o cualquiera piense".
  • NICK CAVE. Interpretaron a dúo Henry Lee, incluida en Murder Ballads, disco que Cave publicó en 1996. "No puedo decir que me guste especialmente su último disco. Me parece un poco más de lo mismo. Tiene un sonido, una forma de componer muy marcada, que le sale muy bien y no tiene intención de cambiarla. Eso está muy bien, pero a mí me gusta más cambiar constantemente".
  • Perfil del personaje

  • Tiene 32 años y grabó cinco discos, entre los que se destacan su debut, Dry, de 1992, y su más reciente obra, Stories From de City, Stories From the Sea.
  • A pesar de haber nacido en Yeovil, Inglaterra, asegura no tener nada que ver con lo que se conoce como la escena pop británica.
  • En su último disco incluyó la canción This Mess We´re In, un dúo con Thom Yorke, el sufrido cantante y líder de Radiohead.
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