El talento como herencia

Artista, modelo, conductora, actriz. A punto de ser mamá por segunda vez, la hija del Flaco lanzó su línea de indumentaria, Nena, otra puntada de una chica inquieta
Artista, modelo, conductora, actriz. A punto de ser mamá por segunda vez, la hija del Flaco lanzó su línea de indumentaria, Nena, otra puntada de una chica inquieta
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28 de junio de 2002  

En la casa de Catarina Spinetta y Nahuel Mutti no se escucha ni el zumbido de una mosca. Aun cuando estos dos jovencitos tienen un hijo de un año y medio que, según cuentan, ya demuestra su fascinación por la música golpeando los parches de una batería de juguete. Pero como es la hora de la siesta –una extensa pausa cotidiana–, ni el pequeño Angelo ni sus padres atentan contra la placidez que envuelve el departamento de Belgrano R.

Mientras el ex risitos de oro de Verano del 98 (ya sin risitos, ya sin oro) se toma cinco minutos y prepara con parsimonia unos tés, la hija de Luis Alberto aparece en el living: su panza, redonda, llega primero; ella, atrás, a paso lento. Elige un disco de una batea frondosa (fanática de Prince, entre tantos CD salta a la vista el vinilo de Purple Rain ). Y al mismo tiempo que se maquilla para la producción de fotos reconoce saber de qué se trata eso de ser mamá y estar menos ansiosa por la llegada de su segundo hijo hijo varón. "Ayer decidimos cuál será su nombre, pero no lo quiero decir para que nadie se lo robe", se niega a romper el secreto.

En las paredes hay pruebas suficientes de la primera pasión de esta mujer de nariz rara, ideas claras y proyectos familiares al estilo Susanita. "Ahora hice un cuadro para el arte del primer disco de los chicos de Cuarto espacio (la banda de Nicolás Pauls y Matías Camisani) y cuando sea la presentación, voy a mostrar otras pinturas". Quizá, entonces, logre ser menos aprehensiva y alguna de sus obras llegue a manos ajenas. "Nunca vendí un cuadro, porque les ponía precios muy caros para no desprenderme de ellos", confiesa su juego, haciéndose fama de mala comerciante, una característica que deberá pulir si quiere prosperar con su nuevo emprendimiento: la marca de indumentaria Nena.

De sus estudios de costura, moldería, ensayos y experiencias con la Singer de mamá (obviamente, heredada de la abuela) llega esta nueva veta creativa que comparte con Ana Xanthopoulos, su socia y amiga del alma. "Siempre tuvimos el ímpetu de hacer cosas juntas –cuenta–. Ella tiene un bebe de la misma edad de Angelo, nos casamos al mismo tiempo... Llevamos muchos años en la misma. Y ahora también está embarazada. ¡Sí, nos pusimos de acuerdo!", se ríe del límite al que llegaron tantas coincidencias en sólo 24 años.

Lo cierto es que, entre tantos acuerdos –niños, maridos, vidas hogareñas– en el verano se animaron con una línea de indumentaria, por ahora femenina (a pedido de los maridos ya piensan en la contradictoria línea Nena hombres). Una colección de prendas glamourosas, trabajadas en géneros vinílicos y sintéticos, que a fines de abril tuvieron lista para mostrar en las ferias que proliferan en la ciudad.

"Nena surge de algo totalmente relajado, de la imaginación, y no con la idea de montar una empresa –aclara–. Es un momento difícil del país, pero por eso no vamos a frenarnos en lo creativo: pensamos en algo que podamos vender, adaptándonos al momento, aunque sabemos que la gente prefiere comprarse tres cositas a un pantalón de sastrería rebien hecho. Uno elige qué hacer y en vez de hacer trescientas prendas preferimos empezar por cien que estén impecables", opina, acentuando que son tan obsesivas como osadas a la hora de hacer sus diseños.

De pintar a modelar (una breve carrera que la llevó de la agencia de Pancho Dotto a la de Ricardo Piñeyro), de modelar a la pantalla (fue conductora deMTV y participó como actriz de la tira Calientes, producida sin éxito por Pol-ka en 2000), de la tele al diseño... "Con nada hice negocio", insiste. Pero rápidamente repasa su currículum y se corrige. "En MTV, sí. Fue un delirio y un lujo: me c... de risa, viajé mucho por el país, me hice amigos", recuerda, aunque de cómo llegó a la TV, cuando terminó la secundaria, no tiene más indicios que su apellido. "Me llamaron a casa y me ofrecieron presentarme a un casting. No era conocida públicamente y tampoco buscaba llegar a la tele. Alguien les habría dicho de mi existencia y quizá les llamó la atención que fuera una Spinetta", deduce.

Haber crecido en esa familia no lo cambiaría por nada del mundo. "De chica, cuando la gente seguía a mi viejo, mamá nos llevaba a los shows... Y éramos rekilomberos, los tres. Nos divertíamos mucho", revive su niñez, como cuando escucha los discos de el Flaco , que le marcan épocas y la transportan hasta momentos precisos de su infancia. "Soy una gran admiradora suya –continúa–. Claro que es imposible separar el hecho de que sea mi padre, pero desde mi punto de vista hacia lo creativo, hacia la música, hacia la lírica, me parece que él está ahí, en un lugar que... ya se sabe cuál es". Que no hace falta que ella lo diga, ni que levante las manos y mire hacia arriba. Como si hablara de Dios.

Catarina Spinetta

  • Es la hija del medio de el flaco Spinetta, menor que Dante (Illya Kuryaki) y mayor que Valentino (Geo Ramma) y la pequeña Vera.


  • Como modelo, hizo una breve carrera con Pancho Dotto y Ricardo Piñeyro, hasta que MTVla eligió como conductora de la señal latinoamericana.


  • A los 24 años, mientras espera con su marido, Nahuel Mutti, la llegada de su segundo hijo, diseña una colección de prendas glamourosas para la marca de indumentaria que creó con una amiga íntima.
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