En alerta. Cómo detectar las relaciones con violencia y maltrato

Crédito: Abigail Keenan en Unsplash.
(0)
8 de agosto de 2019  • 14:24

Texto gentileza de Lisa Laura Doña. Psicóloga, especialista en problemáticas infanto- juveniles. lisalauradonia@gmail.com .¿Cómo saber si se trata de un vínculo saludable o de una relación en la que hay violencia o maltrato? ¿Cómo saber si una da y cede con la intención de generar consensos y construir un proyecto compartido o hay coerción y sometimiento? No es tan sencillo detectar una relación como violenta, justamente, porque lo característico de ella es que las maniobras de control y sometimiento se instalan paulatinamente, lo que hace difícil su identificación temprana. Sin embargo, hay ciertos modos que nos permiten pensar las violencias para poder identificarlas y, de este modo, buscar ayuda para salir de esos vínculos.

¿Cómo se define una relación violenta?

En general, cuando hablamos de violencia en las relaciones interpersonales (violencia doméstica, laboral, institucional), nos referimos a aquellos comportamientos o modos de interacción que, por acción u omisión, afectan nuestra vida, libertad, seguridad e integridad psicológica, física, sexual o patrimonial. Se trata de relaciones desiguales de poder, en las que una de las partes maltrata y subordina a la otra, haciendo un ejercicio abusivo del poder. Puede darse de forma directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado. Es importante diferenciar el ejercicio del abuso del poder. El poder, en sí mismo, no es malo, es un componente que atraviesa todas las relaciones humanas. Todos ejercemos algún tipo de poder en la medida en que tenemos la posibilidad de poner en juego una influencia sobre otra persona. Se trata de abuso de poder cuando ese ejercicio procura anular al otro a través del daño, el sometimiento o el control.

¿Cómo identificarla?

Es importante poder detectar los comportamientos violentos y nombrarlos como tales. Muchas veces crecemos en ámbitos en los que naturalizamos las diferentes violencias. Desaprender eso es un proceso difícil que muchas veces requiere ayuda y acompañamiento.

Nuestra sociedad aún está repleta de componentes patriarcales, se transmiten costumbres que generan y sostienen la desigualdad y la asignación de roles estereotipados. Por ejemplo, en el caso de las relaciones amorosas, se sostienen así normas con relación a las exigencias del "amor verdadero", tales como la entrega incondicional, dar sin esperar nada a cambio, estar siempre disponible, perdonarlo todo, etc.

Las 4 fases de la violencia

  • Fase 1: tensión. Comienza con la omnipresencia, el control, la privación y la demanda de renuncias en diferentes ámbitos de la vida para "preservar" el vínculo (relaciones, actividades, vestimenta, etc.).
  • Fase 2: agresión. Aquí aparece la culpabilización de la víctima, proceso a través del cual el agresor culpa a quien sufre maltrato por "haberlo provocado". Como consecuencia, muchas veces es la propia víctima quien luego se censura a sí misma para no exponer a la persona violenta a nuevos episodios "de tensión".
  • Fase 3: arrepentimiento. A esta etapa se la denomina "luna de miel" ya que se instala un período breve que incluye promesas de cambio y aparentes cambios.
  • Fase 4: aparente calma. Poco a poco la aparente calma comienza a dar lugar a nuevos episodios de tensión y el círculo se reproduce nuevamente.

Es clave pedir ayuda: un familiar, una amistad, un docente, un profesional que pueda nombrar esos comportamientos como violencias y acompañarnos en el difícil camino de sabernos en un vínculo mediado por la violencia sin culpabilizarnos. ¿Dónde pedir ayuda? Las líneas telefónicas 144 y 137 funcionan como una red de contención y asesoramiento de las víctimas durante todo el día, todo el año.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.