En el aire: un médico le salvó la vida a un pasajero extrayéndole casi un litro de orina con un catéter improvisado

El médico chino succionó para poder liberar la vejiga del paciente en un vuelo de más de 17 horas
El médico chino succionó para poder liberar la vejiga del paciente en un vuelo de más de 17 horas Crédito: Southern Airlines via WeChat
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22 de noviembre de 2019  • 13:33

En un vuelo que el martes pasado partió de China a Estados Unidos se vivieron momentos de elevada tensión. La escena se produjo en un avión de Southern Airlines, cuando un pasajero que estuvo en riesgo de vida por la imposibilidad de orinar, fue salvado por un médico que le extrajo 800 mililitros de líquido de su vejiga mediante varios sorbetes.

En rigor, fueron dos los profesionales que se encontraron a bordo: los cirujanos Zhang Hong, del hospital de la Universidad de Jinan, y Xiao Zhanxiang, del hospital provincial de Haikou. Aunque Hong fue quien lo salvó succionando la orina del paciente, a través de un catéter improvisado con un tubo de plástico, una jeringa, varios sorbetes, un cartón de leche, unidos con cinta adhesiva.

"El hombre, de la tercera edad, tenía el estómago y el ombligo hinchado, estaba sudando mucho y mostraba señales de que estaba entrando en shock. El peligro era mortal si no actuábamos con urgencia", graficó Zhang Hong al medio The Mirror. Y agregó: "Cuando vi que el hombre apenas podía aguantar el dolor, lo único que pensé fue en cómo sacar la orina de esa vejiga".

El hombre de 70 años aumentaba la posibilidad del riesgo de vida debido a que aún faltaban casi 7 horas de un viaje, en el que ya habían transcurrido diez. Se trata del trayecto que une Guangzhou con Nueva York, uno de los más extensos del mundo.

La situación comenzó cuando el anciano le pidió ayuda a las azafatas por su dolencia. Tras avisarle a los médicos, improvisaron una sala para atenderlo en la que no había asientos alrededor.

Luego, lo acostaron, lo taparon con mantas y comenzaron su intervención, pinchándole la vejiga con una aguja e improvisando un catéter con un tubo de plástico como salida. El conducto casero fue extendido con varios sorbetes que traían los cartones de leche que se entregaban a la hora de la comida. Y al cabo de 37 minutos, Zhang Hong fue succionando la orina y echándola en una botella, hasta que salvó al paciente.

Uno de los pasajeros dejó registrada la escena en un video, que se viralizó rápidamente.

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