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Lifestyle

En Cafayate. Una casa con los colores del paisaje y estilo salteño contemporáneo

Inés Marini
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17 de agosto de 2020  

Después de atravesar la maravilla de los Valles Calchaquíes, llegamos al club La Estancia de Cafayate (paraíso de paisajes, viñedos, golf y caballos) donde nos abren la puerta de su casa Elisea Patrón Costas y su marido, Jorge Barrantes. "Esta casa es la síntesis de una vida", resume Elisea. "Jorge quería pasar el retiro acá: él es un gran golfista y yo siempre fui de a caballo. Y en cuanto a la construcción en sí, está llena de guiños a Mariano Sepúlveda, que a lo largo de los años nos hizo dos casas en Salta", dice, en referencia a su querido amigo y celebrado arquitecto, experto en arquitectura colonial y autor de las grandes restauraciones del centro histórico de la capital y de tantos hitos de esa provincia. "De él aprendimos todo, y tomamos lo que nos acompañó desde siempre: podría decir que nuestro hogar de hoy también es un homenaje a él".

En este barrio se va entrando de a poco a las casas: un muro perimetral, un tramo plantado y un patio interno antes de llegar al corazón íntimo. El color de las lavandas se llevó a la puerta y a los cerámicos que adornan la escalera o los marcos de las ventanas.
En este barrio se va entrando de a poco a las casas: un muro perimetral, un tramo plantado y un patio interno antes de llegar al corazón íntimo. El color de las lavandas se llevó a la puerta y a los cerámicos que adornan la escalera o los marcos de las ventanas. Crédito: Daniel Karp

Elisea está particularmente orgullosa de sus rosas (asociadas a las vides por funcionar como alarma ante enfermedades que las afectan a ambas), de un tono similar al de la fachada.
Elisea está particularmente orgullosa de sus rosas (asociadas a las vides por funcionar como alarma ante enfermedades que las afectan a ambas), de un tono similar al de la fachada. Crédito: Daniel Karp

Una fortaleza contra el viento, un dejo de patio morisco con el frescor de agua que, corriendo, sosiega. Cielo arriba y cielo adentro.

Se abre la puerta, y un murete escalonado amortigua el viento. Del otro lado, delineado por cerámicos que repiten el motivo de la roseta de la ventana, es apoyo para la fuente que alimenta con sonido el patio y con agua la pileta.
Se abre la puerta, y un murete escalonado amortigua el viento. Del otro lado, delineado por cerámicos que repiten el motivo de la roseta de la ventana, es apoyo para la fuente que alimenta con sonido el patio y con agua la pileta. Crédito: Daniel Karp

La pared calada por los ventanales que alargan la vista tiene la tranquilidad de una ancha galería protectora.

Ajustados a las proporciones de un gran ambiente integrado y de su espíritu de bienvenida, un enorme sofá y dos sillones individuales con mantas y almohadones (Malena y Ana). Asientos con varas de bronce (Ipayicas Muebles). Chaise longue de tiento (Usos).
Ajustados a las proporciones de un gran ambiente integrado y de su espíritu de bienvenida, un enorme sofá y dos sillones individuales con mantas y almohadones (Malena y Ana). Asientos con varas de bronce (Ipayicas Muebles). Chaise longue de tiento (Usos). Crédito: Daniel Karp

Malena y Ana López Sanabria le presentaron a Elisea una selección de cuadros de Verónica García, artista que impulsan desde su local. El elegido fue este, y con sensibilidad pura: habla de los colores de la tierra y de las sensaciones de la montaña.
Malena y Ana López Sanabria le presentaron a Elisea una selección de cuadros de Verónica García, artista que impulsan desde su local. El elegido fue este, y con sensibilidad pura: habla de los colores de la tierra y de las sensaciones de la montaña. Crédito: Daniel Karp

Somos una familia grande, y la casa se pensó para recibir, por eso se privilegió la amplitud de los espacios sociales por sobre la cantidad de dormitorios. Si hay viento, podemos meternos todos acá
Elisea Patrón Costas, dueña de casa

En el living, una larga mesa de centro acompaña de punta a punta la alfombra tejida en telar (todo de Malena y Ana). Sobre la pared, vajillero traído de Salta.
En el living, una larga mesa de centro acompaña de punta a punta la alfombra tejida en telar (todo de Malena y Ana). Sobre la pared, vajillero traído de Salta. Crédito: Daniel Karp

En el otro extremo del área social, con pisos revertidos en porcelanato San Lorenzo, juego de comedor para ocho (Hola Santo). El paso a la cocina se da por una puerta corrediza de madera, y es más el tiempo que está abierta que cerrada.
En el otro extremo del área social, con pisos revertidos en porcelanato San Lorenzo, juego de comedor para ocho (Hola Santo). El paso a la cocina se da por una puerta corrediza de madera, y es más el tiempo que está abierta que cerrada. Crédito: Daniel Karp

Un recurso habitual en los proyectos de Mariano Sepúlveda: la campana de material moldurado con alzada de mosaicos basta para elevar a cocina espléndida una que se planeó deliberadamente sencilla.
Un recurso habitual en los proyectos de Mariano Sepúlveda: la campana de material moldurado con alzada de mosaicos basta para elevar a cocina espléndida una que se planeó deliberadamente sencilla. Crédito: Daniel Karp

Reiterando la dupla de tonos, las aberturas del jardín de invierno están pintadas de azulino por dentro y de rojo amarronado por fuera. El juego se desata con el movimiento.

Junto a la cocina, el jardín de invierno goza de la chimenea que no tiene el living, por ejemplo. Es lógico. Allá su tamaño debería haber sido descomunal, y trastocaría la disposición de la reunión. Acá se disfruta como un gusto privado.
Junto a la cocina, el jardín de invierno goza de la chimenea que no tiene el living, por ejemplo. Es lógico. Allá su tamaño debería haber sido descomunal, y trastocaría la disposición de la reunión. Acá se disfruta como un gusto privado. Crédito: Daniel Karp

La estructura de la lámpara 'Mesh' de Francisco Gómez Paz desaparece para darle el protagonismo absoluto a una luz que se puede construir y deconstruir, según qué secciones de su fabuloso cerebro se conecten.

Izq.: La entrada al jardín de invierno. Der.: Subiendo la escalera, herrería artística española, otra vez las ventanas en forma de roseta y un nuevo hito en el diseño de Salta; la lámpara colgante 'Mesh', de Francisco Gómez Paz.
Izq.: La entrada al jardín de invierno. Der.: Subiendo la escalera, herrería artística española, otra vez las ventanas en forma de roseta y un nuevo hito en el diseño de Salta; la lámpara colgante 'Mesh', de Francisco Gómez Paz. Crédito: Daniel Karp

La paleta de tonos neutros se hace aun más acotada en la suite, elegantemente despojada y dominada por la sutil geometría de la cama de hierro con baldaquino.

En la suite principal, cortinas de gasa (De Levie). Lámpara (Negro). Mesa de luz, silloncito y banqueta al pie de la cama (todo de Malena y Ana). Alfombra hecha en telar por los diestros tejedores de San Carlos.
En la suite principal, cortinas de gasa (De Levie). Lámpara (Negro). Mesa de luz, silloncito y banqueta al pie de la cama (todo de Malena y Ana). Alfombra hecha en telar por los diestros tejedores de San Carlos. Crédito: Daniel Karp

En La Estancia de Cafayate las construcciones deben tener distintos volúmenes que se asocien, imitando los cerros. Además, tejas de barro y una simpleza que solo al aproximarse revele detalles artesanos.

La galería tiene artefactos de luz rasante: una de las pautas de diseño establecidas en el club es que las construcciones no encandilen, que no borren las estrellas.
La galería tiene artefactos de luz rasante: una de las pautas de diseño establecidas en el club es que las construcciones no encandilen, que no borren las estrellas. Crédito: Daniel Karp

Con buen criterio, sobran los espacios para resguardarse del sol, el viento y la tierra en estos terrenos de árboles achaparrados. En este ambiente se hizo con una tradicional pérgola de caña hueca.
Con buen criterio, sobran los espacios para resguardarse del sol, el viento y la tierra en estos terrenos de árboles achaparrados. En este ambiente se hizo con una tradicional pérgola de caña hueca. Crédito: Daniel Karp

El tramo de los Valles conocido como "Los Castillos" es una muestra fascinante de estas formaciones milenarias. Y el color, cálido y rico, que tiñe las casas y la vida.
El tramo de los Valles conocido como "Los Castillos" es una muestra fascinante de estas formaciones milenarias. Y el color, cálido y rico, que tiñe las casas y la vida. Crédito: Daniel Karp

"La montaña camina pero sin que la sientas". Manuel Castilla, Copajira.
"La montaña camina pero sin que la sientas". Manuel Castilla, Copajira. Crédito: Daniel Karp

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