Emprendimiento: cómo vender tu negocio cuando sentís que ya cumpliste un ciclo

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20 de diciembre de 2019  • 17:18

Ya sea porque te cansaste y querés armar otro proyecto, porque ya no tenés tanto tiempo para dedicarle, o por mil otras razones, vender tu negocio es una buena idea si está en un buen momento. Para entender cómo hacerlo, hablamos con Gustavo Schutt, consultor especializado en Exit Planning. Mirá lo que nos dijo.

Aunque parezca mentira, la mayoría de los dueños y dueñas de negocios, pymes y no pymes, no están preparados personalmente ni han preparado a sus empresas para "salir". Mi convicción y recomendación es que siempre hay que tener la empresa preparada para "salir". Porque seguramente en algún momento te va a pasar alguna de estas cosas:

  • El deseo de retirarte, o al menos dejar este negocio y pasar a otro proyecto. Tal vez otro negocio.
  • Como dueña ya te aburrís. Pasó la pasión que sentías por ese negocio.
  • Ausencia de sucesores. Muchas veces se da.
  • Adversidades que presentan los negocios.
  • Incapacidad de competir, de hacer lo que el mercado esté demandando.
  • Carencia del capital necesario para crecer.
  • Sistema de distribución/logística inadecuado para el momento y para lo que se viene.
  • Eliminar o disminuir garantías u otras obligaciones personales que comprometen el patrimonio personal/familiar.
  • Falta de habilidad para diversificarse o regionalizarse.
  • La edad y problemas de salud.
  • Necesitás otro ritmo de trabajo y reducir el estrés.
  • El negocio requiere mucha intensidad de trabajo y querés dedicarle menos esfuerzo. Estás en otra etapa de su vida y tal vez el negocio también esté en otra etapa.
  • Te gustaría capitalizar lo que sembraste en tantos años de trabajo y dejar ordenado el patrimonio familiar.
  • Sentís que hay una excesiva concentración de tu patrimonio en el negocio.
  • Conflictos difíciles de conciliar con tus socios.
  • Pérdida de personas claves o clientes clave.
  • Querés viajar por el mundo y sentís que no tenés la suficiente libertad para hacerlo tranquila.
  • Deseás pasar más tiempo con familia y amigos.

Como dueña de tu empresa, ¿conoces el valor de tu negocio? ¿Sabés qué alternativas podrías tener para "salir" cuando llegue tu momento? ¿Pensaste en trabajar sobre esas alternativas? Estas son algunas de las preguntas que suelo plantear.

Para prepararse es conveniente utilizar una metodología de "aceleración del valor", que se centra en incrementar el valor de la empresa para que como dueña puedas decidir cuándo y cómo, con las mejores condiciones posibles y la mayor cantidad de alternativas: si querés ejercer alguna salida de su negocio o continuar creciendo, siempre focalizados en agregar valor. Esto hace que una posible decisión de "salir" sea independiente del tiempo.

Es clave asegurar que como dueña:

  • Maximices el valor de tu empresa y entiendas este proceso (a veces no es fácil comprender qué es lo que realmente da valor a nuestras empresas).
  • Estés preparada personal y financieramente.
  • Tengas siempre un proyecto posterior.

Para la gran mayoría de las dueñas de empresas, muchas fundadoras, puede ser una primera y única experiencia, por lo cual no es extraño encontrar que están poco preparadas y poco informadas sobre uno de los procesos más importantes que van a atravesar en sus vidas.

Hace poco en la empresa de Elizabeth establecimos el "valor". Allí confirmamos una regla: las dueñas y dueños en general sobrevaloran sus empresas. Es uno de los principales motivos por los cuales fracasan las transacciones. Ella se vio profundamente decepcionada al tener que restar sus deudas financieras para determinar el valor real. En definitiva, estimaba que su pyme valía unas diez veces más.

En el caso de Mariela, construimos durante años la alternativa de la "venta interna", y la está concret ando, siendo consciente del valor real de su empresa, para lo cual se generaron ciertos procesos y condiciones:

  • Se desarrolló a un CEO, con ella totalmente retirada de la operación y abocada a otro negocio.
  • Muy buenos sistemas, procesos de negocios, controles y documentación.
  • Nivel gerencial entrenado y competente.
  • Un fuerte trabajo para reducir contingencias.
  • Diversidad de productos/servicios y de clientes.
  • Regionalización de la empresa.
  • Visión, cultura y valores trabajados, y toda la empresa alineada con los mismos.

Estando siempre preparada quizás no puedas en todos los casos maximizar el precio en una transacción, pero es muy probable que puedas "dar vuelta la hoja", "pasar a otra etapa", y posiblemente de esta manera estés maximizando tu libertad y tu felicidad.

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