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El nuevo C4 Cactus: una apuesta de la marca para renovar la gama

Ariel Basile
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6 de noviembre de 2018  

En términos de diseño, el globo de ensayo donde la industria automotriz se sale del molde son los denominados concept car. Autos prototipo que quizá nunca lleguen a las líneas de producción, pero que animan salones y expos alrededor del mundo.

El Citroën C4 Cactus tuvo ese origen hace cinco años. Pero a diferencia de la regla general, la marca francesa respetó los grandes trazos del concept en las versiones de fabricación en serie. Por eso, se distingue en el mercado por cierta audacia.

Su debut en la Argentina fue hace un año. Llegaba importado desde España con sus líneas innovadoras y un interior completamente diferente de lo conocido, inspirado en un living. Mantenía también los airbumps, una especie de airbags externos para proteger las puertas de golpes y rayones; de yapa, permitía combinarse con el color del techo, en una carrocería bitono.

Fuente: Archivo

Ahora, el C4 Cactus se relanzó con la introducción del modelo de producción brasileño, con adaptaciones específicas para la región. Se fabrica bajo la misma plataforma que su hermano europeo y mantiene el ADN rupturista en términos estéticos. También hubo cambios en las mecánicas.

Citroën decidió correr el velo de este modelo en San Pablo, donde se realizó un test drive por rutas y caminos fuera del asfalto para probar su pertenencia al mundo de los SUV.

Fuente: Archivo

Inaugural

Los directivos de Citroën dejaron en claro que el nuevo C4 Cactus es el primer modelo de la nueva era de la marca, que apunta a una renovación de gama que seguirá hasta 2022 con foco en la innovación y el confort, tanto en términos dinámicos como en el interior. Además, esperan que este modelo se convierta a mediano plazo en el más vendido de la historia de Citroën en el país.

Si bien por su figura es difícil de encasillar en un segmento, se anota como otro SUV del segmento B, la categoría de mayor crecimiento en los últimos años. Mide 4,17 m de largo, 1,57 m de alto y 1,71 m de ancho, con 2,60 m de distancia entre ejes que le dan muy buena habitabilidad en las plazas traseras. El baúl es de 320 litros.

En términos estéticos, suma barras en el techo y minimiza los airbumps laterales, que fueron un sello de fuego del modelo. Ahora, más para mantener lazos comunes con el original, se los ubica reducidos en la parte baja de las puertas. Esto le da superficies laterales más limpias con respecto al modelo europeo. También, en las versiones Shine, tope de gama, se puede combinar el color del techo con el del resto de la carrocería. Otro cambio: mientras que la ventanilla trasera del español era tipo ventilete, el nuevo C4 Cactus adopta ventanas convencionales. La línea de led unida a la parrilla alargada, las llantas diamantadas de 17 pulgadas, las protecciones en los pasarruedas, los faros bajos en la parte frontal, la caída del techo y el logo de Citroën con efecto 3D son algunos de los rasgos que le dan a este modelo una personalidad muy propia.

El interior es ahora más convencional. Los materiales apuntan al confort, con butacas cómodas y una plancha soft dominada por la pantalla de 7 pulgadas con navegador propio, cámara de visión trasera e interfaz Android y Apple, desde donde también se maneja el climatizador automático. El tablero es digital y similar al que se utiliza en el C4 Lounge hecho en Argentina.

Desempeño

En términos de motorización, desaparece el 3 cilindros 1,2 litros de 110 CV. Y afloran dos nafteros 1,6: el VTi de 115 CV en las versiones Feel y Feel Pack (caja manual de 5 marchas o automática de 6) y el THP de 165 CV en la versión Shine, solo con transmisión automática, que fue la edición probada por este medio.

Ambos motores de estos vehículos son viejos conocidos del grupo PSA, ya que equipan a otros modelos también de Peugeot. En lo particular, el THP turbo de 165 CV con la caja automática es uno de los conjuntos mecánicos que sobresalen en el mercado local. No hay fallas y garantizan una performance destacada. Además de buena potencia, gana reacción con torque desde bajas revoluciones. Acelera de 0 a 100 km/h en 8 segundos, valor mejor que el promedio de sus competidores.

Fuente: Archivo

Cuenta con un sistema denominado Gripo Control, que permite seleccionar diferentes suelos para mejorar la adherencia, si bien se trata de tracción simple en todos los casos. Sirvió para tramos donde hubo que salir del asfalto, en un trayecto que incluyó tierra, pasto y leves obstáculos. Aquí también aparecen los cambios en las suspensiones, pensadas ahora para los caminos del Mercosur que están en mal estado: son más blandas y de un recorrido largo.

Citroën hizo una apuesta a la seguridad a través de 12 asistencias a la conducción. El C4 Cactus brasileño incorpora Active Safety Brake (Sistema Autónomo de Frenado de Emergencia y Alerta de Colisión), alerta al cambio involuntario de carril, alerta a la falta de atención del conductor, Coffee Break Alert (indicador de descanso recomendado), luces adaptativas en curvas, ESP (Control de Estabilidad) y Hill Assist (Ayuda de Arranque en Pendiente), entre otros. La dotación de airbags varía entre 4 y 6 de acuerdo con el modelo.

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