Suscriptor digital

"El departamento que alquilé para mis vacaciones era un fiasco"

Crédito: Pexels
Ludmila Moscato
(0)
1 de marzo de 2019  • 14:34

Las planeamos durante meses. Hacemos números, comparando y buscando la mejor relación costo-calidad. Sacamos los pasajes con mucho tiempo de anticipación, y chequeamos los reviews de hoteles y departamentos minuciosamente: tanto, que a veces no queda uno sin leer. Una vez que estamos convencidas de que la ubicación, el espacio y el entorno son los indicados, reservamos, y muchas veces hasta pagamos el total antes de conocerlo.

Sin embargo, puede que tomar todos estos recaudos no sea suficiente. Y en la era de las reservas online, en donde nos basamos en fotos y, sobre todo, en el aval de otros usuarios, el simple hecho de que el "anfitrión" omita, tergiverse o muestre fotos que no se condicen con la realidad, puede determinar que nuestras tan ansiadas vacaciones se vean estropeadas hasta convertirse en una pesadilla.

Casas insólitamente bajas, basura en los pasillos de un apart, baños en los que no cierra la puerta y hasta una mascota enojada queriendo entrar. Recolectamos 5 testimonios de viajeras ohlaleras que tuvieron la mala suerte de que el viaje de sus sueños se convirtiera en pesadilla.

"EL TECHO DE LA CASA MEDIA 1.60’

"Con mi marido alquilamos un depto por Internet, en Washington DC. El tema es que las fotos fueron intencionalmente sacadas con una perspectiva que no mostraba que el techo era de… ¡1.60! Era como entrar a la casa de los hobbits. Para peor, somos los dos altos, así que estuvimos toda la estadía agachados, moviendo la cabeza de lado a lado para evitar tortícolis. Pasábamos todo el día afuera, y solo volvíamos a dormir. Mucho más no se podía hacer ahí adentro. Lo dejé asentado en los reviews de la plataforma, como para que el tipo no sea tan malintencionado de omitir eso", Taylor.

"HABIA UN GATO Y NADIE NOS HABIA AVISADO"

"En las afueras de París, llegamos pasada la medianoche al departamento. Ni bien abrimos la heladera, vimos restos de comida, platos en el lavavajillas, como si alguien se hubiese ido de ahí repentinamente cinco minutos antes de que llegáramos. Además, en la mesada había comida… ¡para gatos! No pegué un ojo en toda la noche, y encima sentía golpecitos que venían de la cocina… Al amanecer pudimos ver al gato golpeando la ventana de un patio interno. Pobre gato, se ve que lo sacaron antes de que entráramos", Victoria.

"LA PILETA NO TENIA AGUA Y HABIA BASURA EN LOS PASILLOS".

" Reservamos con mis amigas por Internet un lugar en Rosario, porque en las fotos se veía una pileta. La habitación estaba muy sucia, la deco vieja, pero dijimos, ya fue, hace calor, vamos a la pileta y nos olvidamos. Cuando bajamos a preguntar si nos daban toallas, nos dijeron que la pileta no tenía agua hacia dos años. Ante tremenda desilusión decidimos salir, y cuando volvimos, en el pasillo de nuestra habitación había bolsas de basura tiradas. Cuando pedimos que las retiraran, en la recepción nos indicaron que era el sistema mediante el cual se sacaba la basura: todas las habitaciones las dejaban en el pasillo, y en algún momento los empleados las levantaban. Al otro día a la mañana, el olor inundaba todo. Obvio, nos fuimos al otro día y pagamos solo la primera noche, era insostenible", Rebeca.

"ERA UN HOTEL ALOJAMIENTO DEVENIDO EN HABITACIÓN’’

Alquilamos una "habitación para 5 con cocina y baño individual" en Necochea. Resulta que en realidad era un pasillo al fondo de una cochera: las camas estaban puestas una al lado de la otra, y de tan juntas que estaban, no podíamos pasar por los costados, y ni hablar de poner valijas en el suelo. La "cocina" estaba afuera (en el estacionamiento) y era literalmente una cocina sola, sin bacha, ni nada, solo el electrodoméstico. El baño inundaba el cuarto, porque la ducha estaba sobre el inodoro. Lo peor de todo es que cuando agarramos un cuadrito que estaba en la puerta con las ‘normas’, lo dimos vuelta y eran leyendas del tipo "mi primera vez Ana y Juan"... Resulta que era un telo de pueblo improvisado en lugar de veraneo... Nos fuimos a otra casa que encontramos a través de un anuncio pegado en un poste de luz de la calle", Antonella.

"PRIMERAS VACACIONES CON MI NOVIO Y MIS HIJAS, Y LA PUERTA DEL BAÑO NO CERRABA"

"Era un apart en Ostende. Las fotos del anuncio estaban sacadas de manera que todo pareciera más amplio y nuevo. Pero cuando llegamos constatamos que la tele no agarraba ningún canal, la pileta era mínima, y estábamos apilados: eran como 50 departamentos en bloques de tres pisos con pasillos comunes. Parecía la vecindad del Chavo. Lo que era la segunda habitación era un pasillo sin puerta y la del baño ¡no cerraba! Encima, había venido mi nuevo novio a pasar unos días, y era super incómodo ir al baño, estuve todo un día esperando que saliera para poder usarlo tranquila. ¡Un fiasco!", Graciela.

QUE NO TE PASE

Contactamos a AIRBNB para consultarles qué hacer si algo de esto llega a ocurrirte en su plataforma. Nos dieron estos consejos:

  • Ante todo es importante chequear bien la reputación del anfitrión: leer su perfil, ver su foto y leer los reviews. También, controlar que tenga número de teléfono verificado y redes sociales asociadas a su perfil.
  • De ser posible, alquilarle a un súper host: una categoría de anfitriones que se destaca por su atención y trayectoria en la plataforma. El hecho de saber que reciben un mínimo de 10 reservas al año en sus espacios, contestan con rapidez, tienen un promedio de 80% de calificaciones de 5 estrellas y cancelan en muy raras ocasiones, es un buen filtro como para que haya menos chances de equivocarse.
  • Airbnb tiene un sistema de mensajería interna que es la forma más ágil y segura de comunicarse. Todos los detalles de la reserva, como hora de llegada o preguntas sobre la propiedad, deben realizarse mediante esta vía. Nunca hay que trasladar la conversación fuera de la plataforma, para poder monitorear cualquier desacuerdo, y para que todo se de en un marco confiable.
  • El pago: todas las transacciones deben gestionarse mediante la plataforma. Anfitriones y huéspedes nunca deben intercambiar dinero en efectivo, ni realizar depósitos en cuentas bancarias. Cuando los huéspedes hacen una reserva y pagan a través de Airbnb, los anfitriones reciben el dinero recién 24 horas después del check in. Eso te garantiza que si al llegar, las cosas no son como se mostraban, puedas pedir ayuda a la plataforma y, puedan congelar el pago hasta resolver la situación.
  • Ante cualquier inconveniente, es útil saber que hay un equipo que trabaja las 24 horas durante todo el año, monitoreando las comunicaciones y las transacciones, y también atendiendo reclamos. En caso de que querer reclamar, de ser posible, hacelo dentro de las primeras 24 horas.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?